16.05.19
Directores _ Entrevistas

Entrevista a Mauro Andrizzi, director de Cairo Affair

Mauro Andrizzi es uno de los directores argentinos más interesantes de los últimos años. Cairo Affair es su más reciente película, y tuvimos la oportunidad de hablar con él al respecto.

Una primera cosa que me llamó la atención de este corto es que cuando hablaste de una inspiración para hacerla fue Intriga internacional.

Sí, Intriga internacional. Es algo que me interesa mucho tanto en la realidad como en la ficción, en una época me había enterado que existía la escuela de Inteligencia en Buenos Aires.

¿Qué es escuela de Inteligencia?

Es donde se forman supuestamente los espías que después trabajan para la SIDE. Pero obviamente para hacer eso tenés que ser oficial del ejército, tenés que haber sido policía por lo menos por dos años, o te tiene que recomendar alguien del gabinete de ministros. Y eso sólo para tu ingreso. Ahí te formás en política, en entrenamiento de armas, te hacen no sé si superagente pero casi. O por lo menos eso es lo que te venden.

¿Y cómo llegaste ahí?, porque calculo que eso no está en cualquier lado.

Hace unos diez años había en Internet muchas minivenganzas entre agentes en las que subían fotos con amantes o publicaban teléfonos que no debían. Entre esos teléfonos estaba el número de esta escuela. Yo encuentro el número, llamo como un gil y pregunto si se puede ingresar. Y ahí la persona del otro lado del teléfono me dice “¿de dónde sacaste el número?”, ahí digo “está en Internet”. Corto, llamo de vuelta, y me dicen Base 24. Y me vuelven a decir ¿de dónde sacaste este número? y yo le dije “está en wikipedia si buscás está ahí”. O sea, les dije la verdad, corté y obvio no llamé nunca más. Me interesaba como algo teórico porque la formación debe ser buenísima.

Bueno, al no poder acceder a esa formación calculo que la única que te quedó es basarte en las ficciones de espionaje.

Si, yo soy fanático del cine y literatura de aventuras y de espías. Y de ahí viene un poco la película.

Tu corto carece de una voz en off. ¿Porqué decidiste no usarla? 

Yo ya venía trabajando bastante con voz en off en otras películas, en Accidentes gloriosos por ejemplo, que está toda narrada con voz en off por Cristina Banegas. O en Una novia de Shangai, donde también había un personaje (un fantasma) que tenía voz en off… Me parecía que usarlo de nuevo iba a ser un recurso muy repetitivo. Así que usé los subtítulos, que además me parecieron menos invasivos que la voz en off.

Bueno, los subtítulos que elegiste además son pequeños. Como que están hechos para no ser invasivos con la imagen.

Si claro, se buscaba eso. Son letras chicas que te dejan ver el exotismo el paisaje de fondo.

¿Cuánto de lo que hay en esta película está basado en cosas reales?

Siempre hay como un puntapié de realidad, que es como la puerta a la que me gusta que el espectador acceda. Y una vez que el público piensa por ejemplo que esto va a ser una historia sobre un catedrático, un líder de Al Qaeda existente, de pronto doy vuelta la situación y le hago ver que es apenas una puerta de entrada para ir por un relato más bien inventado. Las historias proceden acá más o menos igual. Primero empiezan contando algo cierto y después van derivando en otra cosa.

Si, igual también te pasa cuando las ves que no distinguís tan fácilmente cuanto es cierto y cuanto es verdad. Hay cuestiones de la película que tienen que ver con el mundo del espionaje o las teorías paranoicas respecto de la tecnología que es difícil discernir si son ciertas o falsas.

Bueno, hace tres días paso algo rarísimo. En Noruega encontraron una ballena espía rusa, e con un equipo atado a la espalda que posicionaba con una especie de radar los barcos que estaban estacionados en un puerto. La capturaron, le sacaron el aparataje y la liberaron. Hay fotos y todo de esto. Y dos o tres días antes, en la Guerra Civil de Yemen habían encontrado un buitre con un rastreador.

Es increíble parece uno de esos gimmik disparatados que podía tener James Bond.

Es disparatado pero uno cuando investiga el asunto va descubriendo que para el espionaje todos los recursos son válidos con tal de sacar información. Y esos recursos con la tecnología se volvieron todavía más sofisticados. Es información que obvio está completamente fuera de Internet o cualquier otra red. Es información humana a través de informantes, puentes, que sigue siendo más confiable que la otra que no está analizada, no está filtrada y es infinita.

En tu ficción ponés dos imágenes de Los pájaros y de Tiburón.

Porque la idea original de esto era mezclar estas dos pasiones nuestras que son el cine y el mundo del espionaje y que todas las historias tuviesen algún tipo de relación con el cine además de con el espionaje. Entonces en la primera historia ya lo tenías porque transcurre en un festival de cine, la tercera, también porque es sobre una actriz de este líder de Al Qaeda que trabajó en una película croata. Nos quedaba la segunda que alguna relación con el cine sentí que tenía que tener. Entonces por eso metí los insert de Los pájaros y Tiburón.

Me dijiste antes de la entrevista que había dos películas más ¿Porque decidiste dejarlas afuera?

Sentí que no eran tan buenas como las otras tres. Por otro lado, los seis episodios se me hacían un poco largos. Si bien las historias son muy distintas entre si, los seis episodios todos juntos  terminaban generando como un hastío, ya era como Las 1001 noches poner una detrás de la otra.

Igual es interesante porque al no poner las otras dos no cediste a la tentación de hacerlo un largometraje. Lo que suena, digamos y aunque sea superficialmente, más importante.

Y sentí que tres historias tenían la duración correcta. De esto me di cuenta cuando realizaba películas, que tenían que tener la duración que tenía que tener y no estirarlas y que queden redundantes o tediosas.

Yéndonos a El Cairo, hay imágenes de la ciudad que uno no está acostumbrado a ver. ¿Cómo las seleccionaste?

Mirá, cuando vas a El Cairo encontrás de todo. Hay espacios que tienen mucha población y otros que son más turísticos, y otros que son más tranquilos. Hay algunas partes por ejemplo que tienen un nivel de combustión marítima que no te podés ni mover. Entonces tenés para elegir un montón de espacios que son cinematrográficamente buenísimos. Yo seleccioné en principio los que me parecían mejor para la historia, y en segundo lugar seleccioné también lugares que no se parecieran en nada a lo que se ve en Occidente. Que en El Cairo hay también obvio, si hasta hay lugares en El Cairo que te los podés confundir fácil con el conurbano bonaerense. Pero esos espacios no tenían mucho que ver con el exotismo que quería mostrar.

Es raro cuando me hablas de todo esto porque tu cine es de bajo presupuesto pero al mismo tiempo tiene una vocación de espectacularidad. Los viajes, el espionaje…

La cuestión de los viajes a mi me encanta. A mí me gustaría de hecho hacer una gran película estilo Mekas, sólo de viajes Pero eso lo voy a dejar cuando esté un poco más viejo. En todo caso lo que me gustaría es conectar estos viajes con las películas y las posibilidades que te da el cine de hacer películas y de esta forma hacer viajes que no tenés otras maneras de acceder. Pero bueno, es un proyecto para mucho más adelante.

Bueno, cuando los Lumiere empezaron a filmar sus empleados vieron la gran ventaja de que el cine les permitía viajar por el mundo.

Pasa eso mucho. Yo antes de ponerme de hacer películas en el 2007 trabajé programando para el festival de Mar del Plata y empezás a viajar por películas. Y tenés situaciones insólitas en las que te alojan en un hotel bárbaro, conocés personas increíbles, pero en tu bolsillo hay un euro. Pero más allá de eso tenés el viaje, y con eso conocés un montón de gente interesante y lugares que no tenés otra forma de conocer. Es como una épica romántica.

@ Hernán Schell, 2019 | @hernanschell

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