16.09.17
17º Festival de Cine Alemán _ Festivales

17º Festival de Cine Alemán: Conferencia de prensa

Lo más destacado de la reciente cinematografía teutona vuelve a imponerse en Buenos Aires: del 14 al 20 de septiembre se desarrolla el nuevo Festival de Cine Alemán. Un evento que tuvo su presentación oficial en la conferencia de prensa realizada el martes 12, en el Hotel Intersur.

Estuvieron presentes Gustav Wilhelmi, responsable de German Films y del festival; Harald Herrmann, Encargado de Cultura de la Embajada de la República Federal de Alemania; Uwe Mohr, del Goethe Institute, y Simon Verhoeven, director de Bienvenido a la Casa de los Hartmann, proyectada minutos antes de la conferencia. Wilhelmi recalcó la diversidad de la programación, aunque lamentó -en broma- la falta de alguna película pornográfica. Como es tradición, a los estrenos alemanes, y a la sección Next Generation Short Tiger (compuesta por cortometrajes premiados en el Short Tiger Award), se suma el rescate de una producción muda. En este caso, Varieté (1925), de Ewald André Dupont, sobre un triángulo amoroso con destino trágico.

“Hay un interés vivo y creciente en la Argentina y estamos muy interesados en desarrollar estos vínculos”, dijo Herrmann, “Y ahí el Festival de Cine Alemán cumple una función muy importante”.

Luego de estas palabras, Verhoeven (que no tiene ninguna relación sanguínea con su prestigioso colega holandés Paul) quedó a disposición de los periodistas para responder preguntas sobre Bienvenido a la Casa de los Hartmann, que tendrá estreno comercial en Argentina con el título de Bienvenido a Alemania. Una comedia que habla, principalmente, de la inmigración y de los refugiados de África y Medio Oriente en Europa. El director confesó que al principio jugó de manera ingenua con este tema, ya que todavía no era tan preponderante: “La idea era hacer una película sobre una familia alemana burguesa, y luego surgió este africano pobre, en una situación diferente. Ahí surgió la idea para esta comedia. Y luego, mientras escribía el guión, el tema se convirtió en una dura realidad. Eso me dio un poco de miedo, porque no sabía si todavía podíamos reírnos de este tema. Es muy complejo y debí buscar mi propia posición. La película tiene una cantidad de discrepancias y contradicciones, y por eso es tan auténtica”. Agregó que el prejuicio con respecto a los refugiados es más palpable en ciudades más acomodadas, como Munich, que en la mucho más abierta Berlín.

Luego dio detalles sobre el trabajo con los actores (incluyendo la veterana Senta Berger y el ascendente Florian David Fitz, presente en más de un film programado en el festival), contó sobre su investigación charlando con refugiados verdaderos (“La mayoría de las personas que llegan a nuestro país no son personas peligrosas”), mencionó a Billy Wilder como su principal influencia y habló de la recepción del film en su país: “Recibí críticas muy duras de la izquierda extrema, para quienes los refugiados son cuasi santos. También recibí más críticas, u odio, de la derecha, por haber hecho una película en donde una familia recibe a un refugiado. Y recibí mucho amor del espectro que hay entre estas dos posturas”. Eso se nota, principalmente, en las recaudaciones, ya que viene de ser la producción alemana más taquillera de los últimos tiempos.

© Matías Orta, 2017 | orta@asalallena.com.ar | @matiasorta

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