26.06.18
Cine _ Estrenos

Crítica: Amigos por la Vida (Tutto quello che vuoi), por Fredy Friedlander

(Italia, 2017)

Guion y dirección: Francesco Bruni. Elenco: Giuliano Montaldo,  Andrea Carpenzano,  Donatella Finocchiaro,  Emanuele Propizio, Antonio Gerardi,  Raffaella Lebboroni,  Arturo Bruni. Distribuidora: Mirada Distribution. Duración: 106 minutos.

Las películas italianas parecen estar recuperando un lugar destacado en los últimos años. En el caso de Argentina, hasta la década del 70 los films del país peninsular siempre ocupaban un sitio de privilegio junto a la producción norteamericana y, con cierta intermitencia, la local.

Francia ha venido desplazando a su vecino país en cantidad de estrenos. En los últimos diez años, el promedio de estrenos italianos alcanza apenas la decena frente al doble de los franceses. Sin embargo, a nivel de producción ambos países presentan valores similares, superando levemente los doscientos títulos por año.

La reciente quinta edición de la Semana del Cine Italiano presentó diez películas con la buena noticia de que más de la mitad tenían asegurada su distribución local.

A la recientemente estrenada Los oportunistas (The Place) de Paolo Genovese (quien nos visitó y adquirió celebridad con la primera versión de Perfectos desconocidos) se agrega ahora Amigos por la vida (Tutto quello che vuoi), de Francesco Bruni.

Es su tercera realización tras Scialla (2011) y Noi 4 (2014), no estrenadas en nuestro país. Este director nacido en Roma en 1961 es sin embargo algo conocido entre los cinéfilos por su larga trayectoria como guionista. Lo fue de directores como Mimmo Calopresti en su notable Prefiero el rumor del mar (2000) y sobre todo de Paolo Virzí, ya que fue copartícipe de todas sus películas hasta el año 2013 inclusive (once títulos). De Virzí se recuerdan entre otras Caterina en Roma, La prima cosa bella y más recientemente El capital humano.

“Tutto quello che vuoi” es una frase del poeta Giorgio Ghelarducci, un anciano afectado de Alzheimer, en una fase poco avanzada del mal. Quien lo interpreta es Giuliano Montaldo, más conocido como director de notables obras como Sacco y Vanzetti y Giordano Bruno (ambas con Gian María Volonté), sin olvidar El hombre de los anteojos de oro, con un inolvidable Philippe Noiret.

A Giorgio le asignan en carácter de acompañante (“ragazzo di compagnia”) a Alessandro, un joven de 22 años que apenas terminó el secundario y ni piensa en ir a la Universidad o buscar trabajo. Quien lo presiona es su padre Stefano (Antonio Geraldi) con la amenaza de echarlo de casa si no acepta la tarea.

Alessandro habita en el Trastevere y tiene un grupo de amigos que en mucho se le parecen aunque uno de ellos, Riccardo (Arturo Bruni), tendrá con él una vinculación especial (a no revelar).

Lo notable es cómo la historia progresa sin sentimentalismos, creando una ligazón entre dos seres de tan diferente edad y formación intelectual. Giorgio no se siente en nada invadido cuando su cuidador trae a sus tres amigos a su casa.

El anciano tiene momentos de confusión debido a su afección, pero está suficientemente lúcido como para convencerlos de partir en busca de un supuesto tesoro. Giorgio lo habría escondido durante fines de la Segunda Guerra Mundial en la frontera entre la Toscana y la Emilia-Romaña en los Apeninos (Corno alle Scale) y apenas al norte de Pistoia. Y allí partirán convirtiendo la trama en una road movie, generándose momentos graciosos y otros más dramáticos, como cuando el poeta pareciera recuperar la memoria (al fin de cuentas, eso es lo que insinúa el título en italiano).

La película de Bruni es en parte autobiográfica, como él mismo lo reconociera en entrevistas durante el Festival Internacional de Cine de Bari, donde tuvo lugar la premiere mundial y donde señaló que el personaje de Giorgio está libremente inspirado en la figura de su progenitor. Señalemos de paso que tanto su esposa, la actriz Raffaella Lebroroni (Laura) como uno de los hijos, Arturo Bruni, actúan en el film.

Amigos por la vida ganó dos David de Donatello para sendos actores principales y tres Nastri d’Argento, premios otorgados por el Sindicato Nacional de Periodistas de Cine.

Argentina es uno de los primeros países donde se estrena y es probable que ello contribuya a hacer conocer mejor una cinematografía en franca recuperación, como también lo confirma la presencia fílmica italiana en el último Festival de Cannes.

“Tutto quello che vuoi e fu quello il saluto, tutto quello che voglio alla fine l’ho avuto”…

 

 

© Fredy Friedlander, 2018 

Permitida su reproducción total o parcial, citando la fuente.

 

COMENTAR

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

COMPARTIR

Share on Facebook7Tweet about this on Twitter1Google+0Pin on Pinterest0
tlc-300

© A SALA LLENA.