11.04.18
Cine _ Entrevistas

Entrevista a Lautaro Delgado, protagonista de Respira

Lautaro Delgado es uno de los actores más activos y versátiles del cine argentino actual. Respira, de Gabriel Grieco, lo tiene como protagonista. Antes de rodar sus escenas, nos adelantó estos detalles.

¿Cómo llegás a la película? Con el director Gabriel Grieco ya se conocían, más allá de que no habían trabajado juntos.

Me llama Gabriel, luego de que Emiliano Romero le pasara el teléfono. Me dice que quiere trabajar conmigo. Yo no había visto sus películas (las vi después), pero tenía muy buenas referencias de él. Después leí el guión, me gustó, me pareció muy interesante. La historia es entretenida, y al mismo tiempo habla de temas que nos tocan a todos, como los agrotóxicos, que nos están enfermando poco a poco. Hay futuras generaciones que van a tener problemas de crecimiento, y nosotros también. Me parece bueno ir generando conciencia.

¿Qué podés contar de tu personaje?

Mi personaje en un comienzo está dormido y va despertando. Es como una metáfora de lo que sería mi personaje. Concretamente, es un piloto de avión comercial que queda despedido por una discusión que tiene con un compañero; por eso lo echan y cae en una profunda depresión. Consigue, a través de su esposa, un trabajo de piloto en un campo, para pilotear un avión fumigador; una tarea que lo hace bajar de estatus. En el pueblo empieza a fumigar, y a partir de un encuentro con unas personas que le advierten sobre el peligro de esos agrotóxicos, se va enterando lo que genera eso que está haciendo. Empieza una lucha en la que no se sabe quién es el bueno y quién es el malo, y que pone en riesgo a su propia familia. También lo que me interesó del personaje es la relación con su hijo y con su esposa. Me gustó la relación del padre con su hijo varón. Yo había hecho Francia, de Caetano, donde se muestra la relación padre e hija, y acá es otro tipo de vínculo y la verdad es que me interesaba mucho trabajarlo. Es otro tipo de paternidad, muy diferente a la de Francia, que era una relación más dificultosa. Quizá la de Respira tiene que ver con la relación que yo tengo con mis hijos.

Teniendo en cuenta la profesión de tu personaje, ¿hiciste algún tipo de preparación especial?

No mucha. Voy a tener un coach de manejo de avión ahí mismo, en el rodaje, específicamente para las escenas en las que esté piloteando. Tuve la oportunidad de conocer a una azafata de mi grupo familiar, y ella me contó muchas historias que me sirvieron.

¿Tuvieron ensayos?

Sí. Tuvimos, y para mí son fundamentales. Hay gente a la que no le gusta ensayar, pero a mí me gusta. Hay gente que confunde el ensayo con fijar cosas o repetir cosas, pero para mí los ensayos son momentos de prueba y de equivocarse y de generar basura. Me gusta ese concepto como de acumular material y, aunque después no te sirva, está bueno saber que lo probaste y que no funcionó, porque si no lo probás ahí, después lo hacés en el rodaje (risas). Está bueno ir con una gran montaña de basura para descartar o no, porque de la basura salen muchos tesoros (risas). Vengo de una generación donde hacíamos teatro independiente, y hacía cortometrajes con mis primos cuando éramos chicos. En todos esos casos revolvíamos en la basura, en las cosas que los otros tiraban, y las usábamos nosotros para contar una historia: un traje viejo, una llanta, un libro tirado en un tacho de basura… Y a partir de eso surgía una historia.

© Matías Orta, 2018 | @matiasorta

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