27.04.17
BAFICI 2017 _ Festivales

BAFICI 2017: Críticas 10

Porto, de Gabe Klinger (Portugal / EEUU / Francia / Polonia, 2016 – Competencia Internacional), por Guido Pellegrini

Un estadounidense sin rumbo ni trabajo estable, Jake, conoce a una glamorosa francesa estudiante de arqueología, Mati. Sus miradas se cruzan en una excavación y luego se vuelven a encontrar, accidentalmente, en la ciudad de Oporto. Juntos viven una noche inolvidable, como la que experimentan Jesse y Céline en Antes del Amanecer (Before Sunrise, 1995), aunque con más sexo y menos futuro. No veremos una trilogía con Jake y Mati, como sucedió con los personajes de Ethan Hawke y Julie Delpy, porque el efímero romance termina mal y porque Jake es interpretado por Anton Yelchin, que murió trágicamente el año pasado. Ésta es una de las últimas películas que alcanzó a filmar, y es una muestra de su talento para sugerir estados de ánimo tan intensos como frágiles. A su lado, Lucie Lucas, que hace de Mati, es una revelación, misteriosa y cautivante. Conocida principalmente por su rol protagónico en la serie de televisión francesa Clem (2010-2017), acá pega el salto al escenario internacional.

El triste desenlace de la trama ya se anuncia desde el principio. La película del brasileño Gabe Klinger baila un complicado tango temporal. De la noche del encuentro saltamos a un futuro en el que Jake deambula solo por calles portuguesas. Luego nos trasladamos al inicio de la relación, rápidamente saltamos a su ruptura y finalmente volvemos a la madrugada apasionada. Hay algo enfermizo en esta estructura circular. Es como si Jake, desde su eventual soledad, volviera una y otra vez al instante de felicidad que disfrutó con Mati. Y ella también se obsesiona con el mismo recuerdo, aunque quizás no por las mismas razones.

El sentido de la película surge no sólo de estas rupturas cronológicas sino también de la mezcla de materiales fílmicos. Hay escenas rodadas en 35mm, con una Arricam Lite. Otras, con una Canon Auto Zoom 814, en Súper 8. Y algunas en 16mm, con una Arriflex 16SR. Cambian tanto la textura de las imágenes como los ratios de aspecto. La fragmentación de la memoria se representa tanto a nivel narrativo como estético. Algunos recuerdos merecen escenas épicas, grandes secuencias en pantalla ancha; otros, tomas fugaces, grabadas con una cámara temblorosa, los rostros perdiéndose detrás del grano de la imagen.

En este sentido, Porto (2016) se acerca a cierto cine experimental, que suele hacer referencia a la materialidad de la película (Un ejemplo célebre sería Outer Space, de 1999, dirigida por Peter Tscherkassky). El film de Klinger es sensual en todo sentido. Los personajes se desnudan ante la cámara, pero también es (cinéfilamente) erótica la película misma, que se expone como objeto tangible. Desafortunadamente, esta fisicalidad no es un escudo ante las inclemencias del tiempo. El celuloide, si no se conserva y se cuida, se empieza a deteriorar. Y lo mismo ocurre con el amor.

calificacion_4

 

 

 

Have a Nice Day, de Jian Liu (China, 2017 – Vanguardia y Género), Por Martín Chiavarino

Un millón de razones

Alrededor de una bolsa con un millón de yuan se entreteje un film coral en el que se desarrollan de forma magistral las contradicciones de una ciudad del sur de China y de los habitantes de una ciudad en la que la clase media y las mediaciones culturales no existen. Así, un joven chofer, su novia, la prima de la novia, un mafioso, varios matones y diversas víctimas de las contradicciones sociales en China se debaten en una verdadera cacería en una historia que abre la puerta a otros relatos se unen entre sí en una orgía de violencia de la que nadie quedará indemne.

Jian Liu crea una animación tan realista como sucia que remite inmediatamente a la estética cyberpunk. Con personajes maravillosos, el realizador chino le imprime a su film un tono sobrio y circunspecto que le otorga una gran fuerza a cada una de las escenas que contrasta la desidia con el oportunismo y la rapiña como caras dobles de los mismos personajes.

Las referencias a mitos chinos como Shagri-La se filtran en la historia como una sátira de la versión oriental del sueño americano en el cine; un sueño absurdo y desdibujado, adaptado a una época hedonista, donde el hastío y la indolencia son la ley y una certeza para analizar el comportamiento.

Have a Nice Day (2017) permite observar un mundo distópico, post apocalíptico, demasiado real y actual, en el que la pobreza y la riqueza son dos caras de la misma moneda oxidada y corroída. La animación es excelente, con pasajes surrealistas y canciones pop que abren nuevas posibilidades de integración a los estilos culturales occidentales con la cultura oriental china y su presente mezcla de capitalismo dirigido que se abre y se cierra como un grifo según las necesidades de la cúpula dirigente y las arbitrarias necesidades de los nuevos empresarios que surgen de la lenta pero continua erosión del pasado comunista.

calificacion_5

 

 

 

En Busca del Muñeco Perdido, de Hernán Biasotti y Facundo Baigorri (Argentina, 2016 – Noche BAFilm), por Matías Orta

La comedia argentina tiene una buena cantidad de vertientes, pero casi nunca se atrevió con el humor absurdo, pero no menos inteligente y creativo (al menos, no de manera satisfactoria), como el que desde los Estados Unidos potenciaron la trío David Zucker, Jerry Zucker y Jim Abrahams en películas como Y Dónde está el Piloto (Airplane, 1980). Es posible encontrar algo de esos elementos en algunos films del cine argentino de género independiente, por el lado de la productora Vaco Moloco. Pero el exponente más nuevo y deudor de aquellos largometrajes proviene de La Plata: En Busca del Muñeco Perdido (2016).

Fito y sus amigos se conocen desde chicos y siempre estuvieron condenados a ser suplentes, del equipo de fútbol vecinal y de la vida en sí. La chance de hacer algo grandioso reside en un muñeco gigante, relleno de juegos de pirotecnia, que, como es tradición, deberá ser quemado el 31 de diciembre, a fin de despedir el año anterior y recibir al nuevo. Pero a pocas horas del ritual, descubren que el muñeco, preparado con amor y dedicación desde hace tiempo, les fue robado. Tendrán un puñado de horas para recuperar la verdadera fuente de esperanza personal, no sin antes toparse con diferentes tribus, personajes y situaciones con alto grado de locura.

Los responsables de Tangram Cine ya venían demostrando su imaginación y su sentido del humor en las series web Policompañeros Motorizados (que retrata la vida de agentes de la ley cuando no están siendo heroicos) y Un Año sin Televisión. Aquí logran explayarse en su estilo, con montones de parodias y homenajes, un desparpajo a prueba de todo y un saludable nivel de autoconsciencia: en algunos momentos, los Fito y sus amigos suelen interactuar con los propios cineastas, y hasta advierten la llegada de flashbacks y se divierten con ese recurso. Y detrás de los gangs y del delirio que puebla la trama, una tierna oda a la amistad.

Si lo que se busca es reírse a carcajadas y disfrutar de referencias a superhéroes, monstruos, pandillas y demás, entonces En Busca del Muñeco Perdido se erige como una propuesta imperdible.

calificacion_4

 

 

 

Lilith’s Awakening, de Mónica Demes (Estados Unidos / Brasil, 2016 – Vanguardia y Género), por M.C.

Vampira

Lilith’s Awakening es el primer largometraje de la galardonada realizadora brasilera Mónica Demes, apadrinada por David Lynch y reconocida por su documental sobre su propia iniciación en la hechicería y los rituales celtas. La directora construye un film lóbrego, en blanco y negro, donde la luz y la oscuridad se debaten en una lucha lánguida, en la que las protagonistas se lucen por su ductilidad.

Lucy, una mujer infeliz con su esposo y con su vida, pero con una personalidad débil, se convierte en su opuesto, Lilith. Esto ocurre durante un proceso traumático de fragmentación que la lleva a romper con los condicionamientos sociales hasta el punto de convertirse en vampiro.

Combinando elementos de diversos ámbitos literarios como el personaje de Lilith de los evangelios apócrifos del génesis bíblico, la historia de Drácula creada por Bram Stoker en base a las leyendas alrededor de Vlad Tepes, el príncipe de Valaquia y los mitos eslavos sobre los vampiros que representan el arquetipo de la sombra y los impulsos reprimidos según el análisis del psicólogo suizo Carl Gustav Jung, Demes crea un mundo gris donde la oscuridad se cierne y la locura parece tan cercana que aterra.

Con largas escenas parsimoniosas, incómodos primeros planos y una dirección muy prolija, Lilith’s Awakening se agazapa como un vampiro sobre el espectador, fatigándolo y perturbándolo a través de la historia de Lucy Harker, la joven poseída por un vampiro que busca la liberación de una vida sinsentido. Las escenas redundantes y la extrema lentitud de la historia atentan contra el relato de este film donde las pesadillas se convierten en realidad, dejando una sensación demasiado refractaria del relato de Bram Stoker, cargado de una gran sensibilidad pero con diálogos muy pobres y un guión extremadamente circunspecto.

calificacion_2

 

 

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