Actividades ASL _ Cursos

John Cassavetes y su búsqueda del amor y la vulnerabilidad a través del cine, por Marcelo Mosenson

Informes e inscripción con reservas de vacante via mail a: delorenzo@asalallena.com.ar (cel: 156-208-0230).

En julio y agosto del 2016, A SALA LLENA se une al  crítico Marcelo Mosenson para dictar el seminario titulado John Cassavetes y su búsqueda del amor y la vulnerabilidad a través del cine, en un ambiente único, y con el deslumbrante agregado de proyección 1080p Full HD (Alta Definición) en magnífica pantalla de 3 metros de ancho.

Bajo la modalidad de seminarios constituidos por cuatro clases mensuales, se tomarán temáticas variadas, revisiones de directores, géneros y tendencias cinematográficas.

 

“Nunca diré que lo que hago es entretenimiento. Es investigación, exploración. Es hacerse una pregunta tras otra: ¿cuánto eres capaz de sentir?, ¿cuánto sabes?, ¿eres consciente de tal cosa?, ¿puedes manejar tal otra? Una buena película te planteará interrogantes que nadie te ha planteado antes, sobre cada día de tu vida (…) Una película es una investigación sobre la vida, sobre lo que somos (…) Me gusta ver cómo la gente se engaña a sí misma, no cómo engañan a otros. Mi cine hace perder a los personajes sus ilusiones, romper sus defensas. Hace que se descubran a sí mismos”.

 

Pionero del cine independiente norteamericano y precursor del cinema verité, John Cassavetes (1929-1989) intentó siempre, a lo largo de sus películas, encontrar la esencia de las relaciones humanas una vez desposeídas de los ritos de la vida cotidiana.  Para ello, Cassavetes conducía a sus personajes hacia un lugar más vulnerable e intenso que el de la supuesta “normalidad”.  Cassavetes es el cineasta por excelencia de la locura de la vida cotidiana. Como dice Caetano Veloso en su tema, “Vaca Profana”, de perto ninguém é normal (“De cerca nadie es normal”).

El estilo cinematográfico de Cassavetes —simple, con una cámara que sigue febrilmente a los actores hasta en su intimidad— estaba al servicio de los actores, en  donde la distancia entre el arte y la vida se diluye.

Siempre se ha dicho que Cassavetes era un maestro de la improvisación, que sus guiones no tenían un papel relevante a la hora de la puesta en escena. En realidad, la relación entre ambas instancias cinematográficas era mucho más compleja que la simple libertad total que supuestamente podía disponer el actor, pues lo que el director pretendía era, en esa búsqueda de la autenticidad, alcanzar esos momentos en donde emerge la verdad oculta, y para ello no dudaba en modificar pautas y líneas de diálogo del guión si estos cambios facilitaban el acceso al objetivo. Sin embargo los aportes de los actores —que podían y debían surgir a partir de su improvisación—, siempre estaban enmarcados en límites perfectamente definidos en el guión original. El hecho que este último pudiera ser corregido a partir de esos aportes, ajustando de esa manera la precisión en el abordaje de la puesta en escena, no hacía perder nunca el rumbo previamente establecido por Cassavetes. A su vez, no dudaba en manipular a sus actores — siempre lo hacía y de muchas maneras—, si con ello lograba un mayor grado de autenticidad.

Cassavetes  debía contar con actores y técnicos que fueran sus cómplices y acompañaran esta propuesta revolucionaria para la época. Así se formó en torno al director una verdadera troupe de amigos, una especie de comunidad cinematográfica que con pocos recursos, tanto económicos como temporales, hicieron posible la concreción de una de las filmografías claves de la modernidad, realizada al margen de los grandes estudios de Hollywood.

En realidad, Cassavetes nunca filmó historias (tramas) propiamente dichas, sino estados de ánimo. Su cine es un cine de sentimientos,  de personajes enfrentados a sus angustias, constantemente en búsqueda del amor: necesito que los personajes analicen en serio qué es el amor, que lo maten, que lo destruyan, que se hagan daño.

Cassavetes ha sido y es fuente permanente de inspiración para directores tales como Woody AllenMartin Scorsese y Jim Jarmusch, los europeos Jacques Rivette y Nanni Moretti —entre otros.

 

Se recomienda ver los siguientes films antes de asistir al curso:

Husbands (Maridos, 1970)

A Woman Under the Influence (Una Mujer bajo Influencia, 1974)

The Killing of a Chinese Bookie (Muerte de un Corredor de Apuestas, 1976)

Opening Night (Noche de estreno, 1977)

Love Streams (Torrentes de Amor, 1984)

 

Lugar: Belgrano (CABA). Consultar vía mail.

Días y horarios Julio-Agosto: Miércoles 20 y 27 de julio, miércoles 3 y 10 de agosto, de 19:30 a 21:00 hs.

Cupos limitados sólo con inscripción previa vía transferencia y/o depósito bancario.

 

Marcelo Mosenson es crítico de cine, docente y director cinematográfico. Teniendo una gran vocación por el cine decidió a sus 20 años viajar a Paris. Allí trabajó junto a su mentor, Ricardo Aronovich (director de fotografía de Costa Gavras, Alain Resnais y Ettore Scola). Trabajó bajo las órdenes de Costa Gavras en La Pequeña Apocalipsis. Fue redactor y corresponsal en Paris y NY (NYFF) de la revista de cine El Amante.

 

Informes e inscripción con reservas de vacante via mail a: delorenzo@asalallena.com.ar (cel: 156-208-0230).

COMENTAR

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

COMPARTIR

Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Google+0Pin on Pinterest0
Libria-Banner

© A SALA LLENA.