22.03.18
Directores _ Entrevistas

Entrevista a Valeria Bertuccelli, directora y protagonista de La Reina del Miedo

Estamos ante el estreno de La reina del miedo, la opera prima de la actriz Valeria Bertuccelli como directora donde, además de co-escribir el guión con Fabiana Tiscornia, es protagonista. Te invitamos a conocer en esta entrevista exclusiva para A Sala Llena el detrás de escena de la obra que la consagró Mejor Actriz en el Festival de Cine de Sundance.

¿Cuándo y cómo surge la idea de dirigir tu primer largometraje y por qué decidiste ser la protagonista? 

La verdad es que siempre me imaginé en este rol. Empecé a escribir el guión hace seis años sabiendo que quería dirigir y actuar en el film. Jamás sentí el miedo o la presión de ¡Uy! ¡Voy a hacer una película! ¿Me animo? O si lo sentí inconscientemente, hoy lo superé. Creo que pensarla más ingenuamente, como algo más pequeño, y sin una forma clara me ayudó a que el proceso de escritura sea fácil y fluya. Necesitaba rememorar la época en que empecé a actuar en teatro y escribía mis cosas… ¡Necesitaba además de actuar transmitir algo que yo misma piense… ¡Y así fue! Nació el guión y mi personaje. Sí fue clave el día que algo me hizo un click porque cuando empecé con el guión venía escribiendo a la par que actuaba e iba tirando unas escenas sueltas en la compu sobre cosas que tenía ganas de hacer… Y un día ví la peli en mi cabeza ¡Fue muy loco! A partir de una escena de Prosegur… ¡La vi! ¡Clarita! Algo me hizo un click y decidí no actuar más por un año. Me dediqué solamente a escribir. Fui paso a paso: disfruté todo el proceso: escribir, después dirigir y luego actuar.

Una especie de revival de tus primeros pasos… pero con el apoyo en la producción de Marcelo Tinelli ¿Cómo fue el proceso de creación en co-escritura con Tiscornia y, luego, el camino de financiamiento? 

Hubieron dos días claves en esto: el que ví la peli en mi cabeza y el que entendí que sola no iba a poder. Cuando paré todo y me senté a escribir salió todo de un tirón: hice una mezcla del material que ya tenia, lo pulí y al toque fui a ver a Lita Stantic –mi primera productora- que después se cayó porque no salió el dinero y busqué otro camino… Estuve un año peleando el financiamiento y en eso Fabi Tiscornia que escribió conmigo siempre y le dio toques geniales al guión, terminó siendo mi productora junto a Marcelo.

¿Cómo se sumó al proyecto? 

Desde el principio lo invité a asociarse. Fue de una manera muy espontánea. Justo lo había visto una semana antes de encauzar el financiamiento de la peli en una cena donde hablamos mucho de cine. Pasaron días y cuando lo llamé, le dije muy sinceramente: “Mirá que no es una peli habitual a la que estés acostumbrado. Lea el guión y si te gusta hablamos. Lo leyó, me dijo que le interesaba y se sumó al equipo. Después con REI pusimos una fecha, arrancó la pre… la filmación… edición… post… y el 30 de diciembre terminamos. Aunque faltaba el color la mandamos igual al Festival de Sundance y quedó; el 6 de enero estábamos ahí… ¡La gloria!.

¡Nada menos! En el festival fue muy bien recibida por el público y además ganaste el premio a Mejor Actriz ¿Qué experiencia te dejó? 

¡Fue genial! Sundance es un símbolo del cine independiente y un honor para mí que la reciban tan bien. Allá siempre tenes el jurado que elije las películas y, después, uno mas pequeño que decide los premios. Entre ellos, están los que luchan por tu película y la presentan en el festival… Fue muy emocionante cuando la presentaron, dijeron unas cosas super lindas ante una sala llena. Y, además, el público se quedó a hablar después.

Sin spoilear y siguiendo las líneas del guión, los climas de “La Reina del Miedo” y tus ganas de transmitir aquello que pensás… ¿El personaje de Robertina conecta con lo que Valeria concibe por miedo?

Si. Ambas son actrices que pasan por momentos donde sienten miedo. El miedo es un estado de alerta que ocurre cuando tu espíritu intuye que algo no va bien. No está mal sentirlo. Después hay algo detrás de eso: Ves qué pasa… Lo descubrís… Y entonces el miedo se desvanece. Lo enfrentás, o no, pero ese miedo que es el motor de tu fuerza interna lo ves. A veces, también, es exagerado porque está de más. Te vas al otro extremo y sentís temor todo el tiempo. Robertina y Valeria, por ejemplo temen a los lugares oscuros.

Siguiendo este viaje al interior de la psiquis… En la vida de Robertina se observa la complejidad que conlleva la construcción de su obra teatral: desde el armado del escenario; pasando por los diálogos que construye con esfuerzo y el híbrido narrativo ficción-realidad. Sin embargo, es tenaz. Nada la detiene y ¡Hasta mete un árbol en medio del escenario! En este sentido, ¿Hay algo autorreferencial? ¿Cómo viviste el rodaje a la hora de conseguir las locaciones y qué significó verte a vos misma pasar de ficción a realidad y viceversa en el rol directora-actriz? 

¡Fue una locura! Literal. Yo estaba tan oligofrénica; yendo y viniendo…. Que era actuar-ver el detrás de cámara ¡Simultáneamente! Yo me sentaba; veía una escena y le pedía “¿No me pones vivo para ver detrás de plano?” Estaba tan pasada de rosca que un día, durante una escena, estaba mirando dónde estoy parada yo en el escenario; me doy vuelta y digo ¿Esto es vivo?… Se hizo un silencio… Todos me miraron. Dijeron:  “Y… ¡Estas parada vos! A menos que hayas aprendido el don del desdoblamiento y ya te hayas hecho taaan grosa que puedas dejar a una persona parada en el escenario y venir y verla detrás de cámara, ¡No. No es vivo! Y dije “Claaaro… como en lo que estoy ¡Una locura! Literal!. Después, otra cosa que me pasó fue que me importaba tanto encontrar una casa con jardines oscuros como filmar en ese teatro y viajar a Copenhague pero ¡Lo conseguimos con Fabi! ¡Si!

Y el casting…¿Cómo surge Diego Velázquez para interpretar al amigo confidente de Robertina teniendo en cuenta que nunca habían trabajado juntos?

Diego me encanta. Lo venía viendo desde hace mucho en teatro, cine y tele… Siempre todo lo que hace está bien. Además es pintón y tiene una voz hermosa. Para mi eso es fundamental en el actor porque transmite mucho. Por ejemplo: Darío, el Puma… ¡Todos! Diego aparte tiene algo, una energía, típica del mismo palo que yo: el teatro y pensé que es muy fácil que pudiésemos conectar. Fue una linda experiencia ser amigos.

© Luciana Calbosa, 2018 | @LulyCalbosa

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