Coberturas Anteriores

28.09.11
11º Festival de Cine Aleman

11º Festival de Cine Aleman – Tres

Tres (Three, Alemania, 2010)

Dirección y Guión: Tom Tykwer. Elenco: Sophie Rois, Sebastian Schipper, Devid Striesow, Annedore Kleist. Producción: Stefan Arndt. Duración: 119 minutos.

Un travelling desde un tren en movimiento nos muestra a la cámara tomando imágenes a través de la ventana a una velocidad (la del tren) que no nos permite detenernos en los detalles de los planos. Solo podemos ver con continuidad dos cables de luz que recorren el mismo camino que las vías. Mientras vemos esos dos cables una voz en off nos habla de “paralelismos” y temas “importantes” como el nacimiento, la pareja, el sexo y la muerte.

 

Ese tono discursivo y ominoso es el que mantiene Tom Tykwer (autor de la sobrevalorada Corre Lola Corre y de la magnifica Agente Internacional) a lo largo de Tres una especie de tratado solemne sobre “la crisis de los 40” (Los psicólogos para inventar frases son unos genios) donde una pareja conformada hace 20 años (Sebastian Schipper y la hermosa Sophie Rois) parece perder el interés en su relación y ambos conocen a otra persona (Devid Striesow actor fetiche de las películas for export del nuevo cine Alemán) que se relacionará con los dos en un triangulo amoroso en el cual ninguno de ellos sabrá la relación que uno tiene con otro. El drama solemne, que incluye cáncer y suicidio de la madre del personaje de Schipper y cáncer testicular de él (con operación en plano detalle) desatan una liberación sexual que termina en una relación homosexual con el amante de su mujer. Ahí es cuando la película cree respirar y se convierte en algo aun mas fallido, la solemnidad convertida en una suerte de comedia de enredos (si es que podemos pensar que los alemanes pueden tener algún tipo de gracia) con el punto culmine en la escena de la exposición de arte, hacen que la narración caiga en el peor de los ridículos.

El Tykwer claro y vibrante de Agente Internacional se convierte en un narrador del tedio en Tres. Mientras en Argente Internacional saltábamos de la butaca cuando Clive Owen escapaba de una balacera imposible en el Guggenheim en Tres padecemos entre otras cosas una teatral representación de figuras de ballet, diálogos imposibles sobre “la vida” y como un testículo es cortado de un cuerpo. Ese final, con los tres en cuestión, con el plano atravesando la ventana y finalizando en un cenital que se aleja es de un cine que quiere disimular la teatralidad, un cine de “actores” (en el peor de los sentidos) que tienen que decir frases importantes y “con significado” para significar una película hija de este mediocre nuevo cine alemán.


COMENTAR

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

COMPARTIR

© A SALA LLENA.