19.11.17
32º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata _ Festivales

32º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata: Críticas 2

5th Therapy, de Alisa Pavlovskaya (Rusia, 2017 – Competencia Internacional), por Alejandro Turdó

La adicción como redención

Para su ópera prima, la realizadora rusa Alisa Pavlovskaya eligió retratar la vida del escritor y poeta Ucraniano Stas Dombrowsky, un ex adicto y ex convicto recuperado, cuyas cinco novelas son la base de este documental autobiográfico ficcionalizado.

En 1997, y con apenas 17 años, Dombrowsky se enteró que era HIV positivo, suceso que lo llevó por el camino de las drogas y la criminalidad en su Odesa natal, icónica ciudad de la vieja Unión Soviética, lugar de una de las escenas más recordadas del cine gracias a Sergei Eisenstein.

El propio Dombrowsky se interpreta a sí mismo en el documental, llevándonos por sus años más oscuros, entre la cárcel, las adicciones y su necesidad de volcar en palabra escrita su percepción del mundo, ese mundo que no lo aceptaba pero al mismo tiempo tampoco podía abandonar por más que lo intentara.
Pavloskaya nos incomoda, nos obliga a presenciar el camino de autodestrucción de nuestro protagonista, para mostrarnos de la forma más cruda posible el infierno dantesco de las adicciones, poniendo el acento en lo social y familiar, pero exponiendo también su costado más existencialista. La odisea de Dombrowsky demuestra que, incluso dentro la oscuridad más desoladora, el espíritu humano esta hecho para resistir cualquier clase de embate.

 

 

 

Los Corroboradores, de Luis Bernárdez (Argentina, 2017 – Competencia Oficial), por Ana Manson

En clave de falso documental, una periodista francesa investiga en Buenos Aires la existencia de una sociedad secreta de la élite política y económica de fines de siglo XIX, llamada Los Corroboradores (2017). Siguiendo las pistas que le va dejando su contacto en Argentina, Suzanne rastrea los orígenes de esta logia, sus principales objetivos y su vigencia en la actualidad.

“Buenos Aires no existe”. Estas son las misteriosas palabras que Marcel Duchamp le dedica a la ciudad en su enigmática visita a principios del siglo XX. Un mensaje que parece estar conectado con los objetivos de esta sociedad secreta, obsesionada por reproducir los edificios de París en la capital argentina. Suzanne se involucra con su investigación y decide llevarla hasta las últimas consecuencias, intrigada por la desaparición de su contacto y el halo de misterio que rodea todas sus pistas.

Como recurso para contar la historia, el director y guionista Luis Bernárdez eligió la voz de esta periodista ficticia y anónima que se ve envuelta en el caso más allá de su deber profesional, como una especie de búsqueda personal. Diferentes documentos del archivo nacional y entrevistas (reales) a especialistas ayudan a avanzar la trama, borrando la línea entre la realidad y la ficción y dejando al espectador con la sensación de estar adentrándose en verdades que permanecen ocultas a plena vista.

Además de una trama original y con mucho suspenso, la película plantea interrogantes en el plano de lo real, vinculadas a la política e idiosincrasia porteña, los conflictos entre la Capital y el resto del país, el papel de la aristocracia local y las relaciones internacionales de Buenos Aires, en manos de un selecto grupo que toma las decisiones por el resto del país. Mientras los puertos reciben inmigrantes de toda Europa que amenazan los planes del establishment y entran en juego los nuevos partidos políticos y movimientos sociales.

La vigencia de estos temas se mezcla con el misterio, las leyendas urbanas e intrigas internacionales para tomar control de un plan maestro que va mucho más allá de lo que Suzanne imagina al principio.

 

 

 

120 battements par minute, de Robin Campillo (Francia, 2017 – Autores), por Damián Hoffman

A más de 25 años del estreno de Filadelfia (Philadelfia, 1993), una película que habló sobre la epidemia del SIDA cuando en la sociedad todavía se refería al tema en voz baja, Francia se anima a volver a la misma época para contar otra historia sobre la enfermedad, pero haciendo foco en el activismo.

El guión de 120 battements par minute (2017) está centrado en comienzos de los ‘90 y relata el día a día de una organización llamada ACT UP. Los militantes, abiertamente gays y la gran mayoría infectados, organizan escraches a funcionarios y laboratorios por la poca asistencia a las personas que viven con el virus y por la falta de distribución de las pastillas necesarias para sobrevivir.

Si bien el producto final es contundente y retrata una época de manera cruda, sin anestesia, tiene problemas para pasar del ámbito público al privado. Es decir, de contar con la misma altura la lucha social y la intimidad de los protagonistas. Sobre todo en el desenlace, cuando parece que la película va agonizando al igual que uno de los protagonistas.

Se destaca en el elenco el argentino Nahuel Pérez Biscayart, en un francés impecable.

calificacion_4

 

 

Cobertura completa del festival.

Cobertura vía Instagram.

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Una respuesta a “32º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata: Críticas 2”

  1. María Clara Bianchi dice:

    Vi Los Corroboradores en su primera proyeccion,.. y me gustó. Me parece que el director se jugó en algo que no se ve mucho en el cine nacional .Es un documental,pero es ficción o realidad? Es una película que te deja pensando , ¿quiénes somos?.

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