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03.11.16
2º Festival Tres Fronteras _ Festivales

2º Festival Tres Fronteras: Día 5

Miércoles 2 de noviembre.

Persiste el alerta meteorológico, pero igual las funciones del festival siguen en Hotel Panoramic. Películas como Rara, de Pepa San Martín, pudieron ser disfrutadas por el público.

Siempre de buen humor, Juan Palomino va de un lado a otro, supervisando detalles y solucionando cualquier inconveniente. Un compromiso y una pasión que remiten a la de José Martínez Suárez como director del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.

“Sí, José tiene esa impronta”, dice Palomino para ASL. “Con Daniel (Valenzuela) lo que nos moviliza es nuestro amor por el cine. No lo planteamos como una premisa sino que sucede, y con todo el equipo: Nacho Garassino (director y aquí programador), Manucho, Ludovico (programador), Cris Zurutuza (prensa)… Todos estamos pendientes, nos cubrimos las espaldas. Si hace falta agua, uno va a buscar agua. Si quedó colgando un invitado, otro lo va a buscar… Ayer, en la catástrofe de la lluvia, yo pagué taxis para los invitados. Y se construye así. La característica del festival tiene que ver con eso, como un hecho colectivo, como es el cine. Se podría decir que este festival es una forma de ver el cine desde la construcción colectiva. Hacemos lo mismo que hacemos los que hacemos cine”.

¿Es posible hacer un balance de esta primera mitad del festival? “Yo creo que tiene un valor propio y que trasciende el tiempo que nos toca vivir en este momento. Las circunstancias de hace dos años son distintas a las de ahora, que uno podría decir que si no estuviese el gobierno provincial apostando a esta épica de lo imposible, como dijo en su momento el gobernador Closs y que sigue pensando el gobernador Passalacqua sobre hacer un festival de cine donde no hay cine con todo lo que eso significa. Ayer una tormenta cortó las carpas, y hoy temprano, en una reunión de emergencia, dijimos: ‘¿Qué hacemos?’ Entonces buscamos espacios alternativos, y dimos con el Hotel Panoramic. Es una forma distinta de darle cierto toque glamoroso a festival, que es todo lo contrario. Uno pensaría que seguir acá es una contradicción, pero es una circunstancia. Surgió este espacio y lo tomamos para que por lo menos la programación siga”.

Un testimonio de cómo Palomino y su equipo dejan el alma en el festival.

 

Cómo Funcionan Casi Todas las Cosas, de Fernando Salem (Argentina, 2015 – Competencia Largometrajes)

La familia, la pérdida, la identidad, el destino. Sin duda, temas recurrentes a la hora de contar una buena historia. Cómo Funcionan Casi Todas las Cosas es un muy buen ejemplo.

Cuando muere su padre, Celina (Verónica Gerez) decide dejar su trabajo en una casilla de un peaje semiabandonado de San Juan y comienza a trabajar de lo que hacía su progenitor: vender libros puerta a puerta, o de ciudad en ciudad. Más precisamente, la enciclopedia Como Funcionan Casi Todas las Cosas, que incluye una gran cantidad de consejos para mejorar la vida, como un libro de autoayuda. El objetivo de la muchacha es reunir la cantidad suficiente de dinero para viajar a Italia en busca de su madre, quien la abandonó de niña. De manera que hace a un lado lo poco que tiene (incluyendo a un enamorado) y sale en busca de su pasado, en busca de sí misma. En el camino conocerá nuevos personajes y tendrá importantes revelaciones.

La ópera prima de Fernando Salem sigue a Celina en su periplo, que a partir de la segunda mitad deriva en una road movie donde la muchacha compartirá experiencias con una colega de más trayectoria (Pilar Gamboa) y el hijo de ella. La película también se detiene en los personajes secundarios, quienes, al igual que la protagonista, se turnan para abrir cada secuencia contando algo a cámara, además de aportar momentos de humor y dolor.

Además de saber equilibrar una serie de sensaciones y tonos, Salem demuestra que sabe sacarle el jugo a las actuaciones, en especial la de la debutante Verónica Gerez; ella debe cargarse la película al hombro, y lo hace con soltura y mostrando un amplio rango de emociones. También se lucen, en sus breves participaciones, Rafael Spregelburd, Marilú Marini, Miriam Odorico y Esteban Bigliardi. Y sería injusto ignorar a los desérticos parajes de San Juan, aprovechados como un personaje más, siempre en función de la historia y evitando mayormente el pintoresquismo que suele aparecer cuando se filma el interior del país (hay algunos momentos de ese tenor, pero puestos de manera muy pensada por el director, con la finalidad de acentuar cierto carácter de fábula).

A veces cómica, a veces dramática, generalmente tierna y entrañable, Cómo Funcionan Casi Todas las Cosas es un pequeño pero no menos interesante relato de búsqueda de uno mismo, sin abusar de las contemplaciones, que también permite ver el talento de un nuevo y promisorio cineasta argentino.

calificacion_4

 

Raídos, de Diego Marcone (2016 – Documentales), por Matías Orta

La yerba mate es una planta indispensable para los preparativos de infusiones que ya son parte de la identidad argentina. La industria yerbatera es enorme, y comienza con la cosecha de esta planta, en Misiones.

Raídos se centra en la nueva generación de recolectores (se les dice taraferos) de los alrededores de la ciudad de Montecarlo, fundado por taraferos de una camada anterior. La cámara sigue a un puñado de estos jóvenes, en su rutina laboral, que comienza de madrugada, y también durante otras actividades y ratos de ocio. Varios de ellos dejaron la escuela para trabajar, otros desperdiciaron alguna buena oportunidad en el camino, y también hay un muchacho que quiere terminar la secundaria para tener un porvenir diferente.

El director Diego Marcone logra un documental de observación, sólo recurriendo pocas veces a testimonios  (lo mínimo para enmarcar determinas situaciones). Registra los movimientos de los jóvenes día, tarde y noche, con sol, con frío y con lluvia, sin caer en juicios de valor ni en tono de denuncia.

Otro punto alto es la calidad cinematográfica. La fotografía y el diseño sonoro la sacan de formatos más convencionales y potencian la ambientación, de manera que el espectador puede involucrarse aún más con lo que se cuenta.

Raídos muestra cómo vive (y sobrevive) un grupo de personas lejos de las grandes urbes, retratando el costado más humano de una industria de grandes proporciones.

calificacion_4

 

 

Matías Orta

orta@asalallena.com.ar | @asalallena

Toda nuestra cobertura del festival.

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