27.08.18
Directores _ Entrevistas

Entrevista a Carmen Guarini, directora de Ata tu arado a una estrella

“Cuando pensamos que todo está perdido, cabe aferrarse a ciertas palabras que nos quieren robar pero que siempre tendrán vigencia: Utopía y Resistencia”, sostiene la directora Carmen Guarini en su documental “Ata tu arado a una estrella”, sobre la vida y obra del cineasta Fernando Birri, a quien llama Maestro y define como el último de los utopistas. Conoce en esta entrevista el detrás de escena del rodaje que tiene por objetivo trasmitir su legado a través de las charlas que dieron génesis al documental en el año 1997 y retomaron tras veinte años durante los últimos meses de vida de Birri; sobre cómo construyeron este lazo de amistad en el poco tiempo que compartieron juntos, mientras ella daba clases en la Escuela Internacional de Cine y Televisión que fundó Birri en Cuba.

Siempre admiraste a Fernando Birri y pese al poco tiempo que compartieron juntos lograron un lazo cercano ¿Cómo reaccionó ante tu idea de documentar su modo de vida e ideales y expandir su legado en la sociedad?

Nunca se opuso. Siempre se mostró contento con la idea de que una colega transmita su legado. Comencé el rodaje en 1997 , cuando Fernando iba a filmar en Argentina su película y regresaba, un poco, su foco al cine nacional. Era una co-producción en donde se preguntaba por el Ché y las utopías. Desde ese momento, seguí sus pasos, pero como en un principio mi proyecto no tenía financiamiento, lo tuve que dejar. Hoy, el proyecto tiene 20 años y decidí retomarlo hace dos años y medio porque era un momento en el que se podía seguir hablado de las utopías y hacer resurgir sus ideas. Era necesario y él estuvo de acuerdo.

¿Qué es una utopía para vos? ¿Influyó la mirada de Birri en tu definición?

Con Fernando comparto mucho su manera de ver las cosas: Las utopías son proyectos. En este sentido, es un proceso donde uno organiza su vida a partir de objetivos que, como todo en la vida, algunos se cumplen y otros no, pero sin ellos es muy difícil levantarte por la mañana. Es bueno entender que todo no se puede. Además ¡Soy demasiado capricorniana! Muy realista en lo personal y en la vida. No suelo plantearme cosas imposibles, ni sentirme frustrada por si esas cosas no salen, porque siempre hay algo pendiente que me sostiene. Por ejemplo: Yo me planteo muchas cosas en el año, armo una lista de proyectos pendientes a cumplir… y voy tachando. Los que quedaron pendientes los retomo al año siguiente. Soy conformista.

Tu documental tambien sugiere una mirada sobre la actitud a tomar frente a esta realidad a través del material de archivo de Birri junto a grandes pensadores, escritores y ensayistas, como Eduardo Galeano y Ernesto Sábato, con quienes compartía la idea de resistencia ¿Cuánto tiempo te llevó y qué criterio tomaste para vislumbrar qué dejar y qué quitar del metraje?

Esta misma pregunta me la hice post-rodaje unas mil veces ¡Te juro! En la primera etapa, cuando fui siguiéndolo, filmé muchísimas cosas pero no quería que sea un making-of sino una película sobre la utopía y la resistencia. Tiene un primer armado de 70 minutos que lo hice en el año 97, un segmento de la película de Birri Tire Dié (1960); y la primera escena de la película que filmé hace 20 años cuando armé el primer pulido. Pasó el tiempo, pero yo mantuve mi postura frente a las utopías y la resistencia. Resultó bastante complejo poder encontrar una estructura, es ecléctica; va y viene, pero al mismo tiempo, guarda cierta cronología para que el espectador entienda que había una historia en esas imágenes. Decidí que la mejor manera de seguir la línea argumental de lo que yo quería decir hoy era quitar pequeñas entrevistas de personas que lo conocieron y hablaban de él, para enfocarme en estos grandes amigos suyos con quienes compartía ideales y además, hoy son referentes de lectura obligada: Sábato y Galeano. También dejé como resistencia los archivos de la inauguración de la Escuela en San Antonio de los Baños, Cuba; y un corto de un alumno.

En este sentido, la trama se impregna colores que definen la identidad de Birri: Mostrás cuando imagina el día en que muere y cómo quiere que lo cremen; su resistencia desde la Escuela que creó en Cuba,  cuando simbólicamente decoró con huevos gigantes y coloridos, la pradera del predio, para que de allí emerjan las utopías por si estallaba el mundo;  y el plano imbatible del fantasma con que él mismo se representa durante sus últimos días de vida ¿Qué esperás que se lleve el espectador de tu trabajo?

Me encanta que la gente que no conoce a Fernando Birri tenga un primer acercamiento a quien considero el último de los utopistas, para despertar en ellos la curiosidad de ver sus obras, leer sus libros como por ejemplo el de clases en Standford “Soñar con los ojos abiertos”, que es maravilloso y una buena aproximación al legado de Fernando. Respecto a los colores en las escenas, en el caso del fantasma, no fue idea mía ¡El se apareció con el fantasma! Y me pareció tan genial, porque durante mucho tiempo él decía que era un fantasma viviente. Y casualmente en Cuba, Teresa Diaz, quien está a cargo del museo de la Escuela, siempre contaba sobre éste costado infantil de Fernando y cómo le gustaban los juguetes y la tecnología. Nunca perdió su costado infantil y, creo que, esto tiene que ver con su costado de actor. Esa escena del fantasma, redondeaba la idea de lo lúdico, el juego y su sonrisa de niño. Un niño bastante particular porque, al mismo tiempo, sus pensamientos no tienen nada de niño. Incluso lo vemos después de mucho tiempo en pantalla y decís ¡Wow. Está chiflado! Hasta que empieza a hablar y te deja helada. Me pareció interesante ubicar al espectador más en una situación de risa y preguntarse quién es este loco; hasta que empieza a profundizar estos conceptos. No todo es lo que parece. Otro momento donde lo vemos bien íntimo, es cuando le comenté que quería que hagamos algo los dos juntos. Cuando vio por primera vez la Go Pro se quedó plasmado ¡Una cajita tan chiquita para registrar!; dijo. Pero no improvisó, lo pensó. Registró los dibujos de un niño suma, habla del futuro. A mi no me hubiese salido así.

Hablando del futuro ¿Por qué decidiste estrenar la obra en este momento?

Me gusta que el mensaje pase de generación en generación y la gente se conmueva. Me parece que este es un buen momento para pensar en ciertas cosas que quieren hacernos creer que ya no debemos pensar, como por ejemplo: la falta de horizonte, el creer que ya no se puede hacer nada y hay que resignarse al sistema. La película dice muchas cosas en torno cómo desde un capitalismo extremo, un  neoliberalismo recargado, operan con una terrible deshumanización de la persona. Y creo que en este contexto, mostrar un personaje tan humanizado como Birri sirve de ejemplo para pensar que cuando creemos que todo está perdido, es posible aferrarse a ciertas palabras que nos quieren robar pero que siempre tendrán vigencia: Utopía y Resistencia; y accionar en consecuencia. Él siempre tuvo claro su proyecto y lo que quería hacer; actuó en consecuencia y logró sus objetivos. Me parece que no mucha gente lo tiene tan claro y copia o se rinde. Creo que este documental sirve para mostrar cómo es posible tener coherencia entre las convicciones y acciones.

© Luciana Calbosa, 2018 | @LulyCalbosa

Permitida su reproducción total o parcial, citando la fuente.

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