23.04.19
Blood Window Pinamar 2019 _ Festivales

Crítica: Christopher (The Hole in the Ground), por Matías Orta

(Irlanda, Reino Unido, Bélgica, 2018)

Dirección: Lee Cronin. Guión: Lee Cronin, Stephen Shields. Elenco: Seána Kerslake, James Quinn Markey, Simone Kirby, Kati Outinen, James Cosmo. Producción: Conor Barry, John Keville. Duración: 90 minutos.

Se sabe que las historias de terror y los chicos suelen ser una combinación ganadora. Desde la nouvelle Otra vuelta de tuerca, de Henry James, hasta El exorcista y La profecía, hay buena cantidad de exponentes para elegir. Christopher (The Hole in the Ground) representa el nuevo aporte al subgénero.

Sarah (Seána Kerslake) y su hijo Christopher (James Quinn Markey) se mudan a un caserón en medio del bosque. Ya lejos de una experiencia sentimental difícil, ella busca una nueva vida para ambos. Pero todo empieza a complicarse cuando una misteriosa vecina (Kati Outinen) le advierte que el chico no es su hijo. Pronto hacen un descubrimiento más extraño: un gigantesco agujero en la tierra. A partir de esos dos acontecimientos, Sarah comienza a advertir que Chris no se comporta como siempre. Hay algo raro en él. Algo distinto. Algo siniestro.

El irlandés Lee Cronin venía de demostrar su conocimiento del género en varios cortos, como el escalofriante y muy celebrado Ghost Train. En su ópera prima vuelve a demostrar su capacidad para generar climas tenebrosos a partir de la ambientación y de las actuaciones, eludiendo la violencia explícita. Durante gran parte del film se juega con la percepción de Sarah, y cómo sus sospechas e inseguridades comienzan a hundirla. Como en las mejores propuestas con niños diabólicos o similares, la amenaza suele estar bajo el mismo techo y los primeros efectos de su maldad suelen ser de orden psicológico. En ese sentido funciona como una película de los ’70. Sin embargo, el director no puede evitar los clichés más burdos del género, como las apariciones inesperadas y los sustos de último momento, lo que termina jugándole en contra al resultado final.

Seána Kerslake lleva adelante el film, a puro sufrimiento, aunque el joven James Quinn Markey se roba sus escenas; inspira temor incluso cuando no hace nada lúgubre. La finesa  Kati Outinen, actriz fetiche de Aki Kaurismäki, encarna a la mujer que dice haber padecido lo mismo que Sarah cuando perdió a su hijo. También anda por allí el veterano James Cosmo, conocido por ser el padre de Renton en los films de Trainspotting.

Christopher no pasará a la historia como un estandarte de las películas con chicos oscuros, pero le alcanza para ofrecer algunos sobresaltos y mantener la tensión hasta el último segundo.

 

 

© Matías Orta, 2018 | @matiasorta

Permitida su reproducción total o parcial, citando la fuente.

COMENTAR

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

COMPARTIR

© A SALA LLENA.