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10.03.11
Pantalla Pinamar 2011

Diario del Festival – Día 4

Diario del Festival – Día 4

Pinamar, 8 de marzo de 2011

En el día de hoy acontecieron tres importantes conferencias de prensa, entre ellas la de Caño Dorado, film dirigido y guionado por Eduardo Pinto, con presencia del productor Omar Jadur y el creciente actor Lautaro Delgado. En ella se expusieron argumentos sobre la selección de la temática del film, una zona precaria del conurbano donde toma lugar el  tráfico de armas de fabricación casera. Se referenció a la excesiva utilización de cámara en mano y estética, algo que destacamos el ser presentada en Competencia Latinoamericana del pasado 25º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. El film ahonda sobre la historia de un tornero, interesante interpretación de Lautaro Delgado, un actor en alza cuyos últimos trabajos a partir de Crónica de una Fuga seguidos por el protagónico en Francia y una participación en Revolución y Aballay, el Hombre sin Miedo, definitivamente lo marca como un nuevo talento a seguir.

Para la conferencia de Cerro Bayo, una de las más gratas sorpresas de este encuentro, estuvo presente la directora Victoria Galardi (Amorosa Soledad), la actriz Inés Efron y Eugenia Alonso (El Hombre de al Lado). Se destacó el excelente trabajo realizado sobre la dirección de actores, uno de los puntos más fuertes del film. El importante casting realizado que contó entre las selecciones a Adriana Barraza, actriz mexicana nominada al Oscar por Babel de Iñaritú, la conjunción entre Efrón y Biscayart, dos jóvenes actores que se conocen desde pequeños y demuestran una química extra en pantalla, personificados como dos hermanos muy conectados entre sí. Se hizo referencia a detalles que son frecuentes en la Patagonia, como conversaciones típicas y abundantes presentes en el film como la mención constante del clima de la región en varias situaciones del guión. El film fue presentado en el reciente 58º Festival de Cine de San Sebastián, y se encuentra en plena negociación de firma de contrato de distribución para ser exhibida en cartelera porteña.

Por Bon Appetít!, el director español David Pinillos comentó sobre su formación en Cannes y la gran disposición que tuvo del actor Unax Ugalde sobre inquietudes de guión, la intención de no caer en la realización de una comedia romántica tradicional à lo Jennifer Aniston según sus propias palabras y la importancia del cast internacional a la hora de conseguir fondos de otros países para lograr completar la financiación del largo.

Culminó el día de conferencias con Fernando Spiner y el western criollo Aballay, el Hombre sin Miedo, recientemente vista en el 25º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. Con la presencia de Claudio Rissi, quien brindó un tono humorístico al encuentro. Se destacaron las dificultades en la concreción del largometraje, la caída de un inversor a apenas semanas de comenzar la filmación, hecho por el cual la jornada estipulada de nueve semanas se redujo a seis. La vuelta a un género poco realizado y explotado en el cine nacional, evento por el cual se espera que con los resultados que obtenga Aballay en el interés y concurrencia de espectadores en Argentina logren incitar a realizadores nacionales a incursionar en el género.

Sección: Y el Ganador es…

El Cielo Elegido (Victor Gonzalez, Argentina, 2010), por Jose Luis De Lorenzo

Un ejemplo de desconcierto cinematográfico en el que encontramos una cuidada fotografía de Rodrigo Pulpeiro y actuaciones interesantes de Osmar Nuñez y Osvaldo Bonet, donde el actor principal Juan Minujín interpreta a un sacerdote con crisis de fé, avocado a la tarea del cuidado de un sacerdote anciano y minusválido (Bonet). Ciertas circunstancias y sucesos van desencadenando un giro de guión importante que destruyen lo que en minutos iniciales fue erigiéndose. El guión es simplemente de esos que nos hace preguntarnos por qué determinados actores se involucran en proyectos como éste. Con rubros técnicos cuidados pero, en materia de escritura, una historia completamente lúdica, inverosímil y con varios elementos argumentales que quedan colgados en la trama.

Rehén de Ilusiones (Eliseo Subiela, Argentina, 2010), por Jose Luis De Lorenzo

Una grata vuelta de tuerca a su propia filmografía. Un Subiela maduro, quien sin perder su sello, en la experiencia de ir todavía descubriendo qué es el cine logra plasmar una historia si bien pequeña y que podría haber sido inclusive considerada para integrar un cortometraje, gracias a las aptitudes de un director que ha contado con altibajos en su carrera y posee un determinado cupo de espectador cautivo a su cine gracias al trabajo logrado con Hombre Mirando al Sudeste, No te Vayas sin Decirme Donde Vas, o la incursión en comedia Despabílate Amor a pedido de ese público que se quedaba fuera de sus obras. Rehén…trata sobre un escritor (Daniel Fanego), cuyo matrimonio monótono con una curadora de arte (vuelta de Mónica Gonzaga a pantallas cinematográficas) quien se encuentra realizando una muestra sobre Gorriarena, encuentra su ¿salvación? al reencontrarse con una ex alumna interpretada por Romina Ricci. Una de esas historias románticas donde sin importar las características sobre quien nos enamoramos, una persona con problemas importantes de temperamento, un pasado que influye sobre la personalidad al intuir ser hija de un militar, vivir en un departamento apenas arriba de un destacamento militar cuya ejecución de marchas en actos genera inusitados comportamientos, sueños y pesadillas sobre esta mujer. Se plantea la hipótesis de el ser humano que no elige sobre quien se enamora, aparecen muchas contras en su selección, no importa lo construido con su pareja, una relación fría, formal, despojada de pasión, todos aquellos condimentos que el escritor encuentra en la joven, donde las diferencias de edad no importan, y uno equilibra entra lo bueno y lo malo que puede aportar una pareja, y decidir.

Con Rehén de Ilusiones, Subiela logrará una esperada conciliación con ese espectador que en algún momento de su carrera decidió abandonarlo, un camino que el director transitó fiel a sus convicciones con mejores o peores resultados, quizás con el objeto de llegar, ahora, bajo menores presiones, en una etapa de su vida más relajada a concretar un film que bien puede perfilar a incluirse entre los mejores trabajos de este auteur.

De Caravana (Rosendo Ruiz, Argentina, 2010), por Jose Luis De Lorenzo

Con el gancho de la frase “el film donde quieren secuestrar a la Mona Jiménez”, De Caravana viene teniendo un trayecto desde su estreno en el 25º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, y un boca a boca de los cuales se perfila a lograr un éxito cinematográfico cuando se prevéa su estreno comercial. El film presenta demasiadas satisfacciones al espectador, tanto en rubros técnicos, elección de tomas, puesta, casting, y solidez de guión atípica, un pastiche de colores en una ciudad cordobesa dividida entre dos clases sociales extremadamente marcadas. Siempre presente, el cuartetazo, de la mano de la Mona, donde Juan Cruz (Francisco Colja), un fotógrafo con el encargo de cubrir uno de los recitales del cuartetero, encuentra fascinación y atracción hacia una cordobesa de distinta y marcada clase social, dos mundos completamente diferentes.

Lo apabullante de la propuesta de Rosendo Ruiz es el poner en manifiesto desde un guión de recorrida por distintos ámbitos como es el narcotráfico, la violencia de seres marginales, la ostentación del ricachón y discriminación latente, el tema principal, que radica en el enamorarse de una persona completamente distinta a uno, una suma que no tiene un resultado certero, compartir gustos musicales, profesiones, etc se hacen de lado cuando las únicas vinculaciones de peso radican en la atracción y los valores. Es así como se conforma una pareja de antología para el cine nacional, en esta propuesta cordobense, atípica, quizás por el tampoco tener tanto material de esta provincia como para poder realizar comparaciones.

Los personajes secundarios suman y mucho a la propuesta, desde el ex novio de la protagonista, un delincuente vehemente, cruel, violento hasta un travesti consolador, tal vez el más humano de todos, barajando así los estereotipos como también el del narcotraficante simplón y gracioso, pero de una notable humildad.

De Caravana constituye una de las mejores producciones de sello nacional que podemos ver en estos últimos tiempos. Una ópera prima a cuyo director deseamos en muy poco tiempo poder ver algo más de su ingeniosa maquinaria visual y auditiva.

delorenzo@asalallenaonline.com.ar

De Caravana (Rosendo Ruiz, Argentina, 2010), por Cecilia Martinez

De Caravana por la Ciudad

Esta película nos sumerge de lleno en el mundo de la bailanta cordobesa. Arrancamos a todo volumen, en “el baile”, en un recital de la Mona Jiménez, mientras la cámara en mano sigue a Juan Cruz, el protagonista, un fotógrafo cheto de los barrios más posh de Córdoba. Acostumbrado a las fiestas cool, a muestras de fotografía, a la música electrónica, a vivir en el lujo, a tener amigos que viven en countries (donde “hay que hacer cola para entrar en la casa de uno”), Juan se ve atraído por una chica muy distinta a él, que frecuenta la bailanta y vive del narcotráfico. Sin quererlo, se ve arrastrado a una caravana de situaciones que lo llevan a replantearse sus valores y sus amistades.

El guionista y director cordobés Rosendo Ruiz nos muestra esta mezcla entre historia romántica, policial y comedia, acerca de la interacción de las clases sociales, los prejuicios y el amor.

Acompañados por la música de la Mona y su hija Lorena, nos vamos metiendo en el mundo cordobés junto a un muy buen elenco. Lo que me sorprendió gratamente fue el delineado de los cuatro personajes principales, los cuales podían fácilmente caer en algún cliché o lugar común, dadas sus características (un pibe “bian”, una cuartetera, un narco, un travesti). Sin embargo, las actuaciones están muy medidas y no resultan pegajosas; todo lo contario, son absolutamente naturales y creíbles. Muy buen registro actoral. El travesti, el personaje más factible de caer en el cliché absurdo, está muy contenido y es un personaje por demás querible, con la cuota justo de humor e histrionismo, sin ningún desborde.

Otro punto para resaltar de la película es la parte técnica; muchos de los trayectos del personaje principal están filmados con cámara en mano, lo que le otorga a las escenas una sensación de movimiento y velocidad que está a tono con el espíritu de la película, esta caravana de situaciones atípicas e hilarantes. Hay varios planos en profundidad en los que vemos a dos personajes que hablan en primer plano y dos personajes atrás, en plano general, y escuchamos las dos conversaciones en simultáneo. Sin duda, las escenas más cómicas de la película.

El guión es muy destacable también, los diálogos son graciosos, sinceros y retratan las vidas de estos personajes y los abismos que los separan. Gran momento cuando hacen el paralelismo entre la pulga en un frasco y los seres humanos.

Una película muy linda sobre la que escuché innumerables comentarios positivos a lo largo del festival. Y, como dijo mi compañero Jose, ojala sigamos viendo cosas de este promisorio director que seguro valdrán la pena.

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