25.10.16
Directores _ Entrevistas

Entrevista a Nicolás Teté, director de Ónix

El director Nicolás Teté se había presentado con Últimas Vacaciones en Familia. Ónix, su segundo largometraje, lo lleva de nuevo a su San Luis natal, esta vez para contar una historia sobre la pérdida, el reencuentro y la juventud. Esto es lo que Nicolás nos dijo al respecto.

Ya habías dirigido Últimas Vacaciones en Familia, tu ópera prima. ¿Cómo surge la idea de Ónix?

Me gusta filmar y soy bastante inquieto, luego de Últimas Vacaciones en Familia empecé a hacer otros trabajos como escribir programas de televisión para productoras y en el medio de eso empecé a sentir muchas ganas de volver a filmar, de volver a contar una historia y la forma más rápida era filmar independiente con lo que había a mano. Así le fui dando forma varios temas que venía pensando y se armó Ónix, sin duda son cosas que sentía mucho en el momento que la escribí. Una parte fue la necesidad de contar esa historia y otra parte las ganas de filmar, ahí entran los temas de producción que hacen que Ónix sea como es. Pensé la película teniendo en cuenta las herramientas que tenía a mano, como la casa de mis abuelos como locación principal.

Una vez más, filmaste en San Luis, tu tierra natal. Más precisamente, en Villa Mercedes y La Toma. ¿Cómo fue el rodaje en ambos parajes?

Esta vez filme en mi ciudad (Villa Mercedes), lo cual fue bárbaro porque contaba con la colaboración de toda mi familia y amigos en el rodaje. Además, es un lugar que conozco muy bien, entonces si había un problema con alguna locación siempre existía un plan B. La gente estaba muy entusiasmada con la filmación y nos ayudaron mucho: una panadería nos regalaba facturas todas las tardes, un restaurante nos invito una cena… En el caso de La Toma fue un solo día de rodaje, pero también la experiencia fue hermosa, la gente nos siguió durante todo el día, veían las escenas y para mí fue muy lindo porque ahí creció mi abuelo, entonces era una suerte de homenaje para él.

La película habla de la pérdida y, sobre todo, de reencuentros. ¿Cuánto de tu vida hay en las escenas?

Ónix tiene por supuesto muchas cosas que pienso y siento. Estoy en una edad en la que creo que uno comienza a pensar las pérdidas, la vida y toma muchas decisiones. Constantemente va cambiando nuestro pensamiento sobre la familia, la relación con nuestros padres, con nuestros familiares y eso está en Ónix. Darnos cuenta que nuestro lugar en la familia va cambiando y en la película los chicos son los que pueden decidir volver a relacionarse o no.

Volvés va trabajar con Naiara Awada y Camilo Cuello Vitale. ¿Cómo definirías la relación con ambos?

Fantástica. Me encanta trabajar con ellos y creo que a ellos conmigo, espero volver a filmar con los chicos muchas veces más. Son actores superinteresantes e inteligentes, proponen siempre detalles que suman mucho al guión y también saben escuchar directivas. Escribí los personajes para ellos. Camilo en mi película anterior tenía un papel que en el guión era dramático, pero él lo volvió más cómico; ahora directamente le escribí un personaje para que pueda largar mucho humor.

Acá también trabajás con Ailín Salas, que ya había probado tener muy buena química con Naiara en trabajos anteriores. ¿Cómo fue trabajar con ella?

Bien, tenía muchas ganas de trabajar con Ailín. De los cuatro protagonistas era la única con la que no había trabajado, así que fue algo nuevo para mí. Además es una actriz con mucha experiencia. Fue superlindo trabajar con ella, le puso mucho a su personaje, prepara mucho cada escena, las piensa y se enganchó en todas las propuestas. Hasta cantó dos canciones.

La película viene teniendo un amplio recorrido por festivales nacionales e internacionales. ¿Cómo fueron esas experiencias?

Son experiencias muy importantes. Siendo una peli tan independiente, creo que los festivales son la mejor forma de darla a conocer, de difundirla, de tener una noticia sobre la película. Trabajé mucho para cada proyección, buscando festivales, hablando. No es fácil porque la manejamos con el equipo de producción de la película y no tenemos mucho experiencia aún. Estoy muy contento con cada festival al que la película fue. Las experiencias en Mar del Plata y Pinamar fueron increíbles porque viajo casi todo el equipo, fueron funciones a sala llena con muy buena recepción. También estuvo en otros países: en 19 Festival Internacional de Cine de Punta del Este, 8th Bengaluru International Film Festival, Long Beach Indie, 31 Festival de Cine Latinoamericano de Trieste, Italia, y en 3rd Chelsea Film Festival, Nueva York, donde Nai Awada ganó el premio a Mejor Actriz.

Además de tu faceta como cineasta, también incursionás en la literatura. Plaza Seca es tu primer libro de cuentos, que salió este año. ¿Adaptarías al cine tu material literario, o de antemano te das cuenta qué historias querés plasmar en un libro y cuáles irían mejor en la pantalla?

Es una faceta que uso de escape. Como todo el tiempo quisiera estar filmando, produciendo y a veces por tiempo/presupuesto no se puede, elijo escribir. Plaza Seca es un libro corto de cuentos que escribí hace tres años ya y este año salió. No me imagino adaptándolos, me gusta que sean cuentos, es de la forma que me los imaginé. Tengo un guión que no filmé que siempre pienso convertirlo en novela, pero aun no me decido.

¿Filmarías un largometraje en parajes porteños?

Sí, estoy filmando hace más de un año el documental Extinguidas: La Vida sin Brillos, junto a Guillermo Félix. Es sobre las actrices de la obra Extinguidas, de José María Muscari: cómo viven ellas su regreso al escenario, hacer la obra todas las noches, cómo son sus vidas hoy. Es una película que filmamos por distintos lugares de Buenos Aires. En cuanto a ficción, también es posible que las primeras escenas de mi próxima película sean en Buenos Aires, y ya estoy pensando algunas películas que ocurren en su totalidad acá.

Matías Orta

orta@asalallena.com.ar | @matiasorta

 

COMENTAR

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

COMPARTIR

© A SALA LLENA.