18.07.18
Directores _ Entrevistas

Entrevista a Natalia Oreiro y Martino Zaidelis, actriz y director de Re Loca

Natalia Oreiro manda a todos al carajo en su regreso a la comedia con el film Re Loca (adaptación de la película chilena Sin Filtro) y no es para menos, tras su estreno superó en taquilla a Marvel con Ant-Man, durante el fin de semana largo pasado. Hablamos con Martino Zaidelis (director) y Natalia Oreiro sobre el detrás de escena, pasado, presente y futuro de una película con antecedentes extranjeros.

¿Qué significa para vos la creatividad?

MZ: La creatividad es lo mas lindo que hay. Es la posibilidad de inventar los mundos o personajes que uno desea para contar una historia particular. Acá, trabajé la adaptación junto al co-guionista Andrés Aloi. Me centré en utilizar la creatividad para explotar a Natalia en comedia, cuando prendés la cámara ella es pura magia ¡Nunca sabes con lo que va a salir! Y eso, sumado al cine que es un trabajo en equipo, al poner en función del proyecto un gran elenco, equipo de producción y arte, me tocó dirigir una mezcla de creatividades que operan en conjunto y suman. Es un hermoso desafío.

Sos socio de Juan José Campanella, dirigiste junto a él series de televisión, obras de teatro y por primera vez te animaste a dirigir cine en una época de pleno cambio de plataformas y hábitos del consumo de entretenimiento ¿Qué opinión tenes respecto a la tecnología y nuevos modos de ver películas? 

MZ: Pienso que el cambio tecnológico con plataformas digitales de streaming como Netflix favorece a la industria en muchos casos. Por ejemplo, hoy podemos ampliar la manera de contar historias a través de estos dispositivos. Pero hay algo que no cambia: la tecnología es una mera  herramienta que sin la creatividad y el humano detrás de ese modus operandi jamás podrá transmitir emociones. La tecnología es totalmente dependiente y funcional a las personas.

¿Qué elemento te atrapó del guion de la película chilena “Sin Filtro” para encarar su adaptación? 

MZ: Me atrapó el cambio del personaje. Más allá de que la idea es divertir, cuando recibí el guión y me metí en la co-escritura junto con Andrés Aloi fue para encontrar un tono diferente y más real, partiendo de personajes secundarios con los que uno también pueda identificarse. Acá la excusa de la peli es que la comedia revela el lado desenfrenado que atraviesa la historia más allá de la premisa principal cuando ella se toma un brebaje para convertirse en otra persona. Las escenas son graciosas y tienen profundidad porque los actores viven las situaciones como si fuera un drama, no están haciéndose los cómicos. Fue fundamental transmitir esto en la primera pasada de diálogo: debían sentir entre ellos empatía para transmitirle al público lo mismo y que no sea farsesco.

En esta versión la mirada central se ancla en el universo femenino. Si tuvieses que pensar esta historia desde el universo masculino ¿Cómo la abordarías?

MZ: No muy diferente. Salvo la pregunta sobre si el cambio eclíptico se debe a que está indispuesta. Creo que tanto hombres como mujeres se pueden identificar con los personajes.

Casualmente ingresa la protagonista de la película y, tras saludar y agradecer a los periodistas por estar presentes enseguida se pone a tiro con la entrevista. Explica que estaba demorada por el make up para estar espléndida en la presentación y toma la posta ¡llegó Natalia Oreiro!

NO: No es una película de género, podría haber sido un re loco. Cuando leí el guion, sin saber que existían otros guiones, le pregunté a Martino cuántas mujeres hay en el equipo para equilibrar la balanza y que prendiera durante los ensayos y las filmaciones ciertos tonos y modos de decir que transpira la película… ¡Éramos casi todas mujeres! Esto permitió enriquecer la película. En el equipo había técnicas, productoras, asistentes de dirección, dires de casting, arte, musicalización y montaje. Está contado desde el punto de vista de una mujer que vive una especie de día de furia en comedia pero creo que le pasaría lo mismo a un hombre porque todas las personas, y me incluyo, vivimos atravesados por un montón de presiones sociales, culturales, profesionales y familiares hasta que llega un momento que esa olla a presión estalla.

¿Cómo describirías tu personaje? 

NO: Acá ella se convierte en una especie de heroína que manda a todos al carajo porque socialmente ya no aguanta más el  menosprecio y el maltrato. La peli cuestiona hasta cuánto puede soportar un ser humano que atraviesa esas circunstancias y la búsqueda de encontrar el equilibrio para poder decir las cosas que nos pasan, cuando nos pasan, sin llegar a herir a los demás porque es muy liberador decir la verdad pero la consecuencia del cómo también. El hecho que existen personajes que no son maquetas revela que ella la está pasando mal en el vínculo real con su hermana, su amiga, su pareja y hasta con su ex, en quien deposita la salvación hasta que toma ese placebo y brebaje mágico tras el intercambio espiritual con el personaje de Hugo Arana. Esta identificación con el personaje y poder reírse de la tragedia del otro, nos lleva a necesitar ver su reivindicación: ¡Queremos que rompa el auto! Pero cuando entiende que tiene un don que no puede controlar y lastima a los demás diciendo lo que siente, le duele el doble. En lo personal me gustó mucho trabajar este punto de equilibrio que es el reconocimiento del yo: quién soy, qué quiero, cuál es el camino que voy a tomar y la forma. Sobre todo me gustó que decida que no necesita nada mas que encontrarse con ella misma y disfrutar para poder elegir.

Hablando del reconocimiento del yo. ¿Sentiste en algún momento este quiebre emocional e impulso en tu carrera de mandar a todos al carajo? 

NO: Para mi fue bastante orgánico porque comencé de muy chica gracias a mi profesor de quinto año de escuela, Julio, que vió en mi algún potencial y me propuso ir fuera de hora a talleres de teatro en la escuela de mi barrio y participar de los actos escolares. Fue un impulso natural. No hice un cambio abrupto para el otro; ni de personalidad o de decisión de 180 grados. En mi oficio sí me sucedió encontrarme inmersa en un camino que, si bien yo lo había elegido, no estaba siendo tan afín. Y decidí frenar, siendo muy chica, para barajar de nuevo; a esto llamo el precio de mi libertad: Saber qué es lo que quiero y cómo lo quiero, independientemente del resultado que se pueda llegar a generar. En mi caso, me resultó difícil dejar de hacer algo que tenia éxito para hacer algo nuevo. La gente que me acompañaba profesionalmente no estaba para nada de acuerdo con que dejara de hacer televisión diaria contínua y giras como cantante con mis discos. Y yo era muy chica pero quise hacer cine y cambiar durante mucho tiempo. Pensaba: ¿Será el precio de mi libertad? porque del otro lado era ¡Estás loca! Y yo decía ¡Sí, re loca! Pero es así. Cada vez que uno intenta hacer algo diferente llega la pregunta… ¿por qué?… Y creo humildemente que es porque en principio socialmente es difícil la aceptación, después se naturaliza. Tiene que ver con bancarse atravesar los obstáculos del camino; el cómo se lo vive, qué fuerza interior y convicción se tiene en la intuición que uno puede llegar a tener y darle bola. A veces, somos muy negadores de patrones que repetimos por comodidad o por miedo pero hay que tomar esta bandera de lo lúdico, diferente, desenfrenado… Estoy re loca ¿y?

Hace poco estuviste en Rusia y visitaste una radio estatal con un sweater con los colores del LGBT pese a que en el país condenan por ley la propaganda gay ¿Fue intencional? 

NO: No tengo miedo de expresarme y sumarme a causas que pienso justas. Para mi los momentos de visibilización son donde aprovecho para sumarme a cuestiones que son cercanas pero no fue casual lo de Rusia, también lo utilicé en la película. Yo amo, respeto y admiro al pueblo ruso. No existió una consecuencia negativa. También estuve en las marchas Ni una menos porque pienso que es un momento transformador a nivel mundial. Nos incluye e incumbe a todos. Es hermoso ver cómo los hombres se suman en la forma, el cómo y el cuándo. En este sentido, celebro la libertad de expresiones y libertades individuales.

Volviste a la comedia… ¿Extrañabas? 

NO: Para mi es buenísimo después de hacer tanto drama volver a la comedia. Es difícil encontrar un buen guión y acá apenas lo leí dije ¡Si, lo voy a hacer porque me encanta! Además estoy re contenta con el trabajo final ¡Funcionó todo! la edición, musicalización, locaciones… Y es la primera que distribuye Paramount en la Argentina, no es poco que se haya sumado porque cree en el proyecto ¡Vamos a salir en un montón de salas! 

¿Qué diferencia encontrás  y en qué sentís que cambiaste profesionalmente a la hora de ir a rodaje respecto a Re Loca y tus primeros pasos en el género junto a Guillermo Francella en Un argentino en Nueva York? 

NO: Me ha tocado la suerte de tener siempre grandes compañeros y directores. La experiencia hace que uno vaya aprendiendo. Lo que cambió fue que ahí hacía de hija, tenía 19 años y ahora soy mujer. Lo recuerdo como algo buenísimo. Conocí Nueva York y fue la primera vez que canté, para mi ¡Era un sueño! Ahora soy bastante mas obsesiva.

¿Proyectos futuros? 

NO: Me gusta estar al cien en los proyectos que estoy así que por ahora acompañar la película. Me ofrecieron una serie mexicana, que esta buenísima pero aún no contesté. Y también estoy escribiendo una serie. Soy una apasionada de mi oficio y tengo la bendición de poder elegir así que paso a paso.”.

© Luciana Calbosa, 2018 | @LulyCalbosa

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