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Encuentro con Olivier Assayas

Con 30 años de carrera, Olivier Assayas se consolidó como uno de los nombres fuerte del cine francés. Películas como Irma Vep (1996) y Clean (2004) son buenas muestras de su visión. Personal Chopper, su más reciente film, y una retrospectiva de sus trabajos más reconocidos, lo trajeron al 31º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. Entre una presentación y otra, se hizo de un tiempo para dar una rueda de prensa y responder preguntas de la prensa.

Una de sus declaraciones permite describir lo que siente por el séptimo arte: “Desde muy chico decidí que iba a consagrar mi vida al cine. No hubo un momento de duda. Decidí que el cine estaría en el corazón de mi existencia, y es una decisión que nunca lamenté”.

Personal Chopper fue el tema principal del encuentro, aunque también se hizo hincapié en “La temática de mis películas no es el cine en sí, sino lo que a mí me interesa es la realidad y el mundo, y en realidad ese es el objetivo de toda expresión artística: representar la percepción humana del mundo. Para mí esa es la principal fuente de inspiración”.

También fue consultado sobre la influencia que pudo haber tenido su padre, el cineasta Jacques Rémy: “Yo amaba muchísimo a mí padre, pero yo abordé el cine de una manera diferente, no necesariamente siguiendo sus consejos. Mi padre estaba bien inscrito en una industria cinematográfica más bien artesanal, y eso es algo de lo que siempre desconfié un poco. Yo traté de orientarme hacia una búsqueda de la libertad de la nouvelle vague, que está puesta a las reglas de la industria. Y al mismo tiempo, había una cuestión dual: mi papá no consideraba al cine como algo artístico. Para él, las verdaderas formas de arte eran la literatura y la pintura. O sea, yo crecí con un contacto cercano al tema del cine, pero con valores que tenían que ver con el amor a la pintura y la literatura, del lado de mi padre y también del lado de mi madre”.

Una de las características de la filmografía de Assayas es su manera de romper con las estructuras convencionales, lo que no siempre le juega a favor: “Es un beneficio y un maleficio (risas). Considero que mis películas marcan una ruptura no solamente en la parte estético, sino desde el punto de vista del financiamiento. Para mí siempre fue muy difícil conseguir financiamiento para mis películas, al punto de que al día de hoy sigo usando un presupuesto que suele ser menor, mucho más limitado que el que es facilitado a otros cineastas franceses de mi generación. Tanto es así, que filmo películas en inglés; no tengo acceso al sistema de subvenciones francés. Siempre me interesó la idea de cuestionar el cine como medio. Yo pienso que el arte, y el cine en particular, tiene ese costado de exploración, de búsqueda, que es importante tener en cuenta para conseguir nuevos espacios”.

Uno de los próximos proyectos del director es una colaboración con Roman Polanski, tema al que no temió referirse, como tampoco a la manera de plasmar en la pantalla varias de sus preocupaciones: “Escribí la película de Polanksi, que ya se empezó a rodar. Hacía tiempo que no colaboraba con otro cineasta, y colaborar con Polanski para mí es algo muy bueno porque es una persona a la que estimo mucho y con la que comparto algunas cosas”. Y agregó: “Me parece que lo que le está faltando al cine contemporáneo es un vínculo con lo inconsciente. El cine contemporáneo desconfía del inconsciente, habla de él poco o mal. Me parece que el cine de género habla mejor del inconsciente Directores como David Cronenberg y John Carpenter hablan del inconsciente de una manera más inteligente y más profunda, y eso para mí constituye una fuente de inspiración”.

A Sala Llena le preguntó sobre cómo es trabajar con Kristen Stewart -a quien ya dirigió en El Otro Lado del Éxito (Clouds of Sils Maria, 2014) y ahora de nuevo en Personal Shopper- y qué piensa que ella le brinda como actriz: “A veces tengo la impresión de que las películas existen porque hay una actriz que puede jugar un rol en estas películas. Me puedo sentir lo suficientemente seguro como para confiarle la historia que acabo de desarrollar a alguien que hará bien ese rol. En el caso de Personal Shopper, de haber decidido filmar la película en francés, me hubiera sido extremadamente difícil encontrar a una actriz francesa que pudiera representar a ese personaje con toda su complejidad y toda su riqueza. Kristen Stewart tiene una personalidad increíble, un talento que se complementa a la perfección con mi inspiración, y además me ofrece algo que es extremadamente importante: ella está muy anclada en lo real, en la verdad, en lo encarnado, y eso se proyecta a todo lo que ella toca. Eso me dio el permiso de imaginar un personaje con un cierto grado de abstracción porque ella lo iba a dotar de esa cuestión verídica, digamos. Eso es algo precioso”.

Fueron solo algunas de las palabras de un cineasta que no deja de desafiar a los espectadores.

Matías Orta

orta@asalallena.com.ar | @matiasorta

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