Faretta

03.06.16
Ensayos _ Faretta

Verde y Vértigo

Ya hemos tratado de la simbólica de los colores en el concepto del cine. Al menos hemos hecho algunas apuntaciones sobre su empleo en Titanic y Vértigo. Aquí sobre todo en relación con el color verde. Intentaremos avanzar un poco más al respecto.

 Como todo símbolo cada uno de sus soportes materiales o expresivos tiene un plano convergente. Por cierto se llaman símbolos naturales aquellos ya producidos o revelados por la naturaleza o fisis. Así los colores, las estaciones del año, los cuatro puntos cardinales, etc.

Tenemos también los símbolos de construcción, esto es aquellos agregados operativamente por el hombre al mundo de la fisis. Básicamente son cuatro: puentes, escaleras, espejos, naves. Tenemos los numéricos, los nominativos, y a su vez, los fónicos. Los geométricos: círculo, recta, triángulo, etc.

Todos ellos, como repetimos, tienen significados convergentes, no opuestos.

Esta convergencia está ya ínsita en su condición operativa. Es decir, no han sido creados especulativamente, como caprichos o juegos, aunque muchas veces, para sobrevivir se transforman en formas lúdicas (“rayuela”, “Martín pescador”, “mancha”), o caprichosas (todas las formas o manifestaciones de lo “grotesco”)

Entre los símbolos naturales los relacionados con el color son centrales en toda expresión operativa.

 En Vértigo es más que evidente el empleo central del color verde. Tanto en lo natural, el bosque de sequoias, como en el plano desplazado del automóvil (“Jaguar”) de “Madeline”, así como en el letrero de neón del hotel Empire, donde habita Judith y que invade como un nimbo toda la “escena de la transformación”.

Veamos ahora su simbólica operativa en general, es decir como un “universal fantástico” (1) y como empleo del universal en lo particular: aquí un film; desde luego puede ser empleado del mismo modo en una expresión, poética o pictórica.

El verde es el renacer, la primavera le corresponde como estación y la vocal U como expresión fónica y gráfica, como en el célebre pero apenas comprendido soneto de Rimbaud (2). Es también el color que designa al sujeto de un rito de iniciación, por ello mismo llamado neófito. Es decir neo: nuevo, fitos: gajo, plantín o retoño botánico.

Convergentemente el verde simboliza la inmadurez, el fruto arrancado del árbol prematuramente (“Está verde”, “los verdes años”, “los verdes paraísos de los amores infantiles”…)

En Vértigo tenemos tanto el renacer de una idea que Scottie cree o delira como propia, como el amor auténtico de esa tercera mujer que su amor ha dado a luz, pero que él torpemente ignora.

Claro que es también la propia inmadurez de la creación de Scottie que busca copiar lo que no es más que una copia de Gavin Elster. Así la impotencia creativa, la mímesis histérica, podría decirse la propia alegoría fabricada por el malvado demiurgo de Gavin Elster, se traducen en esa condición doble otorgada en el disegno del film por la convergencia simbólica del color verde.

El verde por cierto es el color de Venus, y en cuanto a los elementos se relaciona con el agua. Cabe señalar los cuatro elementos puestos en escena en Vértigo. Agua, como hemos visto (luego en la iglesia de San Juan Bautista veremos una toma con la pira bautismal); obviamente la tierra; el fuego (“gracias por el fuego” dice “Madeline” al acercarse al hogar), y el aire -tanto por el campanario de la iglesia como por la doble caída desde ese lugar.

Por cierto hay una Venus celestial (verde) y una terrena (negra) (3). Así como existían un Eros y un Antieros.

Decíamos del verde del automóvil que maneja Madeline. Y que es un Jaguar. En una toma vemos oblicuamente al coche con respecto al bosque de sequoias. Recuérdese que tal bosque es un parque nacional, o sea un museo de la naturaleza y que la especie de sequoia se llama “Semper virens” siempre verdes o vivientes.

A la domesticación de la naturaleza, ese bosque que fuera refugio alguna vez, in illo tempore, para Tristán e Isolda, se suma la domesticación crematística de un felino habitante de los bosques originarios. El jaguar vuelto marca distintiva y de lujo de un móvil mecánico.

Allí, a partir de esta toma en escorzo, comienza la lenta, fatigante marcha de Scottie y Madeline que no tienen en el paródico simulacro creado por Gavin Elster ni el refugio natural, aunque siempre verde, ni el animal heráldico que los represente.

Sin embargo -como afirmábamos en el ensayo anterior de esta serie– el mito, sus mitologemas permanecen intactos. Siempre verdes también.

 

1: concepto acuñado por Giambattista Vico para denominar a los también conocidos como arquetipos.

2: debe ya arrojarse al limbo de las cosas inútiles el que Rimbaud inventara al azar el color de las vocales y no que recurriera fuentes esotéricas como los libros que pedía al bibliotecario de Charleville, quien mostraba un ostensible fastidio por los extraños libros y tratados que pedía el adolescente, y a quién éste dedicara luego un poema que es una invectiva contra el desidioso. Les Assis, “Los sentados”

3: por cierto tenemos un uso simbólico similar de ambas Venus en “El banquete de Severo Arcangelo” de Leopoldo Marechal.

 

© Ángel Faretta, 2016

Permitida su reproducción total o parcial, citando la fuente.

Más ensayos de Ángel Faretta publicados en A Sala Llena.

COMENTAR

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Una respuesta a “Verde y Vértigo”

  1. Esto también (quizás) podría darse en una película como Matrix, que usa bastante el verde (en la cascada de caracteres, en muchas escenas verde-azuladas) y cuyo protagonista se llama Neo (el iniciado en un grupo de heroes ya veteranos). Por supuesto que al final todo podría deberse a un filtro de color pero este artículo me deja pensando. También me viene la memoria el sable de luz verde que Luke utilza en su enfrentamiento con Vader -culminación de la iniciación-(The Return of the Jedi).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

COMPARTIR

Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Google+0Pin on Pinterest0
tlc-300

© A SALA LLENA.