Directores _ Entrevistas

Andy y Bárbara Muschietti: “Tener a una persona que está mirando tus espaldas incondicionalmente no tiene precio”

Los hermanos Muschietti (vaya si suena fuerte e interesante el término) están siendo la sensación esta semana en nuestro país y hace varias semanas en todo el mundo. Andrés y Bárbara (director y productora) visitaron su Buenos Aires natal para presentar la nueva It: Eso (It, 2017), una versión muy personal del clásico de los años 90 basado en la novela del emblemático Stephen King, que se podrá ver a partir de este jueves 21 de Septiembre en pantalla grande.

Ya el binomio resuena en todos los medios. Anteriormente, Andy Muschietti tuvo una exposición mediática moderada, debido al estreno de Mamá (2013), su primera película, también proyectada en los cines de Argentina. En esta oportunidad entra en juego además su hermana, quien está pisando fuerte en lo que a producción se refiere, con un film que se desprende de toda una figura icónica: el payaso Pennywise.

Este lunes 18 de Septiembre pudimos conocer a los Muschietti en la conferencia de prensa que se llevó a cabo en Cinemark Palermo, luego de haber quedado atónitos con el resultado de la nueva adaptación de la novela de King. Primero entró Bárbara, que le hace honor a su nombre, elegante, formal y estilizada. Luego se presentó su hermano, sonriente y mucho más informal en sus formas. Luego de la clásica sesión de fotos para los suertudos de las primeras filas, las preguntas y respuestas se dieron en un clima jovial y descontracturado, en el que se comprobó que los hermanos son más humildes de lo que creíamos.

La primera pregunta se centró, por supuesto, en las películas de Stephen King que los habían marcado a ambos. Andy admitió que Cuenta Conmigo (Stand by Me, 1986), Sueños de Libertad (The Shawshank Redemption, 1994) y El Resplandor (The Shining, 1980) lo habían conmovido seguramente para acentuar sus ganas de contar historias en el cine. “Cuando tenés cinco o seis años ese tipo de experiencias te marcan para siempre. Es gratificante cuando mostrás tu película a una audiencia y ves a la gente reaccionando. Y en los últimos días ver las redes sociales y escuchar a los pibes diciendo que la vieron por quinta o sexta vez en una semana, te hace pensar en las películas que uno mismo vio con las que nos pasó lo mismo”, agregó.

También mencionó películas de otros directores como Encuentros Cercanos del Tercer Tipo (Close Encounters of the Third Kind, 1977), film que vio junto a su hermana en el autocine a los cuatro años; luego, El Abominable Dr. Phibes (The Abominable Dr. Phibes, 1971) y Seres de las Sombras (The Omega Man, 1971) a sus seis o siete años. Y fundamentalmente el muñeco Zuni, de la Trilogía del Terror (Trilogy of Terror, 1975) o The Manster (1959), un film del que desconocía su nombre hasta hace pocos años. “Nuestros viejos nos llevaban mucho al cine”, agrega Bárbara.

Ella, por su parte, coincidió con su hermano acerca de El Resplandor y contó que ellos “entraron” al ruedo con It: Eso cuando ya Warner Bros. y New Line Cinema tenían los derechos. Andy había presentado un excelente pitch, les dieron la película y se contactaron con la agente de King; pero su relación con él comenzó mucho después, cuando vio la película. “Y por eso le escribió una carta de amor a Andy”, dijo con risas en alusión a que a King le pareció brillante su versión de la historia.

Cuando se les preguntó acerca de los cambios que decidió hacer en la película en comparación al libro, Andy expresó con soltura que su objetivo no fue modificar el espíritu de la historia, sino su estructura: “Quizá a nivel ‘textural’ lo que más cambió fue la representación de los miedos de los niños. En el libro, Stephen King hace un retrato de la infancia de los años 50 porque él creció en esos años y te habla de los miedos en relación a los monstruos de aquella época. Está Drácula, Frankenstein, la criatura de la Laguna Negra, la Momia. Ahí es donde yo pensé que sería bueno meter la cuchara: explorar encarnaciones un poco más profundas relacionadas con traumas más reales”.

El de Muschietti es un film con final abierto, porque se decidió dividir la película en dos partes: ésta centrada en la infancia de “El club de los Perdedores” y la segunda focalizada en la adultez de esos mismos personajes. Cuando se les preguntó sobre esta decisión, Andy agregó que lo que más le conmovió del libro es la historia de estos niños en los años 50. Aun siendo un diálogo constante entre dos líneas temporales, su primera película mantendría esa esencia: “Quería que sea lo más pura y libre de interferencias, justamente para conseguir que la gente se conecte emocionalmente con esa historia”. “Igualmente ya los productores iniciales habían decidido dividirla en dos partes”, aclaró su hermana, y ambos negaron la relación o la injerencia de la serie Stranger Things (2016) en el casting para los personajes, en especial por la presencia del actor Finn Wolfhard, quien realiza una de las más sobresalientes interpretaciones en la serie. “En estos momentos está en algún lado contando un chiste”, bromea Bárbara acerca de la versatilidad y energía de Finn.

Sobre la construcción de Pennywise, interpretado por el actor sueco Bill Skarsgård, Andy Muschietti expresó que es mucho más complejo que el de Tim Curry y tiene varios ángulos: “Quería retratar a un personaje que trajera una cosa ancestral, no definida. Si lo ves en realidad no es claro de qué época es. Yo quería hacer algo mucho más sofisticado, mucho más inesperado y con matices. Hice varios dibujos de cómo veía yo al personaje. Tiene, por un lado, un aspecto aniñado y, por el otro, una mirada horrible con los ojos separados mirando para distintos lados. Yo quería alcanzar ese balance”.

Bill Skarsgård, además, recibió elogios por parte de los Muschietti en la conferencia, a través de una anécdota más que jugosa. Andy contó que su deseo era modificar los ojos de Bill en post producción para que se vean desviados y que el actor lo sorprendió con su respuesta: “¿Para qué modificarlos digitalmente si lo puedo hacer yo mismo?”. La sala del cine estalló en risas cuando Muschietti confesó que se ahorró una buena cantidad de dinero por esto.

Seguramente buena parte de la prensa quiere saber cómo se llevan los hermanos Muschietti trabajando. Esa pregunta fue hecha y Bárbara estalló en una carcajada manifestando que su hermano muchas veces no la dejaba hablar, a lo que agregó: “Es la persona que yo más quiero. Es mi hermano chiquito pero también somos socios y nos peleamos pero nos arreglamos rápidamente. Un rodaje es algo tenso. Y yo tengo que tratar de poner cierta estructura en su arte (ironiza). Es un negocio muy jodido y tener a una persona que sabes que va a estar mirando tus espaldas incondicionalmente no tiene precio”.

Acerca del proceso de casting de El Club de los Perdedores, Andy enfatizó que quería que ellos formaran un grupo sólido y que se hicieran amigos antes de filmar. “Se los convocó casi un mes antes. Esa química entre ellos es real. Había excusas para que ellos se hagan amigos. Se hicieron sesiones para andar en bicicleta, iban a nadar y paseaban juntos”. “¡Y les sacamos los móviles!”, resaltó Bárbara. “Eran diez horas por día en las que tenían que estar juntos hablando, corriendo, haciendo ejercicios de confianza”.

A SALA LLENA, por su parte, tuvo oportunidad de felicitar al dúo por Mamá, película que- a pesar de no haber sido presentada por su director en nuestro país ni contar con tanta movida de marketing-, se mantuvo en cines durante semanas. A su vez, les preguntamos en qué etapa de producción se encuentra la segunda parte de It: Eso, a lo que respondieron: “Nos gustaría armar una historia respetando la esencia del libro pero también respetando ese diálogo entre las dos líneas temporales, como dijimos antes. Es un viaje que recién empezó; estamos escribiendo la historia ahora. Para mí es un desafío porque quiero hacer una buena peli, mejor de lo que es mi recuerdo de la historia de los adultos y manteniendo ese halo de terror, emoción y comedia… sobre todo capitalizando la conexión emocional que hay con los niños, usando el recurso de los flashbacks pero que no sean gratuitos, sino que formen parte de la trama principal. Justamente recurren a sus recuerdos para encontrar la llave para finalmente matar a Pennywise; para hacerle frente a lo que ocurrió ese verano y no recuerdan”.

La jornada culminó con periodistas de cine (principalmente fanáticos del género) ávidos de tomarse fotos con ambos en el enorme stand de la película colocado al lado de la salida de la sala. Aunque breve –debido a que los agentes de prensa así lo estipularon – el evento estuvo cargado de buenas vibras y los hermanos Muschietti se mostraron más que predispuestos con la prensa.

© Ximena Brennan, 2017 | brennan@asalallena.com.ar | @AnXieBre

Permitida su reproducción total o parcial, citando la fuente.

COMENTAR

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

COMPARTIR

Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Google+0Pin on Pinterest0

© A SALA LLENA.