24.11.17
32º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata _ Festivales

32º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata: Críticas 12

Al Desierto, de Ulises Rosell (Argentina, 2017 – Competencia Internacional), por Alejandro Turdó

La supervivencia Patagónica

El director argentino Ulises Rosell vuelve al formato largometraje tras más de 10 años con Al Desierto (2017), su nuevo opus donde combina el drama de la supervivencia en uno de los terrenos más inhóspitos del sur de nuestro país, con un análisis sutil sobre el desapego urbano y social.

Todo comienza con Julia (Valentina Bassi), una camarera del casino de Comodoro Rivadavia, quien conoce a Gwynfor (Jorge Sesán), un habitué del lugar que le ofrece llevarla a una entrevista de trabajo en una base petrolera lejos de la ciudad. Camino al lugar sufren un accidente que revela las intensiones poco nobles por parte de Gwylfor, pero sumidos en tal situación crítica, deben mantenerse juntos para sobrevivir al duro paisaje patagónico.

Rosell utiliza el árido entorno como un espacio con el cual sus dos personajes principales deben interactuar y al mismo tiempo superar para no sucumbir ante la naturaleza, bella pero desafiante. Como mencionamos, se trata de un puro drama de supervivencia, pero al mismo tiempo ciertas cuestiones la acercan a elementos típicos del Western como el ámbito desértico, los parias que no encajan en el orden social reinante y aquellas situaciones ordinarias que se tornan extraordinarias de un segundo al otro.

Con un relato que contrapone supervivencia urbana y supervivencia natural, apoyándose en un trabajo de fotografía impecable y una producción sólida, Al Desierto nos mete de lleno en una odisea patagónica que esconde múltiples lecturas.

 

 

 

Hasta que me Desates, de Tamae Garateguy (Argentina, 2017 – Competencia Oficial), por Matías Orta

Gracias a un puñado de films, Tamae Garateguy se convirtió en la directora más audaz y desprejuiciada del cine argentino. Pompeya (2010), Mujer Lobo (2013) y las películas que codirigió dan muestras de una verdadera autora, que no le hace asco al sexo y la violencia más extrema. Hasta que me Desates (2017) no se aparta de sus preocupaciones, aunque aquí desde otro punto de vista.

Gonzalo Quintana (Rodrigo Guirao Díaz), un cirujano atractivo y hombre de familia, recibe la visita de Clara (Martina Garello), una bailarina de rostro desfigurado a causa, según dice, de un accidente. Pronto la paciente revelará que su intención es morir en la mesa de operaciones, ya que no puede vivir más con un tormento personal que involucra la pérdida de su pequeña hija. Pero Gonzalo consigue recomponerle la cara y de a poco nacerá entre ambos una relación tan intensa como prohibida.

Aunque no se trate de un film policial o de terror o comedia o estrambótico, queda patente el sello de Garateguy a la hora de indagar en el ser humano, en las pulsiones que los llevan a cruzar límites. En este caso, el drama erótico funciona como caparazón de una historia de amor surgida de la manera más inusual, donde el bondage, las salidas nocturnas y el sexo cumplen un rol importante.

Otro mérito de la directora es aprovechar a Rodrigo Guirao Díaz en un rol nada habitual en su carrera; es convincente en la cama y en las escenas intimistas. La dupla con Martina Garello es explosiva, incluso cuando ambos personajes sólo están hablando. Sin ser una belleza clásica, Garello es pura sensualidad y sexualidad, además de una estupenda actriz dramática. También se destacan Paula Carruega como la esposa de Gustavo, Nai Awada, Jazmín Rodríguez en el rol de una dominatrix y Miguel Forza de Paul, también autor del guión.

En Hasta que me Desates, Tamae Garateguy deja en claro que tiene con qué incursionar en otros géneros, y sin perder ni una gota de su esencia.

 

 

 

The First Lap, de Kim Dae-hwan (Corea del Sur, 2017 – Competencia Internacional), por A.T.

La crisis de la nueva adultez

Crecer, convertirse en un adulto responsable y sentir el peso de las obligaciones impuestas por la sociedad parece ser una problemática más universal de lo que sospecharíamos inicialmente, haciéndose presente en toda clase de culturas. Y así se manifiesta en The First Lap (2017).

Para su segundo largometraje, el director koreano Kim Dae-hwan elige contar la historia de una joven pareja que viven en Seúl tratando de ingeniárselas día a día para pagar un alquiler, vivir de sus carreras y fortalecer su unión. Cuando Ji-young descubre que podría estar embarazada, comienzan a cranear posibles soluciones para esta hipotética complicación que trastoca su ya de por sí delicada rutina, con la presión implícita de sus respectivas familias que también suman sus propias complicaciones a la relación entre ambos.

Kim ofrece una mirada poca convencional sobre la generación joven de su país, exponiendo la lucha por encontrar su propio lugar siguiendo sus propios principios, y soportando el costado más agobiante de los tradicionalismos de oriente y sus costumbres patriarcales.

Con un tono intimista y un relato que nos mete en la cocina de las relaciones familiares, The First Lap deviene en un interesante análisis de una cultura con ciertos matices y tradiciones que están mucho más cercanos de lo que suponemos.

 

 

Cobertura completa del festival.

Cobertura vía Instagram.

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