26.04.11
Panorama

America, America

 

America, America (Elia Kazan, EEUU, 1963)

Es probable que si hubiese visto solo esta película, mi presencia en el BAFICI haya estado por demás justificada. Era la película que tenia mayores ganas de ver, y sin lugar a dudas, la que mas me llego emocionalmente, mas me impacto a nivel visual y mas rápido se me paso (aun siendo la mas larga que vi, 2 horas 45 minutos). Una de esas obras maestras que no fueron del todo comprendidas en su momento y hoy en día deberían ser reconocidas como las películas que marcaron a toda una generación, como lo fue en su momento la monumental obra de Sergio Leone, Érase una Vez en America.

Se trata de un viaje épico que parece no haber perdido contemporaneidad. Y mucho menos en este ano. Fines del Siglo XIX, Stavros (tío de Kazan) es hijo de una familia griega que vive en Turquía. Lamentablemente es testigo de las atrocidades que el gobierno turco le hace a la comunidad armenia, y sabe que los griegos van a ser los próximos en sufrir las acciones del régimen turco. Suena con ir a America, el paraíso donde va a poder ser libre. Promete llevar a los miembros de su familia, uno por uno. Cuando su padre le pide que viaje de las montanas a Estambul para tener un trabajo prospero con un primo que vende alfombras, Stavros, ve esta oportunidad para agarrar un barco y marchar al nuevo continente. Pero en el medio va a tener que aprender a ser hombre, lo engañan, asesina, tiene tres trabajos, como en la basura, pero su sueno es su esperanza y si tiene que engañar el mismo a otra gente opulenta para sobrevivir y cumplir su sueno lo hace. Visualmente maravillosa, cinematográfica, con una increíble fotografía de Haskell Wexler, esta obra personal de Kazan, es lo que se llama CINE. Ya no se hacen película con un nivel de emotividad, con una carga expresiva por parte de los interpretes, como la que tiene America, America. Sino fuera por esta película, Scorsese no habría hecho Pandillas de Nueva York, Coppola no habría filmado la historia del joven Vito Corleone. O sea, realmente se trata de una obra inspiradora. Acaso no se equivocaba Kazan cuando afirmaba, que esta, era su mejor película. Y verla en pantalla gigante es el mayor regalo que me dio esta edición del BAFICI.

weisskirch@asalallenaonline.com.ar 

COMENTAR

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

COMPARTIR

© A SALA LLENA.