04.07.18
Directores _ Entrevistas

Entrevista a Sabrina Farji, directora de “Desmadre, fragmentos de una relación”

Sabrina Farji es docente, directora de cine, productora, madre y feminista. Sostiene que a la hora de financiar una película es fundamental entender que el primer espectador es un lector porque de él depende que tu guión se convierta en un audiovisual. Su carrera multidisciplinaria comenzó en el año 1990 cuando estrenó su primer video arte. Desde aquel día no paró: en 2002 fundó la productora Zoelle Producciones; es profesora de Guión y Dirección; Consultora y Tutora de proyectos audiovisuales y Miembro de La mujer y el Cine, entre otras asociaciones destacadas. Acaba de estrenar su película, “Desmadre, fragmentos de una relación”, y afirma que la emociona ver que el público empatiza con su punto de vista. Al respecto destaca que es primordial defender el cine independiente y trabajar para que hayan más mujeres en la industria porque el porcentaje en cifras sigue siendo un 25/100. 

“Desmadre, fragmentos de una relación” es un documental del género road movie donde ponés tu cuerpo al servicio de contar una historia íntima basada en la relación con tus hijas y tu madre ¿Cómo fue la experiencia de ir a rodaje con tu familia? 

Cuando les dije que quería contar el amor incondicional que se desprende del vínculo madre-hija y cómo trasciende las costumbres de época les gustó la idea. Después, cuando les dije que las llevaría a rodaje porque para mi no había nada mejor que poner a mi familia en escena, lo pensaron. Me miraron raro, como si estuviese loca, pero la alegría les duró hasta el día del rodaje. El género road movie fue funcional al relato, a nivel conceptual, porque siempre que hacés un viaje en el afuera necesariamente es introspectivo. Fueron cuatro días full-time con el mujerío en primer plano como conflicto y a flor de piel bajo la premisa fricciones de relaciones y cómo, a veces, se tornan insoportables. Fue un desmadre, literal. Por ejemplo, en pleno rodaje, año 2016, mi hija menor estaba híper conectada con su celular y no la movías de ahí más que para una escena donde no tuviese que interactuar a cámara; si lo hacía se molestaba. Mientras que la mayor hasta se animó a hacer segunda cámara. A su vez, mi mamá no entendía bien qué quería registrar en ese viaje a Entre Ríos. Sin embargo, todas me acompañaron desde el momento cero y ¡lo hicieron por mi! Ese gesto lo dice todo. La carga emocional que contienen los lazos y cómo pasa de generación en generación… entre vaivenes de amor-odio… hasta que estalla como si fuese una bomba, es increíble. Acá no hubo actuación, fue una sucesión de hechos cotidianos donde, a veces, no quedamos bien paradas y mis hijas me pedían que edite porque si bien seguimos pautas, íntimas, naturales… Fue un desmadre y nos salimos del eje. Discutimos, nos desapegamos. Acá nada es ficción. Cada núcleo, pese a las particularidades, converge en giros producto de las imperfecciones del amor.

¿Por qué creés que el INCAA aprobó el proyecto en 2015? 

La clave para presentar un proyecto audiovisual al Instituto es entender que el primer espectador es un lector. Tu guión pasa instancias de evaluación hasta que lo financian. Yo me centré en contar la perspectiva de género desde el vínculo madre-hija como marco. El nivel de escritura es muy importante en este aspecto.

Hablando de escritura ¿Qué opinión tenes sobre los críticos de cine vigentes?

Pienso que deberían trabajar más en función a la figura del curador en el campo del arte porque entre el artista y el curador existe un diálogo de respeto que se basa en el conocimiento de la técnica, entonces el intercambio es muy enriquecedor. En cambio, con los años la crítica de cine en Argentina se desprestigió. Hoy te evalúan con estrellitas y pulgares personas que, en su mayoría, cobran por nota y no tienen la sensibilidad ni el tiempo para ver tu película. Yo no le creo al crítico que tiene tiempo para todo. Debe especializarse; informarse y elegir qué película ver para evaluar y escribir con la misma dedicación, tiempo y pasión que llevó el proceso de realización ¡Las cosas no se hacen a los ponchazos! Y también creo necesario un cambio en la perspectiva de género. No tolero que sólo hagan notas los hombres porque la visión de una mujer enriquece y mucho más si la película es de una realizadora. Hoy la mirada femenina tiene peso porque nos formamos y estudiamos para llegar a esto. Desde que empecé a filmar noto que no creció el porcentaje de mujeres en la industria, seguimos siendo el 25 sobre el 100%. Cifra más que alarmante considerando el agravante que aumentaron las escuelas de cine. En estos puntos tenemos que comprometernos y cambiar. Por eso, en este rodaje me centré en un equipo chico, exclusivo de mujeres. No por discriminar al hombre sino porque la mirada masculina –si sos hétero- te incomoda ¡hasta cuando tiene que ponerte el micrófono! En cambio, con una mujer filmás cómoda en la intimidad, te soltás… ¡Sos una más! Y surgen charlas, cosas, que enriquecen mutuamente.

Además del incremento de mujeres en la industria audiovisual ¿Qué otros aspectos considerás que pueden mejorar en la Ley de Cine?

El proteccionismo. El INCAA apoya al cine independiente pero debe intervenir más. Involucrarse y hacer valer la ley de Cine que ya tenemos. Debe mejorar la distribución y la cuota de pantalla en relación al cine nacional con el extranjero. En Francia los festivales mayormente exhiben sólo lo que estrenó en cine y está perfecto. En el Festival de Cannes fueron proteccionistas y dejaron afuera producciones de Netflix. Sería bueno que acá nuestra política replique lo mismo.

¿Sos autocrítica con tus proyectos?

Si, soy muy autocrítica. Me permito equivocarme porque del error se aprende. Nadie nace sabiendo entonces de nada sirve ocultarlo. Por eso, siempre les cuento a mis alumnos una anécdota del pintor francés Monet que tengo muy presente: él acostumbraba visitar los museos donde exhibían sus obras y las pintaba encima, siempre las arreglaba. Hasta que un día lo engancharon los de seguridad cuando le llamaron la atención dijo ‘¡Pero señor, yo soy Monet. El creador!’ A lo que le respondieron ‘¡Ud no es más el dueño. Ésa obra ya no le pertenece. No puede tocarla y es propiedad del museo!’; y es así: cuando hacemos una obra hay que desapegarse y dejarla ir. Mutar. Aceptarla y defenderla como parte del pasado.

¿Proyectos futuros?

Ahora estoy con la edición Nº 30 de La Mujer y el Cine que tendrá lugar del 3 al 7 de Octubre en MALBA, Asociación de Amigos de Museo de Bellas Artes y DAC. También estoy con un nuevo largometraje, Los Felices, protagonizado por la humorista Victoria Grigera para abordar, desde su mirada ácida, cómo fingimos ser felices para sobrevivir en el siglo XXI.

© Luciana Calbosa, 2018 | @LulyCalbosa

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Una respuesta a “Entrevista a Sabrina Farji, directora de “Desmadre, fragmentos de una relación””

  1. miriam druguer dice:

    Quienes tenemos hijos frecuentamos los difíciles caminos de este vinculo.Espere que este documental reflejara las dolorosas relaciones a veces maltratadas , desdeñadas , abandonadas y lo que realmente es un verdadero conflicto pero nada de eso ocurre Solo se muestra una forma liviana y banal donde en la pantalla aparece la flia de la directora Para mi un documental tiene otra mirada de la vida Refleja las vicisitudes que se pueden dar a lo largo de la vida ,” Cuando les dije que las llevaría a rodaje porque para mi no había nada mejor que poner a mi familia en escena, lo pensaron” y eso fue lo que mostró “la familia en escena ” Decepcion

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