16.11.19
34º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata _ Festivales

34º MDQ FILM FEST | Black Magic for White Boys, por Carla Leonardi

Black Magic For White Boys (2019)  se estructura narrativamente en cinco capítulos, empleando la estética de las comedias televisivas neoyorquinas y apoyándose en un variado elenco coral.

Larry (Ronald Guttman) es el dueño de un pequeño teatro independiente, en el cual realiza desde hace tiempo espectáculos de ilusionismo. Por la escasez de público, se encuentra en aprietos económicos que lo enfrentan a la posibilidad de tener que cerrarlo. Se le ocurre entonces recurrir a un viejo libro para producir magia verdadera y así atraer más gente. Aquí ya se distingue el artificio ilusorio, que evoca al cine mismo en su esencia, de la magia como saber ancestral que opera sobre la materia. La magia de Larry opera como una suerte de experimento científico que disuelve las moléculas de las personas para hacerlas desaparecer y reaparecer. De esta manera, consigue recuperar el éxito y mantener a flote su teatro. 

A una de esas funciones asisten dos amigos: el dueño de un edificio, representante del capitalismo inescrupuloso, y Oscar (Onur Turkel), un hombre inmaduro que pretende disfrutar de la vida sin compromisos emocionales y que vive de la herencia de su padre. La situación del empresario inmobiliario se complica cuando pretende aumentar abruptamente el alquiler a sus inquilinos de color. Ellos se niegan a pagar la renta o mudarse, amparándose en la justificación de que el aumento se debe a discriminación racial. Por otro lado, la apacible y despreocupada vida de Oscar se altera cuando se enamora de Chase (Charlie LaRose) y ella queda embarazada. Ambos amigos recurren a la magia negra del libro de Larry, que es el modo de resolver sus problemas de la manera más fácil y rápida posible. Con la magia pueden eliminar para siempre a las personas que en sus vidas aparecen como un estorbo.

Otro personaje interesante es el dealer al que diferentes personajes secundarios de la película apelan para solucionar sus diversos problemas, sean físicos o psicológicos. Tanto la medicación psiquiátrica como las drogas ilegales son la “magia” contemporánea que garantiza la eliminación del malestar, sin necesidad de realizar ningún tipo de trabajo subjetivo terapéutico. La búsqueda del menor esfuerzo y del menor padecimiento aparecen como signo de nuestros tiempos.

De este modo la comedia, el humor negro y el fantástico son los recursos de Black Magic For White Boys para brindar una aguda mirada sobre distintas problemáticas de la actualidad: la segregación racial, las dificultades para asumir compromisos, la miseria del capitalismo despiadado, la violencia de género y el culto de la sociedad del espectáculo. Si bien el resultado general es desparejo, con episodios que funcionan mejor que otros, resulta interesante que Turkel se atreva a hacer humor con dichos temas en estos tiempos de tanta sensibilidad y corrección política. Con inteligencia y sin caer en banalizaciones, logra un agudo cuestionamiento de la corrupción moral del capitalismo y de la dominación racial y patriarcal del hombre blanco.

 

 

© Carla Leonardi, 2019

Permitida su reproducción total o parcial, citando la fuente.

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