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30.03.13
Les Avant Premieres 2013

Les Avant-Premières 2013 – Crítica – La Stratégie de la Poussette

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La Stratégie de la Poussette (Francia, 2012)

Dirección: Clément Michel. Guión: Louis-Paul Desanges, Clément Michel. Producción: Sombrero Films. Elenco: Raphaël Perosonnaz, Charlotte Lebon, Jérôme Commandeur. Duración: 90 minutos.

La ópera prima de Clément Michel narra la historia de una pareja, Thomas –Raphaël Perosonnaz, a quien podemos ver como Alexander Vronsky en Anna Karenina– y Marie, que se enamora a primera vista  cuando él se cola en su fiesta de cumpleaños, sin conocerla. Pero un año después, en el día de su cumpleaños, es decir, el mismo día que se conocieron, ella lo deja. Luego, a Thomas le cae literalmente un bebé –como del cielo- en sus brazos y no le queda otra opción que hacerse cargo del recién nacido por unos días, mientras piensa en cómo recuperar a su ex novia.

Thomas se flecha con Marie, cuando la mira a los ojos, mientras sopla las velitas de su torta de cumpleaños.  Esto de mostrar el amor a primera vista como un hecho que se da casi mágicamente como si fuese un cliché de cuento de hadas, es utilizado en otra película también de Les Avant Premieres, Tu amo mi perdición: el escritor tropieza torpemente y cuando cae a los pies de Ada, se produce el enamoramiento, como por arte de magia o del destino.

La película tiene una estructura circular y las escaleras del edificio donde vive Thomas se convierten en un espacio clave: el director retrata allí, desde que se conocen, el romance y la ruptura de ambos, a través de una secuencia en la que suben las escaleras del edificio. La primera vez lo hacen borrachos, la misma noche del cumpleaños de ella. La segunda, discuten por la posibilidad de tener un hijo juntos y él no parece feliz con la idea. La tercera también se pelean, pero porque ella le plantea que se muden a otro departamento a lo que él parece negado. Y finalmente, pasado un año de relación, suben la escalera juntos por última vez. Es  el cumpleaños de ella, y él la espera con una fiesta sorpresa arriba, pero cuando suben el último escalón, ella lo deja y le entrega su llave. A su vez, en este espacio es donde por arte de magia, la vecina de Thomas tropieza y el bebé de ella, Léo, cae en sus brazos.

A partir de este hecho, el protagonista se verá envuelto en varias situaciones divertidas y disparatadas, al enfrentarse a la paternidad aunque sea por cinco días, mientras intenta recuperar al amor de su vida, y lidia con su amigo, Paul –el personaje más cómico-  un tenista frustrado que da clases para niños y tiene en su oficina un arsenal de cosas de bebés, con la teoría de que a las mujeres les atraen los papás.

El film está lleno de clichés por donde se lo mire, pero Michel sabe lo que hace: nos entretiene con cada pequeño conflicto que debe encarar este nuevo padre en el día a día y el humor funciona a la perfección. En la segunda mitad, pierde un poco de ritmo, pero es una comedia romántica disparatada que en su simpleza, no pretende más que hacernos reír. Y eso, siempre es bueno.

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daquila@asalallenaonline.com.ar

Con tres hombres era más divertido

Hace casi treinta años, la guionista y directora Coline Serreau creaba una de las comedias más exitosas del cine francés que derivó en una de las comedias más exitosas del cine estadounidense, dirigida ni más ni menos por Leonard “Spock” Nimoy, Tres Hombres y un Bebé.

La historia mostraba a tres hombres que de la noche a la mañana debían ocuparse de un recién nacido, del cuál uno de ellos presuntamente podría ser el padre. La comedia se inspiraba en episodios trillados pero efectivos, que demostraban lo patéticos que podían ser tres hombres cumpliendo un rol maternal, aunque en el final, por supuesta eran mejores madres que la madre que abandonó a la criatura.

El éxito del film –  en sus dos versiones – no pasaba tanto por el ingenio del guión sino por la química y talento de sus intérpretes, aunque quedó demostrado, que la fórmula solo funciona una vez. Cuando ya se quiere explotar la misma con fines únicamente comerciales, deja de funcionar, como sucedió con las respectivas secuelas de ambos films, que fueron fracasos absolutos en Estados Unidos y en Francia.

La comedia de Michel, nos muestra un joven inmaduro que desea demostrarle a su ex novia, que ha crecido emocionalmente, después que un bebé le caiga de arriba, literalmente hablando. La ex, una joven con deseos maternales, se ha puesto una guardería bastante particular, y esto, sumado al hecho de que realmente Thomas debe hacerse cargo del niño de una vecina, le sirve de excusa para volver con su chica.

Si bien el film tiene un comienzo prometedor con una secuencia en las escaleras del edificio donde vive el protagonista, donde en forma ingeniosa el director va comprimiendo – un poco al estilo de UP – cinco años de relación, atravesando todas las etapas que puede tener un noviazgo – inicio, desarrollo, quiebre, fractura – después empieza a caer en todos los lugares comunes y se regodea en los peores clisés de las comedias estadounidense.

Si pretende estar a la altura de Ligeramente Embarazada, el intento es fallido, porque, aun cuando Raphaël Perosonnaz se pone la película sobre el hombro, consiguiendo una notable y divertida interpretación, la apersonalidad, la falta de transgresión, la comodidad por entretener a un público conservador es tal, que el film tiene ausencia de ideas y situaciones ingeniosas. La puesta de cámara es transparente, y a la mitad de su desarrollo, se empiezan a notar los hilos, cae en golpes de efecto sentimentales, y emocionales, chistes banales, misoginia, etc.

Aún cuando hay un par de secuencias risibles, y alguna que otra buena idea dando vueltas en forma aislada, el resultado final es tonto, amorfo, olvidable.

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weisskirch@asalallenaonline.com.ar

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