09.03.11
Directores

Entrevista a Sandra Ríos en el 51º Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias, periodista de cine, directora de Cinevistablog de Bogotá.

Vos que tuviste el privilegio de vivir con intensidad este 51º Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias contanos del cierre del festival y que ocurrió ahí.

He disfrutado intensamente el festival, el cierre fue simple y cerró con una película cubana maravillosa de animación Chico y Rita y se entregaron los premios.

Los premios ya los conocíamos porque el día anterior se tomó la decisión un poco inesperada y sorpresiva de develar con un día de anticipación los ganadores de los premios y por eso es que perdiera un poquito de emoción la entrega.

Y así se concluyó,  quedamos con el mejor sabor de este festival que inicia a Mónika Wagenberg como directora.

Se cubrieron las expectativas de Mónika con respecto a la asistencia de público, pues era su principal preocupación cuando hablé con ella.

Totalmente, Mónika demostró que es muy buena organizadora, era uno de los inconvenientes que tenían  las ediciones anteriores y era que los cartageneros no acudían a ver las películas y siempre había un porcentaje de películas que incluso podían ver de manera gratuita.  

Este año si bien existió una gran cantidad de películas gratuitas las salas estuvieron prácticamente llenas.

¿Cuál fue la característica principal de esta edición y las películas que más te impactaron?

Yo creo que la característica de este año fue la cotidianidad, es decir que las historias que se trajeron partieron de cosas simples y cotidianas, de un juego como lo hace Rompecabezas maravillosa, de adicción hacia la vejez como lo hace Gatos Viejos sobre los hijos, y así se entretejen las historias del cine latinoamericano,  y eso a mi me deja muy contenta.

Yo daba Post Mortem como la película ganadora definitivamente porque Pablo Larrain es uno de mis directores favoritos, es un realizador que ha traspasado los limites dentro del grupo de realizadores latinoamericanos, esta explorando cosas realmente autenticas, novedosas.

Es un director para mi oscuro, enigmático y parte de eso se ve en su cinematografía.

Tony Manero es una de las  películas más geniales de los últimos años del cine latinoamericano y todo ello se vuelve a repetir en Post Mortem un film contundente que vuelve a repetir la actuación de Alfredo Castro y realmente es un film que me encanto y merecía como ocurrió ganara el premio a la mejor película.

El mejor guión de la competencia fue para Rompecabezas y el premio fue el reconocimiento a una realizadora que tiene una mirada que me encanta, es refrescante, tiene un manejo de cámaras muy limpio y hay en ella una simpatía para contar la historia, una comicidad bastante fina, considerando que es su opera prima ella destaca las cartas de lo que pretende y quiere ofrecer, me gustó muchísimo.

¿Llegan películas argentinas a los cines de Colombia?

Si, realmente si, en espacios como la cinemateca, espacios reducidos.

La única película en los últimos años que fue un fenómeno en Colombia fue El Secreto de tus Ojos que tuvo una exhibición muy grande en nuestro país, estuvo 3 meses en cartelera y es un logro muy grande.

Las películas de tinte independiente, para llamarlas de alguna manera o de vanguardia tienen un espacio un tanto más reducido, y en especial en festivales y  en la cinemateca.

Había dos películas argentinas en competencia Por tu Culpa, que es la película que abrió la categoría de la competencia oficial de ficción que es una película que también me encanto y tuvimos oportunidad de hablar con la directora que viajó y Rompecabezas que fue una de las películas que más me gustó del festival.

¿Qué crees que le faltaría al festival para incorporar el año entrante?

Hay una cosa muy interesante que vale la pena destacar y es que Monika decía que tenía 5 objetivos por cumplir en esta edición del festival.

Uno, volver a la esencia del cine mismo, algo que se había perdido en las ediciones anteriores.

Ella logra traer películas en una programación que se realizó con rigor y mucho cuidado y logra traer  películas muy  buenas tanto de Iberoamérica como del resto del mundo, eso se logró.

Otro punto que era álgido en Cartagena era el tema de las condiciones técnicas.

Cartagena no es una ciudad capital como es Bogota,  que tiene muchos espacios para ofrecer cine en muy buenas condiciones técnicas.

En Cartagena se hace en el centro de convenciones, que es un espacio que no precisamente está condicionado para ver cine y lo mismo ocurre en el teatro, es un lugar para ver obras de teatro.

Acá se intervino y se hizo un trabajo para que el audio se escuchara de buena forma,  porque era uno de los problemas.

Pero allí de pronto no hubo las condiciones plenas para hacerlo, hubo fallas de sonido en varias de las exhibiciones y en eso Monika deberá trabajar para el año próximo.

El resto, como por ejemplo los otros objetivos que era apoyar a los directores que ofrecían su opera prima o su segunda o tercera película su cumplió plenamente incentivándolos y teniendo la oportunidad de presentarlas y darlas a conocer.    

El cine de ustedes está pasando por  un momento muy interesante, con directores jóvenes que logran premios internacionales en los festivales que se presentan.

Hay un momento bastante importante en el cine de nuestro país porque hay también una serie de realizadores que le están apostando a un cine de autor y eso lo hace muy interesante

Este año tuvimos la posibilidad de que siga esa tendencia y eso genera un ánimo muy interesante.

Un ejemplo de esto fue Carlos Moreno que con Todos tus Muertos ganó en Sundance.

¿Cómo viviste la sección del festival “Colombia 100%” que mostraba lo último de la producción colombiana?

El “cine colombiano 100%” tuvo películas bastante importantes, interesantes.

Déjame decirte que la película que ganó la sección “Colombia 100%” “la sociedad del semáforo” es una ópera prima de un realizador que realmente en mi opinión personal es uno de los realizadores mas fantásticos del cine colombiano.

El en estos momentos está en Cannes porque ganó un premio y está concretando su segunda película.

El hace una película realmente soberbia, impactante, poderosa, de una temática fuerte.

¿Cuál es la temática?

La temática de la película se trata de con actores naturales, son personas de la calle, la película se llama La Sociedad del Semáforo porque es toda esta  pequeña sociedad discriminada que no tiene posibilidades.

Hay ahí personas drogadictas, personas que roban en los semáforos y la película se centra en este submundo de esas personas a quienes el resto de la sociedad por condiciones que no se pueden juzgar pues les  tienen temor.

Con esas personas que tienen la condición de que  nunca actuaron, además son personas difíciles de manejar, son personas a las que no puedes hacerles líneas de guión porque han quemado sus neuronas, pero el hace a pesar de todo eso  una película poética.

Hay una grupo de directores jóvenes latinoamericanos que logran destacarse en los festivales internacionales y  que prescindiendo de actores profesionales cuentan historias de la realidad tomando como actores a sus protagonistas como hicieron los colombianos Ciro Guerra y Oscar Ruiz Navia y el mexicano Pedro González Rubio.

Eso es una realidad y eso es muy cierto. Lo pudimos ver no solo en cuanto al cine colombiano con La Sociedad del Semáforo, hay otra película que se llama Pequeñas Voces es colombiana es animada en 3D, es un tema que es curioso y mueve mucho a la gente, hablamos ya desde el punto de vista comercial.

Es una película que ganó su sección y es un documental largo en 3D que ganó en buena forma,  porque la película está narrada por los niños.

Son niños que  son desplazados, son niños que han sufrido perdidas de todo tipo, desde físico hasta su parte espiritual, moral y familiar porque han perdido a sus  padres o porque se han visto obligados a ir a la guerrilla por ejemplo.

Con ellos hace 11 años que están  trabajando, porque esta es una película que es el resultado de muchas cosas.

Empezó el director Jairo Carrillo a trabajar con niños a hacer una especie de talleres para que ellos contaran  sus historias, sus realidades para darles una voz y la voz fue a través de las  imágenes.

Es una película de animación, cuando se ven los dibujos, los dibujos son contados por los niños.

La voz nunca es la del director, la voz es siempre la de los niños, la historia siempre es contada por los niños.

Es una película cruda, durísima de ver, pero es una película maravillosa.

Muchísimas gracias Sandra por permitirnos a través de tu informe conocer en profundidad este 51º Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias.

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