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21.05.13
66° Festival de Cannes

66° Festival de Cannes – Diario N°2

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Sofia Coppola firmando autógrafos luego de la conferencia de The Bling Ring

Cobertura
exclusiva desde Cannes por Jose Luis De Lorenzo y Cecilia Martinez

Cobertura exclusiva desde Cannes por Jose Luis De Lorenzo

Jueves 16
/ Viernes 17 de mayo

El
diluvio llegó a Cannes; literalmente no paró de llover en todo el día, la
excusa idea para los cinéfilos para meterse en una sala de cine y ver un
continuado de dos, tres o cuatro films. Hoy Ozon y Farhadi, dos polos opuestos,
luego del film de apertura de Sofía Coppola que abre la competencia de Un
Certain Regard. El clima parece que va a continuar así por un par de días y se
espera -según meteorólogos, en quienes nunca se sabe si realmente confiar- una
gran tormenta.  Recordemos que años atrás
la costa de Cannes sufrió deterioros importantes antes del comienzo del
festival, e incluso el año pasado sucedió algo atípico: tuvieron que cancelarse
funciones, como la de la argentina Villegas,
porque una de las salas casi se viene abajo por el viento.

SELECCIÓN
OFICIAL:

Young & Beautiful, de Francois Ozon. Por Jose Luis
De Lorenzo

El cine
de Francois Ozon se distingue en gran parte por la experimentación de diversos géneros:
thrillers, musicales, dramas fantásticos. En todos ellos el trasfondo son relaciones
familiares que plasmaban a la perfección una trama principal de por sí
interesante. En Young & Beautiful,
se nos presenta la historia de una adolescente (muy linda por cierto) que,
gracias a un comentario a la salida de su escuela, comienza a frecuentar sitios
de internet y comienza a prostituirse, por mera experimentación, sin ningún
tipo de moralina al respecto. Ella es, a su manera, una femme fatale; su
despertar sexual la lleva a ausentarse de su casa, mentirle a sus padres (un padrastro
que la observa de manera particular) y pasarla bien. El trato con sus clientes
es cordial y no se genera la violencia característica de ciertos casos de
explotación; sus clientes son viejos tiernos, melancólicos, que le ofrecen,
además de sexo, caricias y cierta ternura, a diferencia de otros films  que muestran cómo se contrata a la prostituta
por el solo hecho de suplantar la soledad y dialogar. Hoteles lujosos, una suma
de dinero que va acumulándose y un desenlace por demás razonable, producto de una
conversación familiar donde nadie queda en pie.



Young & Beautiful, de Francois
Ozon.
Por
Cecilia Martinez

Ella es joven y hermosa, muy joven y muy hermosa, con los labios tal vez
más sensuales de la historia del cine. Y ella lo sabe.

Se saca de encima (sic) el asunto de debutar sexualmente, con el primer
tipo que se le cruza por el camino y, a partir de ahí, empieza a descubrir y
disfrutar de su sexualidad, al punto de sentir la  necesidad de prostituirse, no por cuestiones
económicas, sino más bien por un deseo propio, el deseo de experimentar, de
sentirse deseada por otro, o eso suponemos.

Porque el acierto más grande la película es justamente ese: nunca
terminamos de saber por qué se prostituye, qué la mueve a hacer eso; solo
sabemos que hay un disfrute en el acto, casi como una adicción, que no se
abandona nunca, ni siquiera después del descubrimiento (con el consiguiente
castigo y terapia) por parte de sus padres.

Tal vez lo que personalmente lamento un poco es el abandono de la
relación inicial con el hermano. En las primeras escenas de la película somos
testigos de una hermosa complicidad -un tanto inusual- entre los hermanos,
confidentes y consejeros, y eso se deja de lado rápidamente, para enfocarse
solo en los actos de la protagonista y sus diferentes “conquistas”, y luego
culminar en la conquista real, esa que no implica intercambio, esa que es
verdadera pero, en el fondo, insatisfactoria para ella, incapaz de involucrarse
sentimentalmente con alguien.

Temía que el final fuera ese punto en el que ella parece “reformarse” y
volver a la senda “del bien” (uso tantas comillas porque no hay juicio de valor
en absoluto en la película) pero, para mi grata sorpresa, Ozon elude hábilmente
ese camino para dar una interesante vuelta de tuerca, con la aparición fugaz
pero hermosísima de Charlotte Rampling, para sorprendernos y regalarnos unas
escenas finales de una belleza y una honestidad apabullantes.



The Past, de
Asghar Farhadi. Por Jose Luis De Lorenzo

Iraní que
viaja a París para reencontrar a ex pareja para firmar los papeles de divorcio.
Bérénice Bejo interpreta a la nueva concubina de Tahar Rahim (el actor francés
de Un Profeta), a quien venimos
viendo en cuanta realización cinematográfica se presente en competencias
(también en Grand Central). La unión
se ve marcada por un sospechoso intento de suicidio por parte de la esposa de
este último, elemento sobre el cual el filma gira constantemente. Bérénice esta
vez habla y grita (bastante), a diferencia de El Artista, donde apenas alcanzaba a hacer muecas gentiles y bailar.

El cine
de Asghar Farhadi, con su anterior La
Separación
, plantea similitudes en cuanto a los relatos familiares y
conflictos maritales, familias que se vuelven disfuncionales aunque, en este
caso, no hay connotaciones geográficas o étnicas. Sumados a la presencia de una
hija conflictiva que tiene algo que confesar, la trama va y viene entre dos
polos, y nunca terminamos de comprender el real interés de continuar una
relación, tapar cierto vacío o comenzar una relación nueva. A años luz de La Separación, The Past se centra en un personaje que entra en acción para no
hacer casi nada durante todo el film.



The Past, de Asghar Farhadi.
Por Cecilia Martinez

Asghar Farhadi vuelve con un drama intimista y asfixiante que parece un
laberinto retórico; situaciones que no parecen definirse nunca, relaciones del
pasado que vuelven y no se terminan de cerrar, conflictos pretéritos que se
reactualizan y afectan el presente y muchas -demasiadas- charlas y confesiones.

Ahmad vuelve a París, después de cuatros años de separación con Marie,
para firmar los papeles de divorcio (sin saberlo). Al llegar, encuentra a Marie
embarazada y a punto de casarse con otro hombre, cuya esposa está en coma por
un intento de suicidio. Como si eso no fuera suficiente, todos viven bajo el
mismo techo, el hijo de él, las hijas de ella, ella, su nuevo marido, su ex
marido. Y, por supuesto, habrá confesiones varias, situaciones algo
disparatadas y consecuencias inesperadas.

Así como ocurriera con La Separación, cada diálogo aporta
nueva información a la trama; las palabras modifican las relaciones entre los
personajes así como el devenir de los acontecimientos. Cada nuevo
descubrimiento o confesión -que no son pocos- altera el curso de las cosas, que
toman un nuevo rumbo. Los personajes no son los mismos al principio que al
final de la película, y la transformación es causada por esta información que
se va revelando conforme avanza el metraje. Pero todo es demasiado traído de
los pelos, descolocado dentro la estructura narrativa, y los conflictos, o las
resoluciones de los conflictos, resultan bastante inverosímiles.





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Heli, de Amat Escalante. Por Jose
Luis De Lorenzo

Otra aparente
constante en el criterio de selección de los programadores en Cannes, especialmente
en la competencia Un Certain Regard: las miserias humanas.

Heli es el hermano de una niña que
sale con un conscripto, quien se queda con dos paquetes de marihuana y cocaína que
le pertenecían a la policía. El resultado: una violenta represalia hacia los
habitantes del hogar -Heli con su hermana, esposa, padre e hijo- seguidos de varias
torturas explícitas. Este tipo de cine abunda en la selección de estos últimos
años, en la que pareciera que impactar con imágenes que pueden herir la
sensibilidad posiciona a dichos films en un lugar de privilegio. La acción
deviene en una venganza esperada ante la nula reacción policial.

Amat
Escalante, director de la consagrada Los Bastardos, no hace más que dar
un paso atrás en su prometedora filmografía.


Heli, de Amat
Escalante. Por Cecilia Martinez

Una niña de 12 años se enamora -o eso cree, o eso se pregunta- de un
cadete de policía y las cosas se ponen bravas cuando éste esconde droga en la
casa en la que viven la niña y su familia. A partir de ahí todos los personajes
serán víctimas de una red de narcotráfico que no descansará hasta que todos los
involucrados en el incidente paguen las consecuencias.

Y vaya si habrá consecuencias. Jacques Rivette se haría un festín con la
abyección de varias escenas de tortura explícita, entre ellas una de casi dos
minutos en la que le prenden fuego al pito de un hombre atado al techo, previos
golpes y humillaciones varias. Todo filmado como si no existiese el tan
preciado recurso del fuera de campo, como si acaso, por mostrar las torturas
explícitas y el sufrimiento de los personajes se lograra impactar y shockear a
la audiencia. No, el efecto es justamente el opuesto: mostrar la tortura de esa
forma solo aleja al espectador, que no puede abandonar el estado de estupor
causado ante el morbo innecesario. Porque los fuera de campo son una cuestión
de moral.


UN CERTAIN REGARD

Film de Apertura:

The Bling
Ring
, de Sofia Coppola. Por Jose Luis De Lorenzo

El título
del film es el nombre de un grupo de chicos que robaba objetos valiosos de
casas de famosos en Los Ángeles, para atraer atención. Entre las víctimas,
Orlando Bloom, Paris Hilton, Megan Fox. Esta vez, Coppola se basa en hechos
reales, con un cast de adolescentes y una mirada “indie” de los hechos. Lejos
de la desmedida grandilocuencia de María
Antonieta
o la exquisitez de una obra como Perdidos en Tokio, The Bling
Ring
se asemeja a un producto de “Policías En Acción” estilizado como
“Beverly Hills 90210”. No obstante, la película funciona, de a momentos, gracias
a algunos aciertos, en especial la interacción entre Leslie Mann y Emma Watson (madre
e hija), que funciona como relief dentro de una monotonía que va in crescendo.



The Bling Ring, de Sofia Coppola.
Por Cecilia Martinez

Chicas ricas que quieren ser más ricas, asaltos a mansiones de famosos,
robos de joyas, vestidos, carteras, dinero y mucho glamour.

La última película de Sofia Coppola, basada en hechos reales, narra la
historia de este grupo de chicas y chico que, durante casi un año, se dedicaron
a robar las mansiones de ricos y famosos.

La mirada del film es bastante condescendiente y liviana para con las
protagonistas y los actos que cometen, ya que se trata de jóvenes sin demasiada
contención familiar (el personaje de Leslie Mann, la madre de dos de las
chicas, es, por lejos, lo más disfrutable del film) e inmersas en un mundo
regido por el dinero y la fama, un mundo en el que las Kardashians son figuras
a admirar.

Bajo esta mirada se construye la historia, casi infantil, casi ingenua
por momentos, sin juicios de valor ni moralina de ningún tipo. El que las hace
no siempre las paga.




Algunas
noticias sobre el mercado de Cannes:

-Se
presentarán en el Mercado de Cannes el último trabajo de John Sayles, Go For Sisters; un documental sobre Duran
Duran dirigido por David Lynch; un film sobre el jugador de fútbol brasilero Pelé; el último film nunca
estrenado del actor River Phoenix, Dark
Blood
; e Inferno 3D de los
Hermanos Pang.

-El actor
devenido en director John Turturro vuelve a filmar con Fading a Gigolo,
con Woody Allen, Sharon Stone, Vanesa Paradis y Liev Scheiber.

-Según
The Hollywood Reporter, Arnold Schwarzenegger estaría en tratativas para
trabajar (no estelarizando) en la próxima remake de The Toxic Avenger.

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