09.01.11
Directores

Entrevista a Tamae Garateguy y Diego Andrés Fleischer, directora y coguionista respectivamente de Pompeya

 

Una de las grandes sorpresas del 25º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata fue la película, Pompeya, segunda obra de Tamae Garateguy, tras el film colectivo UPA, una película argentina. Pompeya resultó la gran ganadora de la Competencia Argentina. A continuación una charla con su directora y con el guionista, Diego Guillermo Fleischer.

Luego de UPA, ¿en qué quedó tu relación con Santiago Giralt y Camila Toker, volverán a trabajar en algún proyecto?

Tamae: Cada uno siguió por su lado, dirigiendo en solitario. ¿Si volveremos trabajar juntos ? Seguro. Siempre se vuelve al primer amor.

No es usual que una mujer dirija un film con tanto contenido de acción, ¿cómo te ves en esa posición? ¿tuviste algún tipo de recriminación del otro sexo al respecto?

Tamae: Me gustan las películas de acción y me exaltaba la idea de dirigir una película así, que fuera argentina. En casi todas las entrevistas resaltaron el tema de que soy una directora mujer, lo que me dio la pauta de que es más inusual de lo que me esperaba. No hubo recriminaciones por parte de los chicos, para nada, tal vez comentaron entre risas que era un poco exagerado todo lo que estábamos haciendo, pero se divertían así que no me hice problemas.

En UPA, sería imposible ver tus influencias cinematográficas a partir de constituir un proyecto compartido, aquí están más claras (To, Tarantino…), ¿reincidirías en el género o qué otras influencias considerarías al abarcar otro género?

Tamae: ¡Definitivamente vamos a reincidir! ¿No Diego?

Diego: Obvio, nos gusta la sangre…

Tamae: ¡Y mucho! Ja ja . Me interesa el cine oriental a la hora filmar, pero en especial dos de ellos porque hacen un cine extremadamente exuberante a todo nivel. El director coreano Chan-Wook Park y el japonés Takashi Miike. Cada vez que siento que estoy exagerando, a la hora de escribir o de filmar, ¡pongo alguna película de ellos! 

¿Te resultó un inconveniente la labor de dirección siendo esposa y madre de dos hijos? ¿Cómo pudiste afrontar ambas tareas sin descuidar ninguna de ellas?

Tamae: ¡Los descuide a todos! ¡Soy una mala madre!! Ja ja ja y ¡mala esposa!  A los tiros y dejando a los niños con las abuelas, soy mala.

Hablando en serio, te organizas. Imaginate, todas las madres que trabajan 12 hs para mantener sus casas y lo hacen y crían a sus hijos… soy una mujer más que hace un trabajo que le gusta.

Y nunca es un inconveniente dirigir, me encanta, pero tengo que decir que la dirección es un trabajo exigente y agotador y a veces terminaba muy cansada.

¿Cómo fue el proceso de elaboración de las historias? ¿Ambas surgieron al mismo tiempo? ¿Siempre pensaste la historia de gángsters dentro de la otra historia?

Diego: Sí, surgieron al mismo tiempo y se escribieron en conjunto. La idea siempre fue contar las dos historias, por un lado la de los guionistas que escriben una película de acción, y a su vez desarrollar la película de acción en sí. Primero definimos los perfiles de los personajes de cada historia, y marcamos las dos líneas argumentales por separado, con sus propias estructuras dramáticas, y luego empezamos a entrecruzarlas. Así la historia de Dylan se ganó la mayor producción visual, y la historia de los guionistas la mayor producción verbal. Las dos se desarrollaron en paralelo, dialogando, superponiéndose, y construyendo la estructura general de toda la película. Según las metas de los personajes, cada relato tiene su propia lógica, pero ambas líneas se retroalimentan, se corrompen y se enriquecen en conjunto, y es por eso que la estructura cierra como anillo al dedo.

A diferencia de UPA, en la que el tono satírico atravesaba ambas historias, acá la historia de Dylan tiene un tono más serio y solemne, que se “rompe” con cada intrusión de la historia de los guionistas. En cierta forma, esta manera de romper los climas estaba definido desde el principio, planteas de una las reglas del juego, pero a medida que avanza el relato gana más terreno la “ficción” que la “realidad”. ¿Crees que puede jugar en contra romper con la tensión de esta forma? ¿Cuál fue tu propósito inicial en este sentido?

Diego: No, no juega en contra, tiene que ver con nuestra estrategia. Por un lado, cada aparición de los guionistas inyecta un pequeño punto de giro que hace avanzar todo el relato, tanto en la ficción como en la realidad, son ellos los que marcan el drama, y mientras se ríen y se sienten superiores, los otros personajes sufren hasta desbordarse y superar la realidad. El propósito de cortar la tensión es permitir que el público no sepa bien en donde está parado, que se intrigue, e incluso que se ría y respire luego de una escena violenta. La idea es que te compenetres con la historia de Dylan y que te olvides que todo es una película inventada por los guionistas, y que de repente aparezcan estos tipos y te hagan volver en sí, así como cuando se termina una peli, y que vos digas ¡pucha!, ¡quiero que vuelva Dylan!, porque su historia es más visceral, más sensual, más carnal, y más, paradójicamente, “real”.

¿Cuánto hay de ustedes en el personaje de Juan, el guionista?

Tamae: Soy un poco igual a todos los personajes, en especial a Dylan.

Diego: Mucho, los escritores mentimos siempre.

¿Los personajes de los gángsters están inspirados en personajes reales? ¿Hiciste alguna investigación previa acerca del mundo de las mafias de Buenos Aires?

Tamae: Para nada, pura invención, junto a Diego y junto a los actores fuimos creando a los mafiosos y sus mundos.

 ¿Qué te transmite el barrio de Pompeya? ¿Por qué lo elegiste?

Tamae: Porque nací en Pompeya y quería que el barrio tuviera una historia de estos tiempos, una ficción que la represente como yo la veo, fuerte y vital, Pompeya tiene la fuerza de un sobreviviente.

Si bien UPA fue un trabajo colectivo, ambas películas comparten una mirada crítica hacia la soberbia de los cineastas, y ambas son dos películas en una desfragmentadas. ¿Ves una comunicación directa entre ambas?

Tamae: En UPA! Descubrimos que nos podíamos reír de nosotros mismos y hacer una especie de autocrítica. Yo quedé con la inquietud de seguir un poco más, pero Pompeya muestra las bambalinas del mundo de los guionistas y en cómo nacen, y se intercambian las ideas.

Diego: Yo sostengo que Pompeya es la transición de Tamae hacia la pura ficción y la pérdida del metalenguaje para comenzar a explorar los géneros, es un paso a una nueva etapa de su obra, en ese sentido sí veo una comunicación.

Una de las cosas más extrañas, sorprendentes y novedosas de la película es la forma en la que ambas historias se conectan en forma literal. A diferencia de otras películas que tienen esta conexión como La Rosa Púrpura del Cairo, en Pompeya todo se da de forma más natural y casual a primera vista, y los personajes no parecen ser autoconscientes de lo que viven, sino que cada uno sigue en su historia. ¿Cómo trabajaste esta idea?

Diego: A medida que iba desarrollando el guión, los personajes ficticios iban tomando tanta fuerza, que tratarlos como simples personajes imaginados era un desperdicio. El cine ya de por sí es una ficción, y la ficción dentro de la ficción ya es algo visto, había que darle una vuelta de tuerca al asunto para que no caer en lo obvio. Ellos no se reconocen personajes, porque ya no lo son. Viven la historia a flor de piel. ¿Cuál es la película que vemos en la pantalla? ¿Pompeya? ¿O Lost like la dog, la película que escriben los guionistas? Las cosas suceden, y la película tiene trampitas ya desde un inicio, si uno mira bien puede descubrir la sorpresa antes de tiempo…

El casting es otra de las sorpresas, la mayoría de los protagonistas son desconocidos ¿Cómo fue la elección de los actores, especialmente de José Luciano González? ¿Cómo lo conociste? ¿Habías trabajado previamente con él?

Tamae:  A José, a Federico Lanfranchi, a Juan Tellategui, a Hernán Bustos a Joel y Cristian Drut los conocí a través  de Miguel Forza de Paul cuando me convocó hace 3 años para hacer unos videos en su obra de teatro llamada Frágil. Y me sorprendieron realmente mucho, eran todos muy buenos actores, pero además tenían una química entre si y una confianza física y emocional para trabajar que la cámara captaba. Hicimos un corto llamado Humahuaca 70 y me enamoré de todos ellos. Me resultaba increíble lo fotogénicos que eran, además me seguían la corriente, tal vez fue eso también, jajaj .

El primer día de rodaje del corto a José lo vi llegar con una campera de cuero, me hizo acordar a Al Pacino en Serpico y  me imaginé un personaje de un matón para una película de mafia, en ese momento era una idea loca, pero José me dijo que si cuando le conté la idea con tanta naturalidad y convicción que pensé que sin duda era el protagonista.

Realmente disfruté mucho dirigirlo porque conecta enseguida con lo que le pido y es  sumamente verosímil y carismático. Su actuación es muy poderosa.

En el casting también está Chang Sung Kim que es un actor impresionante, con una presencia y un nivel de verdad poco común, pero lo que me fascina de Chang es la facilidad con que articula la densidad y el humor y va de uno a otro tono con gran soltura, no me parece casual que lo hayan premiado en Mar del Plata con el premio Carlos Carella al mejor actor, realmente es un excelente actor.

Y las chicas bueno… Lorena Damonte, Jazmín Rodríguez y Fran Capra son tres actrices potentes y hermosas en partes iguales, en ellas encontré lo que buscaba y más, tres versiones de femmes fatales que impactan.

La mayor parte de la película sucede de mañana, los amaneceres nublados le aportan un clima más cercano a un western que a un film noir. ¿Cuál fue tu intención en este sentido y cuáles las dificultades para filmar tantos exteriores en un horario tan difícil?

Tamae: Con Pigu Gomez el DF queríamos trabajar los exteriores dando la sensación de desolación y los cielos nublados contaban una desolación mas porteña si querés, como si fuera a llover. Las dificultades de filmar en la calle, creo que las tenés a toda hora, de hecho fue más cansador filmar entrada la mañana, que al amanecer, que está todo más tranquilo. Es muy difícil salir a la calle, especialmente en este caso para Pigu por el tema del clima. Por ejemplo, el día que estuvimos en la villa teníamos muy poco tiempo para hacer la escena, llovía cuando llegamos y  por suerte paró, tiramos las primeras tomas cuando estaba nublado y de pronto salió el sol furioso, y Pigu que por suerte tiene mucha experiencia, manejó con gran pericia todas estas situaciones y siempre estaba listo para lo que fuera.

Es un gran DF.  Después también hubo un buen trabajo en la post producción de imagen a cargo de Facu Pires y Galel Maidana, donde muchos de los cielos tienen un gris plomizo que buscaron especialmente para este tipo de plano. También encontramos en la post el color de la sangre que buscábamos, hasta encontrar el que nos parecía perfecto.

Para los interiores Pigu me propuso trabajar con mucho contraluz y momentos claroscuros que sí, me remiten a algo noir.

¿Cuánto duró el rodaje?

Tamae: El rodaje en su totalidad duró como 10 meses, íbamos sumando jornadas, ya que dependíamos de la disponibilidad de algunas locaciones que nos interesaban en particular y que fueron dándose a medida que íbamos editando la película, como la Iglesia de Pompeya, el Puente Alsina, El Impa, El Pasaje Buteler o el bar Mailín, también el barrio de San Blas en la villa 21. El despliegue de Locaciones y Logìstica en Pompeya lo hicimos gracias a la Agrupaciòn General San Martín de Pompeya sin quienes no hubiéramos podido hacer un trabajo tan rico y potente en este sentido, ellos fueron nuestros principales ayudantes, también los vecinos de Pompeya, los amigos del club Riestra… Estas películas se hacen gracias a la ayuda y el esfuerzo de muchísma gente.

El premio a la Mejor Película Argentina es un impulso. El año pasado, El Hombre de al Lado ganó el mismo premio y fue a Sundance, ¿Cuál es el camino que va a recorrer Pompeya?

Tamae: ¡Ojalà que el mismo camino! Jajajaja. No sabemos todavía pero estamos esperando respuesta de algunos festivales, en cuanto tenga alguna novedad, les cuento.

¿Cuáles son los próximos proyectos? ¿Vas a regresar a la actuación?

Tamae: Por ahora no. Estoy muy entretenida del otro lado de la cámara, pero nunca digo nunca. El próximo proyecto grande es El Plata, una película de terror que escribió Diego, sobre vampiros en el Congreso de la Nación. Si, vampiros, literalmente, caminando por las noches por la Avenida de Mayo. Pero más inmediatamente estoy iniciando una película pequeña que escribimos con Diego, Violeta, una historia que gira en torno a una asesina serial, interpretada por Lorena Damonte una de las actrices de Pompeya.

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