26.03.18
Cine _ Estrenos

Crítica: Otra Historia del Mundo, por Soledad Bianchi

 (Uruguay, 2017)

Dirección: Guillermo Casanova. Guión: Steven Inés Bortagaray, Guillermo Casanova. Elenco: César Troncoso, Néstor Guzzini, Roberto Suárez, Claudio Jaborandy, Nicolás Condito, Christian Font, Cecilia Cósero, Maria Elena Perez, Jenny Goldstein, Gustaf, Susana Castro, Alfonsina Carrocio, Natalia Mikeliunas. Producción: Natacha López, Hugo Castro Faustos, Isabel Martínez Artavia, Kristina Konrad. Distribuidora: Primer Plano. Duración: 112 minutos.

La música incidental de Fatorusso y Yafalián acompaña los títulos de la película, que muestran un conglomerado de miradas inquietantes viajando en la parte trasera de un camión: son enanos de jardín, el tesoro de un coronel que llega a intervenir al pequeño pueblo de Mosquito. Con los enanos también llega la dictadura y todo lo que esta trae aparejado: la imposición del toque de queda, la condescendencia de los medios de comunicación, los delatores, los que callan, la persecución, la censura, la impunidad, el despotismo, los secuestros, la desaparición de personas. Otra historia del mundo, a través de un humor con cadencia uruguaya, retrata en pequeña escala otra dimensión de la dictadura militar que afectó al país oriental y a gran parte de Latinoamérica. Una metáfora de los hechos en clave de comedia, que ilustra el costado opresivo y grotesco de esos tiempos sin explicitar su terror y su violencia reales. Lo hará a través de los diferentes y reconocibles personajes de la época, muy fáciles de identificar: los que apoyaron la causa, los que siguieron su vida cotidiana en silencio, los se rebelaron ante el autoritarismo impuesto, los que lo padecieron.

Mosquitos es un pueblo de ficción del interior del Uruguay, aislado y adormecido, que no muestra interés por ninguna ideología, y donde la dictadura parece haber llegado diez años tarde. Este será el epicentro para recrear el pasado reciente del país con una mirada despojada de dramatismo, que llega a causar gracia y hasta emocionar. La película comienza y termina en un cementerio, una buena elección de guión, ya que podemos considerarla una representación de aquellos que no tienen tumba, ni tuvieron entierro, porque fueron desaparecidos. Basado en el libro Alivio de luto del escritor uruguayo Mario Delgado Aparaín, el film se aboca a parodiar la tragedia acontecida para evidenciarla.

Milo Striga (Roberto Suárez) y Gregorio Esnal (César Troncoso), serán quienes se resistan a la primera imposición del Coronel Valerio (Néstor Guzzini) de cerrar los bares a las 22 horas. Para revertirla, estos dos amigos que gustan del alcohol y la buena vida deciden cometer un acto de rebelión, secuestrando los enanos que adornan el jardín del coronel y tomando por asalto la radio del pueblo para enviar un mensaje libertario, con la proclama de que sea levantado el toque de queda; pero también con la intención de hacerle una chanza al ridículo oficial y, por qué no, de despertar al pueblo de Mosquitos antes de que sea dominado por la dictadura, como lo está el país entero. La broma sale mal. Milo es desaparecido y secuestrado, mientras que Gregorio se encierra en su casa con los enanos por miedo a correr la misma suerte. Sin embargo, cuando las hijas de Milo lo van a buscar, Gregorio toma conciencia y sale a hacer justicia intelectualmente, manipulando la historia del pasado para que el pueblo entienda el presente, y ubicando como héroe a Striga, su amigo desaparecido.

En esta comedia sombría de Guillermo Casanova (director de El viaje hacia el mar), elegida para representar a Uruguay en los Premios Goya y en los Oscars, se destaca la performance de los actores, que son los que llevan el relato con agilidad. Amén del verosímil creado, el espectador debe admitir algunas licencias que se toman los realizadores en un guión de estructura circular, que se centra solo en el desarrollo y la interacción de los personajes. Sin embargo, el recurso no carece de interés, pues su consigna de dictadura para principiantes pone de relieve los mecanismos del terrorismo de Estado y de la sociedad de la época en su carácter funcional. Otra historia del mundo es además una película que habla de la amistad, la solidaridad y responsabilidad, empleando el tono, el ingenio y la picardía uruguaya. Arriba la celeste.

 

 

© Soledad Bianchi, 2018 | @soleddub

Permitida su reproducción total o parcial, citando la fuente.

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