17.12.18
Dossier _ Películas

Roma en la Condesa. Pocas nueces y falsas polémicas, por Sebastian Kohan Esquenazi

El fenómeno

Voy a ser sincero porque es de las pocas cosas que nos quedan. Yo quería ver Roma. Tenía expectativas desde que hace meses vi una de las primeras sinopsis: un plano fijo de un minuto entero durante el cual pasaba el agua con jabón hasta irse por una coladera en cuyo reflejo se veía un avión atravesar el cuadro. Era un ejercicio estéticamente hermoso y sensitivo. Una pinturita. Disfruté ese minuto y me mantuve a la espera. Desde ese día pasaron más de seis meses sin escuchar noticias de Roma, hasta que la semana pasada reapareció por todas partes. 

Primero el boca a boca del mundito cultural, después los carteles en la calle, después la polémica Netflix-Cinépolis, y finalmente, el mini-boom de las pocas salas en las que se iba a proyectar.

La polémica Netflix-Cinépolis, para los que no están en México y no la conocen, es la siguiente: la cadena Cinépolis, monstruo del cine masivo y comercial, se negaba a proyectar la película si Netflix, el monstruo del cine masivo y comercial de la gente que no quiere salir de su casa ni para ir al cine, no retrasaba la fecha de estreno, 14 de diciembre, a fines de tener un plazo suficiente de pantalla y por tanto de recaudación, antes de que se superpusiera con el estreno en interné y la gente pudiera verla tiradota en su sillón, en calzoncillos y con cuarto kilo de helado de chocolate y sambayón. Netflix se negó y la peli fue estrenada en algunas pocas salas no comerciales.

Hasta ese momento yo formaba parte del fenómeno Cuarón, feliz como perro con dos colas. Conseguí entradas para verla y me dirigí alegre como abeja a la flor, a verla a un cine en la Condesa. Una vez en la puerta esperando para entrar, algo me empezó a hacer ruido. Tanta gente deseosa, tantas ganas de estar ahí, de ver esa película, me comenzaban a dar señales de que algo ajeno a la propia película estaba sucediendo. Me empezó a dar la sensación, así de sopetón, de que ahí lo que había no era una peli sino un ejercicio de pertenencia. De pronto, de un momento a otro y sin previo aviso, justo un minuto antes de entrar a la sala pensé en Zama de Martel. Hasta ese momento todo iba bien, pero la visión del demonio Zama fue una iluminación divina. “Era obvio  -pensé-, cómo no me había dado cuenta antes, qué iluso que soy”. Cuarón es el Martel mexicano y todos nosotros, ahí fuera de la sala, mirándonos entre nosotros, somos los aspirantes a ser la crème de la crème de la Roma. La Roma es un barrio de la Ciudad de México, en el cual sucede la película y que vendría siendo algo así como una especie de Palermo. No se si Soho, Hollywood, o cual, pero cargado, seguro, de pretenciosas pretensiones.

En ese instante mis expectativas se derrumbaron como castillo de naipes. Tuve dudas, miedos, náuseas, sudor y lágrimas. Me sentí un iluso y supe que todo lo que estaba a punto de suceder era culpa únicamente mía. Nadie me había obligado a formar parte del culturismo vanguardista del buen gusto universal. Nadie me había obligado a formar parte del fenómeno Roma. Quise huir, pero ya era demasiado tarde. Mientras subía las escaleras pensaba, “Sebastian no jodas más, te estás inventando un fantasma gratuito, déjate de prejuicios y disfruta la peli”.

Los recursos

Empezó la película y todo iba viento en popa. La foto increíble, bellísima; los personajes, interesantes; la locación, indiscutible; la música, ideal; la recreación de época, insuperable; los guiños a la infancia, enternecedores; los paneos, los travelings, las grúas, los primeros planos, los cortes, logradísimos; los planos y las capas de sonido, creando múltiples ambientes en la misma escena, fenomenales. Hasta ahí todo iba bien. La cosa fluía y mis prejuicios se difuminaban. El fantasma de Martel empezaba, poco a poco, a desaparecer.

En la secuencia siguiente seguía todo igual. La foto, los colores, los escenarios, los travelings, los paneos, el sonido. Y la siguiente lo mismo. La foto, los colores, los escenarios, los travelings, los paneos, el sonido. Todo era técnicamente insuperable. Nadie en esa sala podía dudar ni por un segundo de las capacidades técnicas de su realización. Solo faltaba algo, un pequeño detalle: la historia. Detrás de esa genialidad técnica no había nada, absolutamente nada. Cuarón nos había dejado claro su poder de producción y nos había demostrado que tenía los recursos necesarios para hacer lo que le diera la gana, que no había capricho que no pudiera o pudiese alcanzar. Sin embargo, en esa sala, el frío helaba la sangre. Había utilizado todos los recursos inventados en el cine menos uno, el de contar una historia. Justo ese, el que nos hace humanos. A mí, para ser sincero, el único sentimiento que me generó fue ganas de irme y comerme unos tacos de suadero (una especie de vacío desmenuzado y convertido en fritanga) que había visto antes de entrar, justo en la esquina al doblar por la Avenida Insurgentes. Al cabo de la mitad de la película alguna gente sensata comenzó a abandonar la sala y yo solo pensaba que cuando saliera de ahí, de ese suplicio snob, iban a estar todos comiéndose mis tacos.

La distinción

Cuarón quería demostrar que era el mejor y sabía que en el mundo del cine sobraban instancias donde el valor técnico de la obra era suficiente para que los jurados se regocijasen en su amor propio, expresado, claro está, en forma de amor a la belleza lograda por Cuarón.

La distinción es una dimensión fundamental en las agrupaciones humanas. Diferenciarse del resto e incluirse en grupos determinados es inevitablemente humano. Es una forma de generar espacios de pertenencia y adscribirse a grupos con integrantes similares a uno mismo. Algunos son millonarios y lo demuestran comprándose mansiones y Ferraris en Miami, otros son progres y de la elite cultural y lo demuestran diciendo que les encantó Roma. Cuarón lo sabía y actuó en consecuencia. Pero no solo eso, también fue políticamente correcto y apeló a los sentimientos progresistas y buenaondistas de su circulo, y eligió a las mujeres y las empleadas domesticas indígenas como tema de su obra maestra, carente de empatía y sentimiento.

La polémica

Cuarón es un genio y todo lo que hizo le salió perfecto, incluso inventarse una polémica. La polémica entre Netflix y Cinépolis fue, sin duda, su gran obra de arte. Por un lado, pareció desafiar al emporio de las grandes salas comerciales y abrir el abanico del escenario de las formas de distribución. Sin embargo, lo que sucedió fue más simple y más brillante que eso: hizo pasar una película no comercial, susceptible de cuotas muy bajas de público en sala, por una película de gusto masivo, cuyo público no iba a poder verla en las grandes salas por culpa de la avaricia capitalista. Un espejismo total. El público mexicano no es el de Nueva York, que llena las salas para ver la ganadora del León de Oro. El público promedio mexicano, como todos los públicos promedios del mundo mundial, entre los cuales me incluyo, no saben qué es el León de Oro, más bien esperan el estreno de la nueva versión de El Rey León.

Cuarón, el genio que quiere ser artista, mató muchos pájaros de un tiro: no solo quedó como un progre que se enfrenta a los gigantes sino que, al vender la peli a Netflix, se salvó del fracaso en taquilla que se le venía encima y aprovechó, para más inri –me encanta escribir “para más inri”- el capricho de Cinépolis para hacernos ir en masa a todos los progres a ver su peli en la primera semana. Un Cinépolis, por cierto, que sabe que no pierde nada, porque el dinero se lo dan Los Increíbles 2, Iron Man 4 o Chucky 7, no Roma, pero que de cualquier manera tenía que marcar su lugar en el terreno y mear su arbolito. Así, gracias a la falsa polémica, Cuarón llenó las salas progres la primera semana y disimuló el vacío de las salas comerciales el resto de las siguientes semanas que nunca existirán.

© Sebastian Kohan Esquenazi, 2018 

Permitida su reproducción total o parcial, citando la fuente.

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29 respuestas a “Roma en la Condesa. Pocas nueces y falsas polémicas, por Sebastian Kohan Esquenazi”

  1. Lolve dice:

    ¡Wow!
    Que falta hacen en ese mundito wannabe del que hablas, letras de este tamaño.
    Gracias por el respiro que da tu texto en medio del trayecto que parece interminable del tren del mame en esta clase media mexicana que se resiste a desaparecer completamente.

  2. Raul Vera dice:

    Me disculpan pero dejé de ver Roma a los 40 minutos, planos secuencia demasiado largos, poca ínter relación entre ellos por lo mismo su ritmo visual se vuelve monótono, el nudo dramático no es contundente, la fotografía con perspectiva al centro genera angustia y los paning en 360 grados solo muestran una buena mecánica cinematográfica pero no más. Los TTD son demasiado extensos.
    Solo me recordó la etapa en que viví en el DF, (1972) En la colonia Escandón. Fui testigo de ese ambiente.
    Está buena para un análisis antropológico, pero el ritmo de edición demasiado lento y como no hay cambio de planos visuales se cae el ritmo interno y externo del film. Me recordó la película Historias de Tokio, de Yasujirô Ozu, basada en la filosofía del budismo zen, Tan tan.

  3. Lobo dice:

    Brillante. Hace falta un poco de esta oscuridad filosa para aplacar y opacar un poco del deslumbramiento gratuito que ha generado la cuasi exclusividad de Roma.
    Admito que también fui a verla tan pronto se pudo en un teatro local que nos cobró como si fuera Cinépolis, con expectativas bajas, pero dispuesto a engullir por completo la película para poder decir después por qué sí o por qué no me había gustado. Honestamente, esperaba salir deslumbrado, pero salí gris, contagiado no por el blanco y negro de la película, sino por la falta de conexión con ella. Coincido en todos tus puntos; como sucediese en Inglorious Basterds; se asegura el lleno de una sala, si tienes muy pocas salas. Se ve como que hizo falta ponerla en más sitios, si de entrada, la pones solo en algunos pocos lugares. No solo es un genio técnico, este Cuarón; es además un genio del marketing. Bien por él, y como sea, bien por Roma.
    Un saludo enorme y un aplauso a tu texto.

  4. José Léon dice:

    Totalmente de acuerdo con tu análisis, en mi opinión como habitante de la Roma se me hace como -pornografía progresista- . Viendo esta película la gente se siente del lado correcto de la historia, cuando en realidad no hacen nada práctico en su vida diaria para generar un cambio tangible.

  5. Romeo LopCam dice:

    Me da risa como éste «crítico» despacha a la película en dos párrafos y en los demás se dedica a hablar del ambiente snob en que la vio, al que probablemente no se ha dado cuenta que pertenece. Sobre todo la parte que dice: «La foto, los colores, los escenarios, los travelings, los paneos, el sonido. Todo era técnicamente insuperable. Nadie en esa sala podía dudar ni por un segundo de las capacidades técnicas de su realización. Solo faltaba algo, un pequeño detalle: la historia».

    Al margen de que la historia fue de lo que me pareció mejor armado, creo que su ninguneo de «las capacidades técnicas» indica que nunca ha intentado hacer un video casero siquiera, con iluminación adecuada, un buen sonido y tomas claras, llenas de detalles. No es nada fácil. Y en el mundo por lo general solo hay vivas un puñado de personas que lo hacen de forma «insuperable», Alfonso Cuarón es actualmente una de ellas, el polaco Pawel Pawlikowki es otra.

  6. Salomón Vainer dice:

    Yo definitivamente no soy un conocedor de cine, aún así me parece evidente que la realización técnica de Roma es excelente.

    Para los que se perdieron la “historia” de Roma, la película nos muestra que los indígenas y trabajadoras domésticas son personas iguales a nosotros y que ya es hora que les demos el respeto y empatía que merecen, que el machismo y la violencia son una mezcla patológica, que los gobiernos manipulan y explotan a sus comunidades más marginadas llenas de resentimientos (halcones), que las mujeres frecuentemente están solas.

    Roma es un proyecto muy personal de Cuarón, si su meta hubiera sido éxito económico hubiera producido Gravity 2 o Harry Potter X,; su intención era exponer sus cicatrices personales , el daño que causó en su familia el padre ausente, pero al mismo tiempo su fortuna al experimentar el incondicional amor de su nana, de su madre y sus hermanos.

    Estoy de acuerdo en que Roma no será un éxito comercial, pero no creo que eso hubiera sido la meta de Cuarón en esta cinta y para aquellos que abandonaron la sala a media película pues no hay problema, para eso se exhiben también las películas de superhéroes y gueras guapas, películas de entretenimiento masivo que producen $.

  7. Alejandro Pérez dice:

    Yo creo que no la disfrutaste porque te reflejaste como snob en la película y te hizo sentir mal pero es un rollo completamente tuyo. La vi a sala llena en Chile y los sollozos en toda la sala por la emoción y empatía que sentimos todos ahí, hicieron que fuera además de una de las películas más bellas que he visto en el último tiempo, una de las funciones más conmovedoras. Todos salieron comentando y personalmente salí con una sensación esperanzadora de esa experiencia cinematográfica.

  8. Gonzalo dice:

    Me importa muy poco Cuarón, Roma es lo único que vi de él. Leyendo varias críticas estoy totalmente confundido…¿una película tiene que vender muchos tickets sí o sí?, ¿Es una película mala o buena si lo hace? ¿Está mal que un director quiera que la gente vea y hable de su película? ¿Es Roma una película mala por ser poco popular pero que se hizo popular? ¿Querer hacer un cine progre esta mal? ¿No es de snob hacerle una crítica a una película por ser snob? Películas con más renombre tienen historias mucho más chicas y menos importantes que esta, pero no se las critica como a esta. Molesta demasiado el ruido, pero el cine nunca fue solo “contar una historia” Roma es muy bella y encima cuenta una historia chiquita contextualizada de manera gigante.

  9. Mariana dice:

    Se nota que no eres mexicano. La historia de Roma es espectacular y adicionalmente, toca un tema que no había sido tocado en México en ninguna película. Creo que es el artículo más snob que he leído en mucho tiempo. ¿Qué tiene de malo que la gente se emocione y tenga ganas de ver la película? ¿el “buen gusto universal”? ¿ser “la creme de la creme” de la Roma por querer ver una película y disfrutarla? Roma no tiene la culpa de tus complejos.

  10. rocio gonzalez dice:

    de acuerdo, finalmente no es una buena película, quieto decir es mala.
    Buena reseña Sebastían…. bravo.

  11. Andrea Velazquez dice:

    ” …y yo solo pensaba que cuando saliera de ahí, de ese suplicio snob, iban a estar todos comiéndose mis tacos.”
    Suplicio snob es haber leido tu nota.

  12. Georgina dice:

    Sebastián, me parece que tu “crítica” no es tal. Si no te gusta la película es respetable, pero no hablas nada de ella, sólo generalidades y te ensañas con “la élite cultural mexicana” que la va a ver y dice: “Me encantó Roma”. Tal vez si hubieras hecho un análisis serio de la película y de por qué no te gusta, hubiera dado luz a todos los que la denostan para tener argumentos serios. Y no el simple: “Es muy larga, muy lenta, no tiene historia, no escuché bien el sonido”. Creo que la mayoría del público en todos los países prefieren siempre las películas de acción y las comedias románticas, no sólo el mexicano. Véase cómo está actualmente el cine francés y el italiano. Son sólo pocos los directores de esos países que realizan cintas interesantes y seguro no tienen al gran público llenando salas.

  13. Rosa Esther juarez dice:

    ¡Excelente! Graaacias…

  14. JORGE JAIMES dice:

    ESTOY AL 100 % DE ACUERDO.
    ES UN MESÍAS DE POCAS SEMANAS Y UNA PÉSIMA HISTORIA,

  15. Adán Ramírez dice:

    Hablaste del fenómeno, no de la película! Hiciste un Cuarón (como el que describes en tu “crítica”). El “crítico” que quiere ser genio, que mató muchos pájaros de un tiro: no solo quedaste como un “crítico” progre que se enfrenta al culturismo vanguardista del buen gusto universal. sino que al escribir sobre el fenómeno, te salvaste de exponer tus puntos de vista sobre la obra.

  16. Laura Fornero dice:

    A mí me gustó mucho la película, pero increíblemente me gustó tu crítica Sebastián Kohan Esquenazi por lo original.

  17. Esto lo siento más como comentario que crítica seria. Me parece desafortunado que no hayas podido apreciar ni disfrutar la película, no soy quién para convencerte de lo contrario ya que es imposible que una película le guste a todos y eso está BIEN. Lo que no es correcto es que no expliques siquiera por qué y hayas hecho tanto énfasis en cosas que sólo adornan la reseña, en lugar de realmente analizar la pieza. En lo personal, Roma como experiencia me gustó mucho y agradezco al cine que pueda hacerme sentir tantas cosas con los personajes: traición, miedo, amor, rabia, etc. Eso sólo puede lograrse haciendo un ejercicio de empatía, pero además, con un conjunto de varios elementos: buenas actuaciones, buena narración, y muchas cosas de las cuales esta película goza. El hecho de que no tenga una historia “dinámica” no es para demeritarla: es una historia SENCILLA, pero BIEN contada. El logro de esto es que más que película -o al menos así lo sentí-, es como una ventana a la vida de otras personas. Me gustó también que hayan elegido a Cleo como protagonista, sobre todo en un papel tan digno y lleno de amor, distinto a producciones horribles e insípidas de Netflix como “La casa de las flores”. Yo APLAUDO que se haya realizado una película así, ¡ya hacía mucha falta! Roma me hizo sentir mucho (es tan hermosa como devastadora) y eso como experiencia lo agradezco mucho. Sin duda la volvería a ver 🙂

  18. Lily Márquez dice:

    Maravillosa reseña. Sin embargo, pienso que si hay una historia. Quizás no es aquel trama que mueve los hilos del suspenso o la comedia. Es un retrato cotidiano, lineal. Eso si.

  19. Luis Morones dice:

    Yo no he visto la película y en mi comentario a tu texto no importará si la he visto o no. Leyendo críticas de verdad para hacerme una opinión más concreta de aquí a que la pueda ver, tu texto me llamó la atención para comentarlo. Tu texto no es una crítica, es una crónica de tu día de ir a un cine. Una crítica habla de una obra, y tú hablas de tus traumas mentales y lo que crees que es que es criticar una obra que ha tenido sus puntos a favor y/o en contra. Sin importar si sabes de lo que hablas o no, o que si lo que crees saber es correcto o no, eso da igual. No sé si seas mexicano, pero qué pena que te interese caer más en hablar de un mundo Snob del que claramente tú perteneces, (clásico del mexicano, molestar a los demás sobre algo que uno mismo es) y sólo decir algo tan vacío como “La foto increíble, bellísima; los personajes, interesantes; la locación, indiscutible; la música, ideal; la recreación de época, insuperable; los guiños a la infancia, enternecedores; los paneos, los travelings, las grúas, los primeros planos, los cortes, logradísimos; los planos y las capas de sonido, creando múltiples ambientes en la misma escena, fenomenales.” ¿No te suena eso tonto y vacío para un crítico? Eso lo lees en cualquier TVNotas. Mejor sé bloggero para que la gente se interese en lo que tú crees real, y no intentes criticar, que nada más desilusionas que siga habiendo gente que habla de cualquier obra (te guste o no) con tanta tontería en la cabeza y ligereza en la lengua. Porque como alguna vez me dijo un profesor que a mi parecer sí sabía cómo criticar una película: “No importa si te gusta o no. El gusto es como el culo, todo mundo tenemos uno y no necesariamente bueno”. Así que como pequeño consejo de un desconocido lector, si intentas criticar, saca tus prejuicios vacíos y tontos de la ecuación para empezar a hacerlo bien. Aunque sí aplaudo tu prosa divertida y ligera 🙂

  20. Manolo Martinez dice:

    No he visto ROMA y no creo que vaya a hacerlo por los comentarios que he leído. La mayoría de de ellos en los extremos avismales.
    Por un lado, los que la llaman una “obra maestra” y otros que se salen a media película u otros que hasta se duermen en la sala. Esto me confunde y me lleva a asumir que es realmente es un largometraje ABURRIDO (pa’ los burros). Para esto no hay que darle muchas vueltas. Si la fotografía es monótona y predecible, incomoda. Y si a eso le sumas una historia “muy chirris”, (por no decir FIFI), pues el resultado es ROMA de Cuarón.
    Me interesa más leer lo que escribe Sebastian K. Esquenazi de cómo el que llamas “fenómeno Cuarón” o “fenómeno ROMA” has transformado el ethos de la CDMX o México D.F., como lo conocieron nuestros padres. Yo pienso que hay un antes y un después de esta película. Y que gente de todas las edades se va a preguntar si ya la vieron, y que si les gustó. Y pasará a ser un retrato viejo de la nostalgia.
    El texto es superficial. Concuerdo con varios que hablaste de tí mismo mas que de la película. Pero agradezco haber encontrado este espacio de gente interesada en criticar cine.
    El tamaño de la letra es inaguantable.

  21. Pepis dice:

    Sebastián te amo.

  22. Fernando Campos dice:

    Gran película ; costumbrista, que relata de forma magistral la vida en la Ciudad de México en los 70s; las relaciones familiares, los primeros divorcios, la servidumbre como parte de la familia, la abuela siempre presente, el movimiento estudiantil del 1971, los halcones; el coche nuevo como sinónimo de estatus… la escenografía súper cuidada, bravo #AlfonsoCuarón!! Regresaste el tiempo. Yo como testigo de esa vida en la Colonia Roma (casa de mis abuelos) puedo decir que Alfonso ( por cierto compañero de clase del Colegio México)logró reflejar de manera perfecta lo vivido en esos años.

  23. Leopoldo dice:

    No que esperaba divertirse El análisis suyo me gusta e hizo que me gustara Roma la mire y quede incompleto digamos pero usted fui yo analizando estética no fondo del Mexico pauperizado que vivimos No logra usted palabras como mujer, intercultuuraludad, sincretismo, vida en un contexto específico que habría que mirar con ojos de Mexico 70’sVio el día de Corpus, el sismo, las instituciones públicas IMSS y recordar la política de protección a la infancia hoy inexistente, vio a la mujer al perder una hija y atea enfrentar al mundo con cuatro, si hay clases o no lo niego, si hay inequidad pero eso es Mexico
    Porque nos critica y clasifica progres, que vamos casi como borregos, la curiosidad es lo más respetable y la condición de cada uno de nosotros más

    Gracias por despertar mi análisis No todo tiene que dar carcajadas, inmediates, tengo 41 y usted? Adivine donde nací y crecí por pensar así soy fifi, prole, hipster o cómo me piensa clasificar como me imagina caucásico moreno pudiente ?

  24. Silvia Maldonado de la Torre dice:

    “Solo faltaba algo, un pequeño detalle: la historia. Detrás de esa genialidad técnica no había nada, absolutamente nada”…no sé de cine, ni de aspectos técnicos para hacer una película, yo solo puedo decir qué, me encantó ROMA y fue precisamente la historia, lo que me atrapó. Fue precisamente la historia lo que me hizo llorar, sentir nostalgia, recordar mi infancia, darme cuenta que no hemos evolucionado un pepino de esa época a la fecha como seres humanos. Más allá de todo lo que expones de lo que rodeaba a tu expectativa, ojalá nadie que te lea, desista de verla, porque se perderá una gran oportunidad de disfrutar la obra maestra de Cuarón, al que creo no le importa llenar las salas de Cinépolis, ni hacer de su película, algo comercial.

  25. Bro en primer lugar dudo que estes muy lejos del mundo snob de la condesa, que sigue siendo clase media alta ( los de la alta alta están en otras colonias, ya sabemos cuales, donde sin carro mejor ni vayas) y lo digo porque soy de Neza y los “Kohan Esquenazi” no abundan por allá, pero estoy siendo clasista a lo mejor tú sí eres muy hippie. Sobre la trama me parece que tus prejuicios y temores snob generaron una aversión a la suave manera en que la trama se va construyendo, lejos de los convencionalismos en que se suelen presentar los personajes, donde para los 15 minutos ya sabemos cual es el viaje del heroe, aquí no tienes idea en que momento empezaste a seguir a Cleo, o al personaje de Marina, entra con sutileza una trama de personajes complejos que tejen sus historias en una Ciudad que también va cambiando, que tiembla y se desgarra politicamente, que ve nacer mi municipio en medio de la vil nada, mientras en el bosque, los ricos cantan mientras los campesinos tratan de salvarlo, todo esto sin hacer una aopología de nada, son los hechos tal cual, en el caso de Cleo como protagonista el viaje no es ni siquiera interno como para que no lo vieras, pasa de la cotidianidad a un embarazo no deseado, a buscar al padre, a sentirse sola, a perder al niño, a dejar de hablar, a salvar a los niños que cuida, a por fin poder decir lo que sentía y su catarsis, y regresar con honesta alegría a su cotidianidad. Es una película muy bella, si la escena del hospital y cuando se adentra en el mar no te conmovieron, no sé en que estabas pensando en ese momento, pero en fin, no a todos nos tiene que gustar todo, sólo no vayas diciendo por el mundo que es una película para que los snos anden mamando por la vida, porque esa Roma es del nivel de la de Fellini, y de la de Rosellini.

  26. Ana dice:

    Totalmente en desacuerdo con tu comentario. ¿Qué no tiene historia la película? vaya, tu has dicho el porqué a Cinépolis le valió un comino que no se proyectara. ¿Te das cuenta contra que tipo de películas la estas comparando? Películas que entretienen pero no tienen un fondo, una trascendencia. Y también las disfrutó, no lo voy a negar, me gustan. Pero es un gusto y un agradecimiento enorme que alguien se preocupe por regalarnos algo diferente. Y si, técnicamente es perfecta. Qué pero le pones.

  27. En lo personal desde mi perspectiva cuenta una conmovedora historia de principio a fín con mucho drama , cruda realidad y una solidaridad y amor que une a una familia.

  28. Valente Souza dice:

    Sebastian, bravisimo!! Por tu joya descriptiva de lo aburrido.

  29. Paco Ayala dice:

    Esto es una crítica o el deseo de decir algo para que la bandita te lea? No repites lo mismo que criticas? Suele suceder, los críticos de cFé o en este caso los críticos de tacos de sudadero suelen querer poner su punto de vista como sea, a ti te toca hacerlo desde el acento de un snob criticando una política snob. Es el uruboro que se muerde a sí mismo la cola. Roma es una película bella que no pretender congraciarse con nadie. Es una obra de autor y punto.

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