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06.10.13
4º Festival de Cine Escandinavo

4° Festival de Cine Escandinavo – Crítica – Purge

Purge (Puhdistus, Finlandia, 2012)

Dirección:
Antii Jokinen. Guión:
Marko Leino,
Antti Jokinen. Elenco: Laura Birn, Liisi Tandefelt,
Amanda Pilke, Peter Franzén, Krista Krosonen. Producción: Kristian
Taska. Duración: 125 minutos.

“El segundo sexo”.

Dos mujeres, dos
épocas distintas, dos sistemas políticos opuestos y un denominador común: la
feroz misoginia que degrada, violenta y abusa al sexo femenino. Purge inicialmente fue una obra
literaria, suceso de ventas en Escandinavia, que Antii Jokinen decidió adaptar
a la pantalla grande con muy buenos resultados de taquilla, ganadora de varios
premios Jussi y representante por Finlandia para los Oscar 2013.

Estamos frente a un
drama abrumador que relata la vida de Aliide (Liisi Tandefelt), una anciana huraña
y de pocas pulgas, que vive sola en Estonia. Una noche, en la entrada de su
casa, encuentra tirada a Zara (Amanda Pilke), quien acababa de escapar de una
red rusa de trata que la tenía esclavizada. Ese hallazgo, incómodo e
imprevisto, remite al pasado de Aliide, cuando de joven debió soportar los
abusos y las violaciones a los derechos humanos del régimen stalinista.

Narrada de una manera
desgarradora, en la primera escena tenemos un plano amplio en el que vemos un
llamativo humo, producto de algún incendio. A partir de allí presenciamos un
extenso flashback que dura hasta la última secuencia del largometraje. Con
numerosos y complejos saltos temporales, vamos y venimos desde la vejez de
Aliide a su juventud, en la
Estonia tomada por los comunistas. Ambas mujeres padecen todo
tipo de violaciones y deben soportar vivencias de lo más aberrantes para
cualquier ser humano. Aunque vivan en etapas y sociedades distintas, con
sistemas económicos e ideológicos absolutamente diferentes, las mujeres vuelven
a ser víctimas de prácticas perversas, ejecutadas por hombres ávidos de poder.

La crudeza de algunas
escenas, la historia de amor trunca pero eterna, las secuelas psíquicas, la
culpa, la redención y el secreto que las une, le dan al film todos los
condimentos necesarios para ser un drama imponente que conmueve, perturba y
atrapa. Es mucho más impactante -quizás por la distancia temporal- la historia
de Aliide joven, esa mujer que vive una obsesión amorosa y debe someterse al
comunismo para sobrevivir y mantener a su amado lo más cerca posible, a
cualquier costo. Esos momentos del relato son los más atractivos por la
impecable recreación histórica, desde los vestuarios y la simbología hasta el
discurso político de la época, la intensidad del drama amoroso y la notable interpretación
de Laura Birn (en el papel de la obsesiva e inquebrantable mujer que hace lo
imposible por conquistar al marido de su hermana).

Con una belleza
general destacable, Purge es un notable
largometraje que prueba que el séptimo arte, con los recursos apropiados, puede
hacer muy buenas adaptaciones de complejas obras literarias y dejarnos sin
aliento por 125 minutos.


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