13.04.19
[21] BAFICI _ Festivales

[21] BAFICI | Crítica: Ínsula, por Matías Orta

(Argentina, 2019)

Dirección: María Onis. Guión: Laura Amdan, María Onis. Elenco: Francisco Benvenutti, María Soldi. Producción: Laura Amdan, María Onis, Paula Zyngierman. Duración: 85 minutos.

Las películas del subgénero “cine dentro del cine” tienen muchos y buenos exponentes. En Argentina hay pocos casos, pero algunos resultan notables: La película del Rey, ópera prima de Carlos Sorín, y UPA: Una película argentina, en la que los directores Camila Toker, Santiago Giralt y Tamae Garateguy satirizan a un grupo de realizadores snobs que quieren pertenecer al otrora denominado Nuevo Cine Argentino.

Ínsula, de María Onis, se acerca a UPA -y a su secuela, UPA 2-, pero por el lado del enfoque, ya que el tono es menos estrafalario y más crudo. Una crudeza que viene por el lado de lo que los protagonistas están rodando: un documental sobre los aborígenes de la comunidad El Traslado, de Salta. La pareja de cineastas (Francisco Benvenutti y María Soldi), también pareja a nivel sentimental, comienzan a tener diferencias. Para empezar, diferencias a la hora de abordar el trabajo: según él, ella propone un acercamiento a los lugareños demasiado frívolo, evidenciando un desconocimiento por sus costumbres. Según ella, él no tiene demasiado tacto a la hora de editar el material, que incluye planos de hombres matando conejos y armadillos para comer. Tanta tensión pondrá en peligro el proyecto cinematográfico y el vínculo amoroso.

Teniendo Argentina un amplio catálogo de documentalistas, en especial dedicados a la temática indigenista y marginal, la película permite adentrarse en el quehacer de un trabajo de estas características. Si bien funciona como sátira, permite conocer de cerca las discusiones y dilemas que plantea rodar un film de altas pretensiones, y cómo los mismos directores -por soberbia y egoísmo y falta de empatía- a veces pueden echar a perder su propio material.

María Soldi y Francisco Benvenutti componen a estos realizadores ambiciosos pero en plena crisis. Actúan de manera seria y realista, en un recurso que forma parte del humor implícito que le imprime la directora.

Ínsula es una mirada ácida sobre el mundo de los documentalistas, sobre el quehacer cinematográfico en general y sobre lo que hoy se entiende por corrección política.

 

 

© Matías Orta, 2018 | @matiasorta

Permitida su reproducción total o parcial, citando la fuente.

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