25.10.16
Cine _ Directores _ Entrevistas

Entrevista a Yuji Kodato (Doc Buenos Aires)

El cineasta brasileño Yuji Kodato llegó al país con motivo de la nueva edición de Doc Buenos Aires, donde presentó dos de sus creaciones. Aquí está lo que nos contó al respecto.

Quería que nos cuentes un poco de tu formación como realizador. ¿Cuál dirías que es tu búsqueda vital en cuanto al cine?

Yo soy autodidacta. Soy graduado en Psicología y desde niño fotografiaba porque mi abuelo era fotógrafo. Era una cosa cotidiana y que no tenía nada que ver con una concentración mayor. Cuando me gradué, viajé un poco por Asia y empezó a gustarme más la fotografía. Me di cuenta de que podía trabajar con imágenes en cine. Pasé tres años estudiando por mi cuenta. Compré una cámara y leí las cosas que pude sobre cine. Mi búsqueda siempre tuvo que ver con las cosas cotidianas. Los dos cortos que yo voy a presentar son completamente cotidianos. Son cosas banales que hago con mi cámara yo solo. Son cosas que están ahí todos los días, que son ordinarias y normales donde se puede conseguir algo más fantástico que tenga otro sentido. Se puede construir una narrativa con eso. Mi búsqueda tiene que ver con el ser autodidacta en el cotidiano, probando las cosas. Como nunca tuve un profesor, la manera como aprendí fue probando. Si quería grabar a alguien, yo salía e intentaba. Si salía mal, intentaba otra vez y así.

En Cuba grabé el segundo corto que voy a presentar aquí, 8’18’’. Fue mi primera experiencia con una escuela. Para mí fue increíble porque el problema de ser autodidacta es que aprendes solo y muchas veces no tienes con quien intercambiar este aprendizaje. Ahora, yo estoy en ese punto de interactuar más con personas y saber qué piensan. Así, mi búsqueda tiene que ver con el cotidiano y con las cosas que ya están ahí de las que no tengo interés en ficcionalizar o cambiar el espacio. El primer corto, Experimento Cotidiano nº 1, es eso. La gente está ahí en la calle y yo veo una cosa que me cuenta muchas otras cosas pero no tengo que cambiarlo.

Exacto. No hay una intervención en el material.

No hay intervención en la imagen de la cámara.

Exacto porque ya de por sí, la edición es una manera de intervenir.

Me parece curioso que menciones el movimiento cotidiano en el corto porque hay algo trascendental en estos gestos pequeños que la edición va hilando una escena como la siguiente.

Sí, la vida es muy expresiva.

Efectivamente hay en Experimento Cotidiano Nº1 una atención a los hechos de un pequeño movimiento que nos lleva a la siguiente escena. ¿Dirías que es una búsqueda de gestos lejanos que quieres acercar de alguna manera?

En todas las tomas de este corto hay micro-acciones que se pueden percibir tras el texto. La historia de ese corto es que viví veinticuatro años en una misma casa. Yo pasé casi toda mi vida en una casa. Y en 2014 yo me mudé para un apartamento en la ciudad de Minas. Un día yo estaba tomando café en el balcón y vi a un señor que estaba en la calle sentado y esperando solo. Ese señor estaba muy ansioso. Hacía cosas muy pequeñas. Cruzaba los brazos, cambiaba la posición de las manos, miraba de un lado para otro. No podía quedarse quieto y eso me interesó. Yo estaba lejos de él pero sus pequeños gestos me interesaron. Yo empecé a grabar esos gestos porque me decían todo de él. Tales gestos hablaban de mi relación con esa calle y la ciudad. Y empecé a grabar no para hacer un corto, sino que esta persona me decía algo esos gestos. Otro día pasó un chico que jugaba básquet en la calle. Eran las 11 de la noche. Y me pregunté “¿Qué pasa con ese chico?”. Y se veía que estaba muy contento de hacer eso.

Así, fui descubriendo que en esos pequeños gestos podía descubrir un montón de cosas. Este corto tiene que ver con la pobreza en mi ciudad, con la estructura social de mi ciudad; por ejemplo, la avenida que aparece varias veces…

En la que hay una bolsa que flota con el viento en una de las tomas.

Ésa es la principal avenida de mi ciudad y los cambios que se pueden ver en el corto son esos que la vida en esta ciudad produce. Yo intenté hacer una narrativa que fuese muy sencilla pero que se puede acompañar. Muchas veces no es necesario ver la cara de la persona, pero el hecho de que está en esa ciudad para mí es más importante muchas veces. En la escena final hay un trabajador que está en una construcción y se ve muy pequeño caminando. El tipo está solo con la ciudad y yo no podría estar ahí, a su lado, con la cámara. Es cuestión de construir sentidos que están muy lejos de nosotros pero pueden resonar de una manera u otra.

Si pensamos que todo experimento trae consigo una observación, una hipótesis y nos lleva a conclusiones, ¿cuáles serían las tuyas para Experimento Cotidiano Nº1?

Yo me propuse que en algún momento haré los siguientes experimentos aunque no los vaya a llamar así. Incluso hoy en día no me gusta mucho ese título, pero la conclusión de este corto es que me puse muy atento para cada detalle que pasaba. Para mí lo que importa es que se puede tener una narración con el otro dada por la narración. Este corto me permitió ingresar a ese barrio, conocer esas personas, mirar las cosas pequeñas. Mi conclusión sería es que uno debe estar atento y disponible para transmitir los hechos. Y quiero continuar experimentando con las formas sin que me predisponga a una conclusión fija.

Hay una escena en la que un tipo graba una pelea con un teléfono. Ésa es otra manera de producir el cotidiano.

Me haces enlazar con 8’18’’. En ese paisaje verdoso y enorme, que me recordó a la Gran Sabana, aparece de pronto una persona que se ve tan pequeña. Nos hace pensar en cómo la naturaleza ocupa a ese ser humano, y no viceversa.

Sí y esa pradera en Cuba era el paisaje que estaba frente a mí todas las mañanas.. Todos los días salía de mi habitación y veía esa pradera. Entonces,  de alguna manera es similar el trabajo de observación y de conexión. Pero en la naturaleza el tiempo es otro. En este corto las cosas son más despacio. Hay un tiempo largo entre acción y acción. De alguna manera, hay un paralelo entre la ciudad y la naturaleza, y sobre cómo se puede organizar el tiempo y el espacio.

Exacto. Es un contraste además porque Experimento cotidiano nº1 está más editado.

Sí, e incluso 8’18’’ no tiene sonido y Experimento Cotidiano nº1 tiene un sonido muy fuerte: las camionetas, los camiones…

Los sonidos están muy presentes.

Para mí fue interesante porque cuando yo proyecté en Cuba, muchas personas me dijeron que proyectaban un sonido para la película. No que escuchaban un sonido, sino que lo imaginaban. Y me pareció interesante porque los sonidos de la naturaleza son más sutiles.

A mí lo que me pasó es que hubo momentos en los que me parecía que sonaba algo, algún ruido.

¡El oído siempre quiere un sonido, sí!

¿Y cómo llegaste a la ubicación de 8’18’’?

En el principio de ese trabajo yo quería hacer un video-ensayo en donde hubiera cinco paisajes como ése. Quería que cada uno fuese como una pintura que va cambiando lentamente.. Yo escogí varios paisajes de Cuba, pero el único que quedó fue ése porque era el espacio en el que estaba todos los días. Yo dormía, despertaba, comía. En los otros espacios yo salía de la Escuela a grabar y no interactuaba mucho.

Entonces, la forma de escoger qué entra y qué no es muy personal, y tiene que ver con la experiencia cotidiana. Yo escogí ese espacio porque era el más cotidiano y más originaria. En el principio pensaba “Yo quiero hacer grandes paisajes, el espacio más hermoso como una vista de La Habana que sea increíble”, pero al final no se trata de tener una postal sino de algo más sencillo. Me interesaba el paso del tiempo y el cambio de la luz pero en un espacio que puede ser una pradera de otro país.

Habla mucho la naturaleza pero de una manera sencilla.

En la Escuela tenía paisajes que eran más hermosos que ése, pero como yo hasta tomaba café mirando ese espacio, lo escogí. Y en ese transcurso del mirar, podía grabar y hacer otras cosas.

Para terminar, quería preguntarte ¿qué películas o directores te han motivado a lo largo de la vida?

Yo tengo un referente esencial que es Cao Guimaraes, que es brasileño. Cuando yo empecé a estudiar cine, tenía como referentes a grandes realizadores como Bela Tárr, Tarkovski, Wong Kar Wai, pero están lejanos a mí.  No son el cine que quiero producir y tampoco el que mi ciudad tiene que producir. No tienen nada que ver. Cao es de mi estado. Cuando yo vi su cine, tuve una identificación tremenda porque él también produce con las pequeñas cosas de lo cotidiano. Él es mi primer referente. Su primera película es la más importante para mí. Se llama Accidente (2007), en donde hizo un poema con el nombre de ciudad de Minas. Escogió quince o veinte ciudades de Minas y solamente con los nombres de la ciudad compuso un poema y fue a cada una de las ciudades para grabar imágenes del poema. Hay toda una elaboración poética con cada ciudad. Y así aprendí muchísimo con Cao. Y el día que yo vi una exposición de Cao, un corto de cinco minutos, yo sentí que yo mismo había grabado eso. ¿Sabes ese sentimiento casi absurdo de que uno puede hacer eso mismo? Como yo nunca había estudiado hasta que fui a Cuba, siempre había una inseguridad en mí de si era bueno para los demás lo que yo hacía.

También está Marcos Pimentel que es un documentalista cubano. Se formó y da clases allá. Me gusta mucho porque son documentales que no usan la palabra. Le gusta mucho el silencio. A mí no tanto porque me gusta el sonido aunque sin palabra, sin decir las cosas.

Hay un documental que se llama Leviatán, no el ruso sino el francés. Es sobre un barco de pesca y grabaron casi todo con GoPro. No tiene palabra ni discurso. Producciones como ésa me motivan mucho.

De resto, ahora lo que intento hacer es aprender con la gente que, como yo, está aprendiendo ahora. En la maestría de cine en Cuba yo tuve unos diez u once compañeros, algunos más adelantados, otros no, con quienes he ido aprendiendo qué es una imagen, cómo hacerla y por qué personalmente la hago. Y es con ellos con quienes más aprendo.

En mi ciudad no había una Muestra sino hasta ahora. Pero de resto, no hay mucho. Es una ciudad de interior. Es una población muy grande pero culturalmente no hay nada allá. Entonces estudié los clásicos que descargaba en internet. Pero siempre con un sentimiento de que este cine no es el mío, no es el de mi pueblo.

Estás en la búsqueda de referentes más cercanos. Bueno, muchas gracias por el rato y que disfrutes la Muestra.

Muchas gracias a ustedes por la oportunidad.

Eduardo Elechiguerra Rodríguez | @EElechiguerra 

Canal de Youtube de Yuji Kodato.

Página oficial de Doc Buenos Aires. 

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