Coberturas Anteriores

12.09.14
14° Festival de Cine Alemán

14° Festival de Cine Alemán – Crítica – Tiempo de Caníbales (Zeit der Kannibalen)

alt

Tiempo de Caníbales (Zeit der Kannibalen, Alemania, 2014)

Dirección: Johannes Naber. Guión: Stefan Weigl. Elenco: Devid Striesow, Sebastian Blomberg, Katharina Schüttler, Jaymes Butler, Joana Adu-Gyamfi, Steve Ellery, Warsama Guled. Producción: Milena Maitz. Duración: 93 minutos.

La era del capitalismo salvaje.

“No es únicamente la pobreza del alma, el aspecto rancio de sus rincones los que se excluyen de mis dominios, sino más bien la cobardía, la suciedad, el rencor hipócrita que cubre las entrañas”. Otra vez Nietzsche, Philippe Sollers.

El capitalismo en su fase de globalización ha engendrado un imperialismo que busca someter a los distintos países y culturas a su modelo de explotación. En cada lugar adopta características distintas en una competencia perversa por proveer a las empresas de menores costos operativos y salariales para aumentar las ganancias, disminuir la dignidad humana y disciplinar a los trabajadores, sus organizaciones y a los Estados nacionales para construir enclaves de explotación capitalista con vistas a trasladar el empleo de los países centrales a los países periféricos. Las nuevas tecnologías han mejorado este modelo de explotación produciendo un nuevo tipo de prácticas empresariales y puestos como el de “consultor”.

En Tiempo de Caníbales, dos consultores cínicos y nihilistas de una empresa alemana, Frank Öllers y Kai Niederländer, viajan a países emergentes del tercer mundo como India o Nigeria para ofrecer asesoramiento de negocios a las empresas locales sobre cómo conducir sus negocios e intermediar con los clientes. Tras el ascenso de uno de los consultores, una joven doctora, Bianca März, es enviada a trabajar con ellos con el fin de evaluar su desempeño.

En este complejo escenario empresarial, el director Johannes Naber y el guionista Stefan Weigl construyen una obra extraordinaria que trabajada a rajatabla con los mecanismos del teatro del absurdo de Beckett, Ionesco y Genet. De esta forma, la repetición que permite la evolución de los personajes, la inversión del principio de causalidad, la transformación de la individualidad de los personajes y la intensificación progresiva de la situación inicial se convierten en los ejes conceptuales de una película que pone en tensión las contradicciones de la decadencia del capitalismo transnacional y la ambición desmedida de estos caníbales del neoliberalismo globalizado.

Con un ritmo alucinante de la mano de una perturbadora música incidental y actuaciones realmente brillantes de Devid Striesow, Sebastian Blomberg, Katharina Schüttler, Tiempo de Caníbales logra construir una atmosfera absolutamente viciada por el egoísmo y la crueldad empresarial en habitaciones de hotel y oficinas que parecen enclaves aislados del mundo pero que tan solo son escenarios de cartón a punto de derrumbarse.

La pesadilla capitalista y el falso camino del ascenso social en este mundo en que los débiles son aplastados, se despliegan en toda su magnitud y con todas sus variables como un paradigma obsoleto que se desploma por el peso de sus contradicciones insoportables. Así asistimos a un capítulo más de la caída de los ídolos caníbales y de su inocuo e inodoro tiempo de oscuridad cubierto de cenizas.

alt

Por Martín Chiavarino

{jcomments on}

COMENTAR

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

COMPARTIR

© A SALA LLENA.