03.09.19
Cine _ Estrenos

Crítica: Paternal, por Eduardo Elechiguerra

(Argentina, 2019)

Dirección: Eduardo Yedlin. Duración: 77 minutos.

“Parecería en principio que cierta manera tradicional por parte de los realizadores hace de *Paternal* una obra muy sencilla sobre los Rollos del Mar Muerto encontrados hace dos milenios en las tierras de Jerusalen. Pero esta impresión no es del todo precisa.

Por un lado, sí es cierto que hay una voz omnipresente y taimada comandando el orden de lo que vemos. Es la de Eduardo Yedlin, quien dirige su cuarto documental, y además produce y co-escribe la pieza. Sus comentarios buscan generar cierta empatía entre el antropólogo Adolfo Roitman, curador y director del Museo del Libro en Israel, y la propia visión del realizador sobre el ser humano dentro del Tiempo.

Una vez que va desenvolviéndose el viaje hacia las tierras de Israel para visitar los manuscritos, se desgajan algunos momentos potentes a favor de la obra. En un punto de la visita guiada que hará Roitman, por ejemplo, la cámara capta de lejos la entrada a una de las excavaciones. Roitman aclara, fuera de campo, lo remoto de ese lugar. A continuación, el plano que acaba de ser general pasa a ser plano medio porque se interpone una turista tomando fotos con el celular de ese hoyo negro que es la entrada. Procede a tomarse una _selfie_. El narrador entonces reflexiona sobre la búsqueda necesaria del ser humano por cambiar. No hay cuestionamiento en sus palabras, sino preocupación por cierta banalidad frente a una cultura remota. El contraste entre la ligereza de esta turista desprevenida y el peso del narrador imprimen un giro en esta escena.

Esto nos lleva a la palabra (religiosa) como hecho. Casi al final, vemos una pintura donde está simbolizada la transformación de los manuscritos en piedras. Yedlin está en busca del sentido sagrado de la palabra oral y escrita dentro del hacer de Roitman, fuera de la verborrea y superficialidad actuales. También está consciente de que la palabra se erosiona como lo hace una piedra o los suelos de Jerusalen y por ellos permite que ciertas imágenes hablen por sí solas.

Si logra apelar al sentido sagrado sin caer en la pose, es a partir del trato risueño del antropólogo como una estrella (la inclusión de un graffitti de Larry David y las referencias a Maradona y a Messi hablan de un humor leve al respecto) y de varios planos. Estos son delicados al instante de retratar tierras en contacto constante con un autodescubrimiento apenas sugerido por el narrador, pero visualmente enmudecedores. Paternal, entonces, no sólo es la referencia al barrio que vio crecer a Roitman como ocurrió con Maradona, sino también una alusión judeocristiana al Padre y a la visión abarcadora de Yedlin en cuanto al cine como creador de imágenes perdurables.

 

© Eduardo Alfonso Elechiguerra, 2019 | @EElechiguerra

Permitida su reproducción total o parcial, citando la fuente.

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