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16.09.15
15º Festival de Cine Alemán _ Festivales

15º Festival de Cine Alemán: Somos Jóvenes, Somos Fuertes

Luego de la Segunda Guerra Mundial, Alemania también fue escenario de otros hechos oscuros vinculados a la intolerancia racial. En 1992, Casa de los Girasoles, un asilo de refugiados extranjeros del distrito de Lichtenhagen, Rostock, se convirtió en el blanco de disturbios que alcanzaron niveles catastróficos cuando los atacantes provocaron incendios arrojando bombas molotov. La ausencia de muertos no minimizó la magnitud del episodio.

En Somos Jóvenes, Somos Fuertes, el director afgano Burhan Qurbani se centra en aquella fatídica jornada desde tres puntos de vista: el de un grupo de jóvenes desocupados, ardientes de ira y resentimiento ante la falta de oportunidades; el de un político, padre de uno de los muchachos y principal opositor a la locura xenófoba  que parece impregnar a sus compatriotas, y el de Lien, una joven mujer de origen vietnamita, que se esfuerza por salir adelante en un entorno cada vez más hostil hacia su gente. Tres miradas que confluirán en una fatídica noche de destrucción.

El estilo –sobre todo, durante dos tercios del largometraje- remite al de El Odio, de Mathieu Kassovitz: imagen en blanco y negro, planos secuencias con travellings elaborados y otros recursos visuales, y la misma temática de jóvenes perdidos en un mundo de violencia urbana. La mayor diferencia es que la película francesa de 1995 es una obra de ficción y la cámara nunca se desvía del trío protagónico. Además, Qurbani recurre al color a partir de un momento específico. Pero ambos films constituyen retratos de la situación política, económica y social de países europeos, donde cuestiones como la discriminación hacen tambalear a naciones que no por pertenecer al Primer Mundo dejan de tener sus propias miserias asomando debajo de la alfombra.

Lejos de ser aleccionador y solemne, el cineasta no teme ir más allá y jamás juzga a los personajes; los presenta de una manera cercana a la de un documental, permitiéndole al público observarlos en la intimidad y conocer sus frustraciones, sus anhelos, la parte más humana (amor, amistad) y también el resurgir de ciertas conductas que se creían extintas junto a Adolf Hitler. Escenas puntuales que involucran niños dan a entender el grado de odio hacia los inmigrantes que predomina en esa sociedad.

Gracias al trabajo de Qurbani y al de un elenco exacto, Somos Jóvenes, Somos Fuertes es una película necesariamente incómoda, áspera, intensa, audaz, desesperanzadora. Una verdadera patada en las encías de una realidad tan dolorosa como ineludible.

calificacion_4

 

 

Por Matías Orta

orta@asalallena.com.ar

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