10.10.17
Cine _ Entrevistas

Entrevista a Mercedes Funes

A raíz del estreno de Yo soy Así, Tita de Buenos Aires (2017), acerca de la vida de Tita Merello, hablamos con su protagonista: Mercedes Funes.

¿Qué sentiste cuando te presentaron el guión?

Me acuerdo que me mandaron el guión y me encantó, lo leí en media hora. El guión era apasionado. Habla de una mujer que tomaba sus decisiones y avanzaba, que a pesar de las circunstancias duras y difíciles que pasó tomó un camino con convicción. El guión nos habla en efecto de la vida de una intrépida. Recordemos que Tita Merello no sabía leer, ni escribir, nunca había hecho teatro.

Esto también tenía que ver con la época…

Sí, en efecto fue propio del hecho de haber crecido sin un padre, lo que hizo que aprenda a defenderse sola. También trabajo en un campo, vivió en orfanatos, tuvo que aprender a trabajar y a camuflarse como un hombre. Esa energía masculina está en ella, y en el personaje. Se podría decir que Tita Merello sabe lo que es ser hombre. También tuvo que ser mujer demasiado pronto, a través del teatro bataclan ella encontró una salida. Mostrando el cuerpo, las piernas, usando transparencias, acostándose con los hombres que iba conociendo.

¿Qué podés decir acerca de la construcción del personaje?

Para construir este personaje apelé mucho a la investigación. El trabajo fue con mi coach, Fabiana Maneiro, ella me propuso trabajar con todo lo que no estaba en el guión para completar un poco el universo. Con el guión como referencia empezamos a improvisar escenas referentes a distintas etapas de la vida de Tita para armar el universo emocional.

¿Y la voz?

Al investigar sobre la voz de Tita descubrí que ella tiene dos voces. Por ejemplo cuando canta el tango “ mi papito” – que está dentro de lo que son los tangos graciosos- a pesar de que la letra es tremenda, que exuda situaciones mundanas, al volver a grabar en los años 50 su voz era completamente distinta. Esa voz, la voz adulta era diferente, entonces con Osvaldo Montes el director musical buscamos darle carácter a la enunciación. Se podría decir que Tita con los años se volvió más “rapera”, más ‘hablada’ entonces tratamos de encontrar esa diferencia, ese carácter.

¿Cómo hiciste para ubicar a tu personaje en la época?

En realidad fue fácil porque ella nunca encajó con las mujeres de su época, por lo tanto lo único que tenía que hacer es imaginarme a una mujer aguerrida y de la denuncia, como en “cambalache” o cuando aparecía en la televisión hablando del papanicolau. Siempre estuvo ligada a las causas de aquellos que por no saber, por no tener acceso a la información puede salir perjudicados. Justamente porque ella sabe lo que es la carencia, ella estaba en un ámbito de precariedad, más que nada por la falta de cultura. Al escapar de esa ignorancia y estar siempre empapada de lo que pasaba se volvió la mujer que tenía que ser.

¿Qué crees que te diría Tita si viera la película?

Y…hay dos opciones: o me dice “bien, piba”, o me manda a la mierda. Yo creo que Tita Merello era una mujer que tenía el corazón en la mano, que decía siempre lo que pensaba.

La película puede ser también un retrato de la soledad de los artistas…

Sí, claramente, porque el mundo del arte tiene una cosa muy de compañía, vamos de acá para allá todos juntos, pero cuando se termina eso, de las puertas para adentro un artista siempre está solo.

Podríamos decir que no tenemos un final feliz…

No, no tenemos un final feliz pero por suerte tenemos un final. Un final de una era, de una etapa. Y una mujer transitándolo. Una mujer a la que nadie le da pelota pero que ella va a seguir, como en el final de Lo que el Viento se Llevó (Gone with the Wind, 1939) cuando Scarlett O’ Hara dice “Mañana será otro día”. Todos sabemos que esa mujer que se quedó ahí lo logró, termino siendo la gran Tita Merello.

¿Hay algo del personaje en vos?

Creo que lo que me llevo de este personaje, y con lo cual puedo sentirme identificada, es con la valentía y con la fortaleza. Pero valentía en términos de hacer las cosas. Me considero una mina fuerte, al igual que ella. Con la diferencia de la actitud aguerrida que la rodeaba. De todas formas ella pudo no haber sido aguerrida y ser valiente igual. Tita nunca perdió su esencia porque era una buena persona. Y una persona que sufre los golpes de la vida y no tiene ganas de devolverlos es una persona fuerte. Creo que una película es una excelente herramienta para conocer a una persona y poder amarla, entenderla. Más allá del hecho artístico y del hecho de que es super entretenida, la película sirve para ilustrar a las nuevas generaciones acerca del tango, del lunfardo, de la vida de una de las mujeres más importantes de la argentina.

© Sofía Gómez Pisa  | @sofilaragp

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