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22.09.13
2° Festival Internacional UNASUR

2° Festival Internacional UNASUR – Crítica – AninA

AninA
(2013, Uruguay, Colombia)

Dirección:
Alfredo Soderguit. Guión: Federico
Ivanier, Alfredo Soderguit, Germán Tejeira, Julián Goyoaga, Alejo Schettini. Producción: Julián Goyoaga, Germán
Tejeira. Duración: 80 minutos.

En un taller de iniciación a
la crítica, el docente citaba a Oscar Wilde quien con su sofisticada acidez
decía en “El crítico como artista” algo parecido a esto:  … hacer la crítica de un libro (obra/
película), leyéndolo en su totalidad es de principiantes, el verdadero crítico
debe poder valorar el trabajo ya con las páginas (segundos) iniciales … .  Siempre me había parecido que se trataba del
brulote de un genio y si bien intuía que contenía una importante dosis de
verdad, nunca pensé que me fuera a topar con un ejemplo que me lo recordara en
forma tan clara.

A los pocos segundos de
comenzada AninA (una coproducción
uruguayo-colombiana de cine de animación), la ternura nos toma por asalto. La
puesta en escena no intenta ni por un segundo ocultarnos que estamos en la
entrañable Montevideo, con chicos que van a la escuela con delantal blanco y
almaceneros que fían al que está en dificultades, una ciudad mágica donde el
viaje en ómnibus se paga en efectivo y el boleto puede salir capicúa. Capicúa
es Anina, el nombre de nuestra protagonista, quien descubrirá que su “gran
problema” es muy menor comparado con el de su oponente, aparentemente más
fuerte.

Unos muñecos no realistas
que pese a manifestar sus gestos con trazos mínimos[i]
nos transmiten claramente las emociones y la identidad de los personajes; un
guión meticuloso, que avanza sin golpes bajos al servicio de una premisa
optimista; una encantadora heroína femenina, un cuento que nos deja un mensaje
de superación y nos muestra unas soluciones posibles, son algunos de los elementos
que construyen esta joya de la animación que por su concepción y por su calidad
se emparenta con lo mejor de la obra del gran Hayao Miyazaki[ii].

La historia de Anina nos
habla de amores infantiles, de conflictos entre chicos de escuela primaria, nos
muestra cómo se puede buscar ayuda y elegir los aliados, nos recuerda que
mirando al otro podemos entender sus motivos, nos muestra la importancia de la
contención y nos da esperanza en que la intervención atenta y perspicaz de los
adultos pueda ayudar a metabolizar las dificultades y superarlas con un salto
de maduración.

Basada en la excelente novela
“Anina Yatay Salas” de Sergio López Suárez, escritor y maestro de
escuela[iii],
fue pasada a imagen por el grupo liderado por Alfredo Soderguit, ilustrador de
cuentos infantiles y también ilustrador de la novela. Según relata Soderguit,
uno de los requisitos a la hora de armar el equipo creativo fue que los
distintos artistas manifestaran un compromiso emocional con el cuento.
Seguramente la amistad entre los compañeros de aventura[iv]
y el cariño por los personajes tiene que ver con la consistencia del resultado.
Concebida y armada la película en Montevideo, el sonido, corrección de color y
otras tareas de postproducción fueron hechas en laboratorios colombianos.

AninA fue
presentada en el Generation Berlin Film Festival 2013, premiada en el FICCI Festival
de Cartagena de Indias, obtuvo el premio del público a Mejor Película
Extranjera en  BAFICI 2013 y se consagró en
UNASUR Cine 2013 con la Mención Especial del Jurado en la
competencia oficial
Largometrajes de Ficción.
Con estos antecedentes, AninA parece estar destinada a un recorrido brillante.

AninA,
además de ser una obra bellísima puede verse como una herramienta pedagógica y
desde estas líneas nos permitimos sugerir si no sería oportuno pensar en distribuirla
también en las escuelas y colegios de los países de nuestra región.

 



[i]
El estilo de los dibujos, hechos manualmente, sin recurrir a los clisés del
cine de animación más comercial,  nos
evoca por el cuidado y la imaginación a ilustradores actuales como Benjamin
Lacombe y Rébecca Dautremer.

[ii]
El viaje de Chihiro, Mi vecino Totoro, Ponyo en el acantilado son algunas de
las historias animadas de H. Miyazaki que siguen estos lineamientos.

[iii]
José María Firpo, otro maestro uruguayo, muchos años antes, recolectó y
clasificó con infinito amor los disparates y errores de sus alumnos de primaria
en un libro irresistible titulado “Qué porquería que es el glóbulo”.
Este cariño por los alumnos y esta pasión por la docencia nos hablan de un
sistema público de enseñanza que mantiene su calidad desde hace décadas.

[iv]
En las versiones del estudio Disney de “El libro de la Selva” y
“Robin Hood”, los personajes de Baloo y Mowgli, así como los de Robin
Hood y Little John son fruto no sólo del talento artístico como dibujantes pero
también de la camaradería entre sus creadores Ollie Johnston y Frank Thomas.

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