25.08.16
Directores _ Entrevistas

Entrevista a Andrés Borghi, director de Nacido para Morir

Gracias a una serie de premiados cortos y largometrajes, Andrés Borghi se convirtió en uno de los referentes del cine argentino de género. Nacido para Morir, su más reciente película, significa su vuelta al universo de una de sus primeras creaciones. Esto es lo que Andrés nos contó al respecto.

Si bien se sostiene por sí sola, Nacido para Morir es la secuela de Bailando con el Peligro, tu segundo largometraje, que estrenaste en 2004. ¿Cómo fue volver a ese universo y concretar la segunda parte?

Fue interesante ya que es un mundo que se presta muchísimo a la imaginación y a los personajes disparatados amparados en un contexto de cine de acción. Me bastó con tener algunas ideas de una posible trama y personajes que quería incluir en la historia porque me parecían divertidos. Y aparte siempre está bueno retomar algo que creaste con anterioridad sin tener que pasar por el proceso de inventar todo otra vez.

Comenzó siendo un proyecto independiente, como la película anterior, pero se sumó Malevo Films. ¿En qué consistió la ayuda de ellos?

Malevo films se sumó porque la idea le pareció interesante y con mucho potencial. Nos ayudaron monetariamente para que el rodaje pudiese acelerarse y no estar obligados a grabar solamente los fines de semana. Fue algo muy valioso.

Esta vez, Marcelo Riesgo está interpretado por Leandro Cóccaro. ¿Cómo diste con él para el personaje?

Varios de los actores de la peli anterior repiten su personaje, como es el caso de El Jefe, el agente Baniatto y Guadalajaraman (que interpreto yo mismo); pero en el caso del protagonista necesitaba a alguien que se pudiese bancar un largometraje completo de manera profesional. Sin saber a quién acudir para que interpretase a Marcelo Riesgo, un amigo y colega director, Mariano Cattaneo, me sugirió a Leandro Cóccaro, insistiendo en que él era el actor indicado, y nadie más. Me reuní con Cóccaro y le expliqué la idea. Por suerte se interesó mucho en el proyecto y todo salió bien. Hoy en día no creo que alguien más pueda interpretar a Marcelo tan bien como él.

Como dijiste, volvés a interpretar a Guadalajaraman, el compañero de Marcelo. ¿Cómo fue volver a interpretarlo?

La realidad es que fue más complicado de lo que esperaba. Por primera vez me encontré trabajando con actores que tenían mucho oficio encima y yo sentía que no estaba a la altura. Lo que hice fue pedirle a Leandro Cóccaro que me diese una mano con la actuación, guiándome y ayudándome. Por suerte terminó saliendo bien, y de yapa ahora soy alumno en sus clases de teatro.

En la película participan actores como Esteban Prol y Carlos Kaspar. ¿Cómo se sumaron al proyecto?

En el caso de Esteban Prol conseguí el contacto por el lado de los chicos de Farsa Producciones, que habían trabajo con él en Filmatrón. Carlos Kaspar es amigo de la gente de Malevo Films y por ese lado se interesó en el proyecto. Otros grandes actores que participaron fueron el muy talentoso Germán Baudino, a quien yo había visto y en un par de películas, y Chucho Fernández, quien se prestó a componer a un colectivero infernal que hace las delicias del público en cada proyección. Todos ellos trajeron su profesionalismo al rodaje y se llevaron muy buenas experiencias.

La película tiene un intenso trabajo de postproducción, sobre todo en lo referente a efectos especiales. ¿Cómo fue el trabajo en esa área?

Por suerte los efectos especiales (o efectos visuales) son mi especialidad, así que esa parte la tenía cubierta. Aún así fue muy demandante la enorme cantidad de efectos que tenía que hacer la película llegó a tener 440 tomas con retoques digitales de todo tipo, cuando una película argentina estándar raramente pasa los 100. Como el proceso de rodaje nos tomó alrededor de 3 años, aproveché los tiempos muertos para adelantar el montaje y los efectos visuales, evitando así que el trabajo se acumulase al final. Sin embargo, me pasé toda la segunda mitad del año 2014 terminando la postproducción a un ritmo frenético ya que teníamos que estrenarla en el Rojo Sangre de ese año. Fue realmente maratónico.

¿Cuándo veremos más de las aventuras de Marcelo Riesgo?

¡Ojalá pronto! Siempre hay ideas y chistes nuevos para incluir en próximas entregas. Habrá que ver en qué contexto de producción se puede realizar otra aventura de Marcelo Riesgo.

Matías Orta

orta@asalallena.com.ar | @matiasorta

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