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09.11.09
24º Festival Internacional de Cine Mar del Plata

Apertura

 

Una discreta recepción en el hall del Teatro Auditorium, donde los invitados se acumulaban y acumulaban, interactuaban mientras tomaban vino y comían empanadas fue el disparo inicial del 24ª Edición del Festival Internacional de cine de Mar del Plata, el único, supuestamente, Clase A de Latinoamérica.

Una hora más tarde, entramos en el Teatro Auditorium. Ni bien todos se sentaron, se apagaron las luces, sonaron los tambores, y una nube de humo lleno un escenario, apenas divisible. “Los Hijos del Viento”, un grupo folclórico con influencias flamencas dio un espectáculo digno y no demasiado extenso para empezar la ceremonia.

Gabriela Radicce, hizo una presentación correcta y pronto subió el Intendente del Municipio, quien hizo hincapié en su discurso, en el hecho de que, a pesar de la crisis, se pudo concretar la realización del festival, como para atenuar las criticas por el recorte del 66% de presupuesto con respecto al año pasado.

Le siguió un breve y preciso discurso del presidente del festival, el “maestro” José Martínez Suárez. 

A diferencia del año pasado, esta vez la ceremonia, por suerte fue concisa y precisa. Recortada, por así decirlo. Tuvo todo, pero fue discreta, acorde con el Festival. No asistieron ni Scioli, ni la presidente. Tampoco hubo homenajes. Recordemos que una de las razones de la extensión del 2008, fue el homenaje a la carrera de Leonardo Favio.

22.15 hs en punto empezó la película inaugural

 

Crítica Film de Apertura:

Un Hombre Serio (A Serious Man, Joel y Ethan Coen, EEUU, 105 minutos), por Rodolfo Weisskirch

La película merece un análisis extenso, que va a ser desarrollado mejor cuando se estrene comercialmente en Buenos Aires, el 3 de diciembre. Pero puedo ir adelantando, que los Coen han hecho su obra más cínica y a la vez profunda. Debido a la psicología del personaje, es comparable con Barton Fink quizás.

A esta altura me caben pocas dudas que son los cineastas mas pesimista, nihilistas, del cine contemporáneo. El nivel de critica existencialista que desarrollan en esta película, se puede comparar con el desencanto romántico de Bergman en sus mejores obras.

A nivel temático, se puede comparar con el Woody Allen, mas profundo. Y a nivel visual es la menos delirante de sus obras, la menos pretenciosa, pero a la vez, la mas cuidada.

Contando con un elenco, prácticamente de actores secundarios desconocidos, pero con una solvencia interpretativa que supera la mayoría de las actuaciones con actores de renombre de sus películas anteriores, Un Hombre Serio cuenta la historia de Larry, un profesor de matemática, que vive en los suburbios de Los Ángeles, durante los años ´60.

Su vida será una acumulación de golpes bajos, que los Coen, manejan con un nivel de ironía melancólica, demasiado divertida para llorar, y demasiado triste para reírse a carcajadas. O sea demasiado real. Jerry trata de buscar respuestas en la religión judía y la matemática, pero ambas le demuestran la incertidumbre de una existencia vacua. Los Coen se muestran totalmente agnósticos y atacan hacia cualquier tipo de fe o respuesta hacia los misterios del universo.

Relatada, basándose en los preceptos básicos de los cuentos moralistas judíos, construyen irónicamente, una crítica hacia cualquier tipo de ideología. Incluso lo que podría pensarse como una apología hacia el ateismo, termina sorprendiendo como una crítica hacia los ateos también.

Los Coen, no condenan la religión en si, sino, nuevamente es una metáfora sobre la estupidez humana y sus creencias celestiales, solo que esta vez, con los pies en la Tierra.

 

 

Un Hombre Serio (A Serious Man, Joel y Ethan Coen, EEUU, 105 minutos), por Jose Luis De Lorenzo

Michael Stuhlbarg, tambien visto en éste festival en el film Cold Souls, interpreta a Larry, sobriamente, el padre de familia, el hombre serio al que todos los pilares en los que habia creido y enarbolaba, han caido. Su esposa lo engaña, sus hijos son entes y un hermano habita en su hogar, todo el dia reposando en un sillon, como si esto fuera poco, un alumno intenta sobornarlo para que apruebe un examen, de lo contrario entablaria una demanda por la recepcion del sobre con la coima.

De los Hnos.Coen conocemos que ya han entregado numerosos y exitosos films, la critica ha discrepado sobre las temáticas, resultados y hasta llegar a considerarlos una farsa en sentido cinematográfico. Sus films son dispares, sus guiones alocados, distantes de la linealidad y uno puede o no estar satisfecho con la experiencia que significa ver uno de sus films. Algo, creo, inobjetable es que han sabido sacudir a la opinión del mundo cinéfilo, se han diferenciado del resto, aun pudiendo considerar, haber creado un lenguaje propio en sus trabajos.

Un Hombre Serio los tiene esta vez mostrándonos un mundo intimista de un hombre por demás correcto, “normal” si es que existe una linea divisoria que limite lo correcto de lo que no lo está, las diferencias entre la honestidad, y todas aquellas imposiciones de la sociedad hacia sus integrantes. El tema principal del film es la fe, la fe enarbolada en este hombre y su alrededor, la creencia religiosa de origen judio que tiene a su familia arraigada a los valores, una mirada sobre un mundo moderno donde ciertos pilares van cayendo. El no creer y dejar de hacerlo.

Al estilo de los Coen, vemos incesantes situaciones extremas, el apoyo del tercero en discordia hacia Larry, el hombre que ha sido engañado por su esposa, el desinterés general de las nuevas generaciones, el empleo del dinero para corromper inclusive en un ambito escolar.

Un Hombre Serio es un film adulto, donde los Coen no tienen obstáculos al momento de criticar y evidenciar nocivamente una postura, sin crear controversia, sin el afan de querernos provocar inocentemente sino fehacientemente y con la adultez necesaria para dejarnos uno a uno concientizar, ver la otra cara.

 

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