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07.04.14
14 BAFICI _ BAFICI 2014

BAFICI 2014 – Día 2

Viernes 4 de abril.

Estamos en el umbral del primer fin de semana del BAFICI. Una edición que, por cierto, está a tono con este año mundialista: a la sección deportiva se le suma una estética futbolera, que se aprecia en el diseño artístico de varias instalaciones del Centro Cultural recoleta, base de operaciones de las oficinas de prensa.

Hoy comienzan las charlas, encuentros y presentaciones especiales. La más destacada tuvo que ver con un recurso que está pesando cada vez más en el mundo del cine: el crownfunding. De esta manera, gracias a sitios como Idea.me, películas independientes pueden conseguir financiación gracias al apoyo de fanáticos que puedan donar algo de dinero a cambio de premios como merchandising o entradas para la avant premiere. Luis Adrián Díaz, director de Lexter, La Ola Perfecta, habló de su caso particular.

También está llamando la atención la retrospectiva dedicada a Frank Henenlotter, cineasta especializado en comedias de horror tan sangrientas como delirantes, como la trilogía Basket Case. De hecho, Henenlotter estará llegando en unos días. En tanto, sus películas son presentadas por uno de los responsables de A Sala Llena: Matías Orta.

Y la edición número deciséis del festival recién está dando sus primeros pasos.

 

Juana a los 12, de Martín Shanly (2014, Argentina/Austria – Competencia Argentina), por José Tripodero

Ópera prima de Martín Shanly (proveniente de la cantera de la FUC) sobre una historia algo genérica de una niña que no quiere o puede encajar en un sistema. ¿El sistema? es una escuela bilingüe del conurbano bonaerense, en la que los niños son explotados de alguna manera con sobrecarga de actividades (de por sí la escuela bilingüe como institución la genera) y la protagonista, Juana, decide abstraerse de este mundo. Sus escapes la llevan a buscar amistades basadas en el ocio, en algún dejo de rebeldía y cierto interés en juegos de niños más pequeños, como lo marca el inicio en el que intercambia figuritas de Frutillitas con una niña de varios grados inferior al de ella.  Si bien Shanly busca abrir el espectro para señalar culpas en la docencia (cabe aclarar que el colegio es católico y la docente más despreciable es la de catequesis), no sólo en la formal sino también en la particular (grotesco y grueso personaje el de la maestra particular) la mirada sobre la cotidianeidad de Juana, como un bicho raro y parco, es la que predomina. Dentro de la vida diaria de la preadolescente, la figura materna aparece algo apagada, mientras que la paterna sólo se hace presente en un momento onírico (probablemente lo mejor del film). Algunas recurrencias del cine de Wes Anderson, como los paneos violentos para encuadrar personajes en idas y vueltas de la cámara y los títulos con reminiscencias vintages propias del director de Rushmore, confunden cuando la historia de esta niña desinteresada por absolutamente todo se pierde entre el virtuosismo formal y el señalamiento múltiple de culpables sobre su situación particular. Al final llega el mencionado segmento surrealista y la frase más interesante: “Como que ya no controlo mis ideas, ahora las ideas me atacan”, una declaración que parece más el punto de partida y no el desenlace.

calificacion_2

 

 

 

El Color que Cayó del cielo, de Sergio Wolf (2014, Argentina – Selección Oficial Fuera de Competencia), por J.T.

Sergio Wolf es claramente un hombre de cine (ex director del BAFICI, docente, cineasta) y lo reafirma en este documental en el que extiende unos minutos, su disfraz de detective que lleva desde su anterior film Yo No Sé que me Han Hecho tus Ojos pero que sustituye, sin perder rigurosidad ni pulso narrativo, por un seguimiento en el que se presentan diferentes aristas en torno al mundo de los cazadores meteoritos. Por un lado Bill Cassidy, un profesor emérito de la Universidad de Pittsburgh que relata su trabajo en los 60’s, en la región chaqueña de Campo del Cielo, en la que ya en la época de los españoles se buscó incesantemente un meteorito, pero no por su cualidad de piedra proveniente del espacio exterior sino por su finalidad práctica: se creía que era parte de una kilométrica fuente de minerales. Mientras Cassidy tuvo un interés en el cráter y también en el valor etnográfico de la experiencia con los locales (un recuerdo recíproco), el dealer de meteoritos Robert Haag expone sin tapujos su condición de mercader, enumerando (e ilustrando) de qué se trata el negocio, además de su argumento que lo lava de culpas: “El meteorito no es de Argentina, cayó en Argentina”. Para el final queda la sorpresa, a partir de una anécdota jugosa de Haag, y el subrayado de los polos opuestos sobre una misma cuestión.  Un fascinante nuevo trabajo de Wolf, aquí menos puntilloso y más suelto en una construcción formal lúdica estructurada en base a un mundo bien terrenal, aunque sus materiales caigan del espacio exterior.

calificacion_4

 

 

 

Planta Madre, Gianfranco Quattrini (Argentina, 2013 – Panorama), por Elena Marina D’Aquila

El director peruano vuelve con una propuesta parecida a Chicha tu Madre en cuanto a la convivencia de diferentes culturas que se da en su cine y a su visión de la condición humana. Su trabajo anterior y éste, comparten el tono dramático bajo las capas de humor esporádico, pero el fuerte de Planta Madre -filmada en Iquitos y Buenos Aires- se concentra en los flashbacks del rockero argentino Diamond Santoro en su juventud, y la relación con su –ahora fallecido- hermano/compañero de banda y con Pierina, el otro vértice que conforma el triángulo amoroso.

La música funciona como punto de partida de esta historia, la de un rockero acabado que, mediante la libreta de su hermano, decide viajar a Perú para alcanzar la paz interior y sanar las heridas de un pasado inconcluso y cerrar un proyecto que ha quedado trunco. Quattrini plantea la selva como espacio fundamental para exorcizar los demonios y encontrarse con uno mismo en medio de un viaje lisérgico.

La co-producción entre Peru, Italia y Argentina es un collage místico que mezcla la cumbia peruana con rock argentino en una road movie con persecuciones, narcos, una historia de amor y el cruce de culturas en un viaje que tiene como objetivo lavar culpas y dolor, dejándonos la sensación de haber vivido una experiencia transformadora.

calificacion_3

 

 

 

Mary is Happy, Mary is Happy, de Nawapol Thamrongrattanarit (Tailandia, 2013, Sección Competencia Internacional), por Emiliano Román

La adolescencia en los tiempos de twitter. El realizador tailandés se propuso adaptar más de 400 tuits escritos por una joven que está terminando el secundario, a una ficción en la pantalla grande. El resultado es un film pretencioso, sobrecargado de recursos cinematográficos, bipolar como el estado emocional de cualquier adolescente, que termina siendo agobiador y tedioso en sus más de dos horas de duración.

Plagado de reflexiones que reflejan el espíritu y la inquietud adolescente, paseamos por una comedia, drama angustiante, surrealismo e hipertecnología. Lo absurdo y la melancolía conviven en la cinta gracias a un notable y destacado trabajo de montaje, pero que impide apropiarse de la historia por la inconsistencia narrativa a la hora de transmitir un relato plagado de tuits.

Es mucho lo que se quiere contar, desde lo doloroso que son los enamoramientos frustrados en esa etapa de la vida, los duelos reales y emocionales, el borramiento de lo subjetivo a cargo de una figura tirana (encarnada por el nuevo director de la escuela), hasta la imposición del sistema en deber ser feliz y funcional al mismo. Pero “el que mucho abarca poco aprieta” y este film deja la sensación que tanto estímulo cinematográfico se termina diluyendo por agotamiento y excesos.

calificacion_2

 

 

 

Carlitos, de José Antonio Guayasamín (Ecuador, 2014, Sección Competencia Internacional) por E.R.

La ópera prima del ecuatoriano José Antonio Guayasamín, nos invita a transitar los días de un joven de 21 años, con retraso mental moderado, en un contexto de bajos recursos económicos y un grupo familiar donde el único sostén es su madre, Noemí.

Lo que más quiere su madre, es que su hijo hable, Carlitos adquirió un lenguaje muy rudimentario, donde solo repite palabras aisladas. Bajo este deseo materno, el documental nos propone seguir la cotidianeidad de Carlos, sin descuidar el ambiente social que lo rodea. La figura del presidente Correa está más que presente en los diferentes escenarios, así como la arraigada creencia religiosa que impera en Ecuador, como también las distintas festividades y rituales culturales.

Dotado de una hermosa fotografía de los escenarios naturales, este film nos presenta una realidad tan lejana y cercana a la vez, y nos permite descubrir el mundo de la discapacidad mental, con sus limitaciones y potencialidades, en un contexto de clase baja, pero que de todos modos apuesta a no borrar la sonrisa del rostro de Carlitos.

calificacion_3

 

 

 

Casa Grande, de Felipe Barbosa (Brasil, 2014, Sección Panorama) por E.R.

El Bafici, a veces produce hallazgos memorables, un ejemplo de esto es Casa grande, de Felipe Barbosa. Con amplia solidez narrativa, el realizador carioca nos relata una consistente historia que recorre el tránsito a la madurez de un joven de 17 años, Jean (Thales Cavalcanti) quien debe atravesar, sin saberlo, la debacle económica de su familia acomodada y de la high society de Río de Janeiro.

Nacido y criado en una exclusiva cuna de oro, el “nene bien” debe empezar a viajar en transporte público, lo que conlleva confrontarse con otra realidad social y personajes que supuestamente desconocía, excepto por su relación con el personal doméstico de la casa. La figura y palabra paterna comienza a ser cuestionada, proceso necesario para una salida exogámica. Un padre que oculta por todos los medios el derrumbe económico y lo único que les queda de aquel pasado de “vacas gordas” es esa enorme mansión.

Un relato social, humano, afectivo, donde todos sus personajes deben re ubicarse frente a la nueva realidad, en un contexto de cambios socio político brasilero y mundial. Notables interpretaciones, en especial la del novel protagonista que hasta aquí nunca había actuado pero demuestra un gran oficio a la hora de transmitir los conflictos frente a la cámara.

Con tintes autobiográficos, este film ofrece una bella historia sobre los cambios y adaptaciones que el paso a la adultez conlleva.

calificacion_4

 

 

 

Por las Plumas, de Neto Villalobos (Costa Rica, 2014, Sección Panorama), por E. R.

Ver un filme costarricense es ya una novedad de por sí, pero la historia de un hombre que fantasea que la salvación de su vida depende de un gallo, parece ya un disparate. De todos modos, el joven realizador, logra que este relato sea absolutamente creíble, por la solidez de un guión y el realismo y costumbrismo necesario para crear una historia de lo más agradable.

Chalo es un hombre solitario y abúlico, que está obstinado en comprar a un gallo, que luego llamaría Rocky. Claro que este animal, más que salvarlo, lo mete en un lío tras otro, de todos modos, es un disparador para que Chalo pueda sortear una dificultad subjetiva enorme: la socialización.

Es así, como vemos que Chalo, puede armar lazos con personajes adorables, logrando una historia sencilla pero simpática y enternecedora. El deseo, la necesidad de un milagro que lo saque de una realidad frustrante, lo enfrenta con otra realidad absolutamente desconocida. Saludable ópera prima del cineasta costarricense, que vale la pena verla, no solo para encontrarse con el cine de un país que llega muy poco por estos pagos, sino también para reírse de Chalo, el gallo, sus amigos y de nosotros mismos, porque no.

calificacion_4

 

 

 

The Reunion, de Anna Odell (Suecia, 2013, Sección Panorama), por Emiliano Román.

La controvertida artista sueca, Anna Odell, lleva a la pantalla grande esta historia, autobiográfica, pero que supuestamente habrá sido necesaria para elaborar un capítulo traumático de su vida, más precisamente su paso por la escuela secundaria. Un grupo de egresados de un curso se reúnen veinte años después, a la cita llega Anna, quien comienza a denunciar, en pleno festejo, los abusos cometidas hacia ella en la época adolescente, víctima de bullying de sus compañeros. Anna ya no es más objeto de uso, es sujeto de palabras, y desenmascara a casi todos durante ese evento.

La primera mitad del filme, posee un ritmo arrollador, con un pulso narrativo que nos conduce sin escalas al infarto, cada vez que Anna toma la palabra tira una bomba, generando incomodidad no solo en el resto del grupo, sino en el espectador mismo. Una vuelta de tuerca, cambia rotundamente el relato, la ficción pasa a der documental, que si bien es muy logrado, nos desciende abruptamente de la intensidad inicial.

Dos registros distintos, una misma denuncia, pero parecen ser dos películas en una, seguramente muchos espectadores quedaran deseosos, de más primera parte, a pesar que la tensión era irrefrenable.  De todos modos, la segunda mitad, desarrolla la verdad del asunto, y es la manera más saludable para la realizadora de denunciar el acoso del que fue víctima, más allá del escándalo de la Anna ficcional.

calificacion_3

 

 

 

Jay and Silent Bob’s Super Groovy Cartoon Movie, de Steve Stark (Estados Unidos, 2013 – Panorama), por E.M.D’A.

El mundo necesita más directores y guionistas como Kevin Smith y más películas como ésta. Desde su primera aparición en Clerks, Jay y Silent Bob se han dejado ver en casi todas las películas de Smith y también en cómics, televisión y videoclips.

Como dos maestros de la comedia obscena, Smith y Mewes –Bluntman y Chronic- luego de ganar la lotería, deciden convertirse en superhéroes y combatir a “The League of Shitters”, los villanos que ellos mismos crearon, liderados por Lipstick Lesbian. Smith se divierte nombrando a los villanos, como lo hacía con los personajes de Star Whores en Zack y Miri Hacen una Porno.

Las aventuras de Bluntman y su sidecick, explotan el universo de Smithiano con referefencias a Linterna Verde, Batman, El Hombre Araña, Capitán America, Daredevil, Las Tortugas Ninjas, La Guerra de las Galaxias, y un claro homenaje a Batman de Tim Burton. Hay chistes escatológicos, marihuaneros, el colmo de la incorrección política, donde se mezcla el micromundo geek, la nueva comedia americana, MTV, The Haunted World of El Superbeasto y Cheech y Chong.

calificacion_4

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