16.11.16
Cine _ Entrevistas

Entrevista a Lautaro Delgado

Lautaro Delgado, uno de los actores argentinos más versátiles y arriesgados de la actualidad, cobró especial visibilidad este último año gracias a trabajos de gran repercusión, como Kryptonita (2015), Gilda, No me Arrepiento de este Amor (2016). La serie Nafta Súper le permite repetir el papel de Lady Di, una suerte de Mujer Maravilla del conurbano bonaerense. Esto es lo que Lautaro nos contó sobre sus personajes y mucho más.

Este último año (contando de octubre de 2015 para acá) estuviste muy activo, sobre todo en cine, y en muy buenas producciones: Los del Suelo (2015), Kryptonita, Gilda, No me Arrepiento de este Amor… ¿Qué balance podés hacer al respecto?

Recontento. Son todas historias muy apasionantes y muy comprometidas, y la verdad estuvo buenísimo trabajar con todos los equipos, con todos mis compañeros actores. Y tuve la suerte de conocer a Juan Baldana, a Nicanor Loreti y a Lorena Muñoz, que son tres excelentes directores.

Con respecto a Kryptonita y a todo ese universo, imposible no detenerse en tus personaje: Lady Di. Un personaje complejo, que en otras manos, mal manejado, hubiera caído en la bizarreada. ¿Cómo fue el trabajo para componer al personaje y darle el corazón y la fuerza que tiene?

No creo que sea el más difícil. Todos son muy complejos y todos pudieron haber caído en la bizarreada. Creo que la película está como en un límite que era como un desafío para todos. Estar planteando, de alguna manera, que somos superhéroes, o una clase de superhéroes, en el conurbano bonaerense, pudo haberse no contado bien. Lo que hizo que todo funcione bien fue la mirada de Nicanor Loreti en base a esta novela maravillosa de Leo Oyola. Pero claro, una cosa es la novela y otra es pasarla al cine, y la verdad es que todos salimos rebien parados. Es un logro de Nicanor y de Paula Manzone, que fue la coach de la película; ella fue calibrando todas las actuaciones. En relación a Lady Di, creo que es un personaje hermoso. Siempre digo que para mí representa el espíritu maternal y guerrero del grupo, aunque todos somos guerreros ahí. Tuve la fortuna de conocer a Karen Bennett, que me respaldó en mi decisión de transformarme en ella por un tiempo y transitar mi transexualidad. Estuvo muy bueno, la verdad. Ciertos elementos que tienen que ver con la identidad del ser humano, esto de que la genitalidad no hace al género, que hombre y mujer son conceptos culturales (no naturales), son temas que me ayudaron a pensar a Lady Di. Yo siempre me imaginé que era una boxeadora, y entonces investigué en el cuerpo del box y de las mujeres.

¿Qué podemos esperar de Lady Di en Nafta Súper?

Un mejor manejo del látigo: me estuve preparando con un profe de Sipalki que me ayudó mucho. Tampoco es que en todos los capítulos estoy revoleando el látigo porque Lady Di y todos los personajes no están en todos los capítulos. Si bien en la película estábamos todos, acá no se nos ve a todos todo el tiempo. Pero pude entrenar para esta ocasión el manejo del látigo. También hay un cambio estético porque no podía depilarme las cejas: estaba haciendo Gilda y no me iban a crecer como yo quería (risas). Así que van a ver un maquillaje punk. Me gusta tanto la estética de Lady en la película como la estética en la serie. Estoy recontento.

Mencionaste la película sobre Gilda. Contame sobre tu personaje, que también en otras manos hubiera quedado como más estereotipado, como un marido gruñón, pero le diste corazón; la gente puede entenderlo. ¿Cómo fue componer a ese personaje basado, además, en alguien que existe?

Justamente eso: las personas no tienen un comportamiento blanco o negro. Somos seres contradictorios, complejos. En Gilda, además del camino de la heroína (la transformación de Miriam, la maestra jardinera, en Gilda, la cantante popular), estamos viendo también la historia de una separación, la historia de alguien que no puede acompañar la transformación de su compañera. Al contar esa separación, lo que me resultó sumamente interesante, y a Lorena Muñoz también, fue contar lo difícil de dos personas que se aman (o que se amaron) durante mucho tiempo, y que cada uno elije vivir la vida de diferente manera. De eso se trata: de qué forma vivís tu vida. Me parece hermoso cómo lo contó Lorena. En cada escena se cuenta el desmembramiento o la fisura entre esta pareja que deja de serlo. Ese es un mérito de la directora.

¿Harías cine como director?

No creo. La verdad, me siento muy cómodo con mi rol de actor. Creo que es muy importante la mirada que tiene el actor sobre la película va a hacer, el punto de vista sobre su trabajo y sobre su personaje. Creo que me demanda mucho trabajo y me hace muy feliz entender cada personaje. Es un trabajo que lleva mucho tiempo, y entender cada universo de cada personaje es como meterse adentro de una cabecita y ponerse a investigar sus razones, las razones del personaje, sus miedos, sus contradicciones, sus debilidades, su fortalezas, y a mí me apasiona eso.

Más allá de Nafta Súper, ¿cuáles son tus próximos proyectos?

Mirá, estoy con proyectos que todavía no están cerrados, pero hay varios proyectos de cine y de teatro, independientes y oficiales, y que me tienen muy entusiasmado. Ahora estoy como de descanso de este año, que fue superintenso, y disfrutando el estreno de Gilda y disfrutando el estreno de Nafta Súper. Está buenísimo cuando hacés algo que la gente está esperando. Eso me pone feliz.

Matías Orta

orta@asalallena.com.ar | @matiasorta

COMENTAR

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

COMPARTIR

© A SALA LLENA.