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Festivales _ Pantalla Pinamar 2015

Pantalla Pinamar 2015 – Día 8 – Clausura

Sábado 14 de marzo.

Lamentablemente, todo tiene un final. También Pantalla Pinamar 2015. Pero las últimas horas de este encuentro de cine argentino-europeo tuvo una alta cuota de emociones fuertes.

Durante la mañana, las últimas siete conferencias de prensa.

Para empezar, presentación de Historias Breves 10, iniciativa está cumpliendo 20 años, y en su primera edición significó los primeros trabajos de hoy consagrados como Israel Adrián Caetano, Lucrecia Martel y Daniel Burman. Un concurso inicialmente, destino a las pocas escuelas de cine y que le sirvió a los noveles directores para aprender a trabajar con un organismo oficial, filmando en 35 mm, con un equipo profesional. Paola Rizzi, directora de fotografía e integrante del comité consultivo, contó su experiencia en la primera edición de Historias Breves y cómo fue ese aprendizaje y la evolución año tras año. Por su parte, Eduardo Calcagno, director y consultor, dio detalles de los cambios en estos años, incluyendo de la psicología de los nuevos realizadores, y de a poco fue presentando a los ocho directores de esta décima edición, quienes también respondieron preguntas de los periodistas. Todos coincidieron en lo mucho que significó tener la oportunidad de ganar el concurso.

A continuación, conferencia de Choele, primera película que Juan Sasiaín dirigida en solitario (junto a Federico Godfrid había filmado La Tigra, Chaco). El director habló sobre este debut solista, recordó la experiencia junto a su amigo Godfrid y dijo que, para él, hacer cine es como jugar y quiere que eso se siente en el set; por eso quiere objetos vivos en el rodaje. Leonardo Sbaraglia habló contó sobre su personaje y el vínculo con Lautaro Murray, el niño que hace de su hijo. Incluso el consagrado actor reveló que, para entablar una relación más estrecha con el niño, usaron figuritas de Clave de Sol, ciclo juvenil que integrara en los ’80. Además, confesó que la historia lo toca de cerca, ya que sus padres se separaron cuando él tenía la edad de Lautaro, y de cómo la película habla del caos que un menor debe procesar en esa etapa. Siempre con buen carácter, el actor se explayó en su experiencia con el director y acerca de su activa participación en cine y opinó de la televisión, donde prefiere hacer series, ya que permite desarrollar un personaje a lo largo de varios capítulos, como sucedió en El Garante y En Terapia. Sasián agregó que el rodaje duró cuatro semanas, pero desde hacía años que iba a Choele Choele para escribir. El joven Murray habló de su primera experiencia en cine y le agradeció al director, entre otras cosas, por la libertad para cambiar sus líneas.

En tercer lugar, conferencia de La Historia Oficial, que a sus 30 años del estreno volverá a las salas en una versión remasterizada. El galardonado director Luis Puenzo indicó que, además de la imagen –corrección de color, quita de pelos y puntos del negativo original-, también se restauró el sonido, que pasó de mono a stereo. El cineasta y Alberto Acevedo, de Cinecolor, explicaron los cambios mientras proyectaban un clip con el antes y el después de las modificaciones, que hasta incluyeron las soluciones de sutiles problemas de continuidad o errores muy menores, que no entorpecieron para nada los incontables logros de la película, como el Oscar a la Mejor Película Extranjera. También proyectaron escenas remasterizadas, que dan cuenta de un trabajo cuidado de restauración. Puenzo recordó la importancia de la película cuando fue estrenada en 1985, a pocos años de finalizada la dictadura militar, y que para este relanzamiento no eliminaron ni agregar un solo fotograma, y admitió que no la considera su mejor película, aunque le tiene mucho aprecio, debido a que tiene mucho que ver con su vida: se filmó, por ejemplo, en la habitación de su hija pequeña, ahora también cineasta Lucía Puenzo. Contó que disfruta producir películas de otros directores y que tiene en carpeta dos proyectos propios. Hubo tiempo para recodar a Aída Bortnik, co-guionista del film, que también fue nominado al Oscar al Mejor Guión Original, junto a películas de la talla de Testigo en Peligro, La Rosa Púrpura de El Cairo, Brazil y Volver al Futuro. Y Puenzo dijo que sus principales influencias fueron Kramer vs. Kramer y Gente como Uno, por lo que ese estilo pudo permitir que tuviera tanta aceptación en los Estados Unidos.

Luego llegó la conferencia de Pinamar, work in progress de la primera película en solitario de Godfrid. El director comenzó contando sobre su relación con Pantalla Pinamar y con Pinamar misma (donde tiene una casa y escenario de rodaje) y del argumento de la historia. Luego pasaron ocho minutos, donde aparecen los jóvenes protagonistas, también presentes en la mesa: Juan Grandinetti, Agustín Pardella y Violeta Palukas. Godfrid contó cómo fue filmar en el paraje donde pasó gran parte de su infancia y de cómo allí a veces existen las mismas complicaciones que filmar en una ciudad más grande, como cortar calles, pero que no por eso dejó de ser una experiencia maravillosa.

La quinta conferencia se centró en Zonda: Folclore Argentino, lo nuevo de Carlos Saura, quien se hizo presente en la mesa. El veterano director español empezó recordando sus anteriores experiencias filmando en Argentina –El Sur y Tango-, y cómo era una asignatura pendiente hacer una película sobre la música folclórica de este país. También habló del criterio para seleccionar los músicos que forman parte del documental, entre los que se destacan Jaime Torres, El Chaqueño Palavecino y Soledad. Resumiendo su visión artística, dijo: “Pienso que el cine es una aventura, y si quienes hacemos cine no corremos esa aventura, entonces mejor no hacerlo”. El responsable de Carmen y El Amor Brujo, entre muchas otras, detalló su trabajo con los músicos y en cómo las músicas como el tango y el fado son músicas viejas pero que se fueron construyendo en la modernidad. “Ojalá otros países tuvieron las ritmos que tienen ustedes: samba, chacarera…”.

 

Clausura

A las 20 hs., en la sala 1 del Oasis, tuvo lugar la ceremonia de clausura de Pantalla Pinamar. Carlos Morelli, director del festival, expresó su contento por el éxito de la edición 2015 y presentó un muy completo clip que resumió estos días de conferencias, proyecciones, invitados y alegrías. Luego, procedió a anunciar los ganadores de los Premios Balance, constituidos de la siguiente manera:

Premio Balance de Oro: Relatos Salvajes, de Damián Szifron (8,50%).

Premio Balance de Plata: El Patrón, Radiografía de un Crimen, de Sebastián Schindel (8,42%).

Premio Balance de Bronce: La Tercera Orilla, de Celina Murga (7,18%)

También se entregaron los premios EGEDA (Entidad de Gestión de los Derechos del Productor Audiovisual, que consiste en 6.000 euros para el productor de la película ganadora del Premio Balance de Oro), INCAA TV y Argentores, los tres para Relatos Salvajes. Estas distinciones fueron recibidas por Sbaraglia y Osmar Nuñez.

Además, fue entregado el premio del jurado SIGNIS -en esta ocasión, compuesto por Natalia Smirnoff, Blanca María Monzón y Martín Bernal- a El Perro Molina, de José Celestino Campusano. También hubo una Mención Especial para La Vida de Alguien, de Ezequiel Acuña.

Al final, tras una nueva y emotiva tanda de agradecimientos especiales por parte de Morelli, y ante el aplauso de pie de toda la sala, Carlos Saura subió al escenario para presentar Zonda: Folclore Argentino, el film de clausura, y recibir el Premio Balance a la Trayectoria. El director agradeció y se retiró en medio de más aplausos. Al cabo de unos minutos, comenzó la proyección. Como si se tratara de un show en vivo, el público aplaudía al término de cada número musical. Una apasionante manera de darle cierre a la edición 2015 de Pantalla Pinamar.

 

Zonda: Folclore Argentino, de Carlos Saura (Argentina / España / Francia, 2015 – Film de Clausura)

Dentro de la filmografía de Carlos Saura -tan ecléctica como fascinante-, los musicales ocupan un lugar de privilegio. Primero fue la trilogía compuesta por Bodas de Sangre, Carmen y El Amor Brujo, junto al coreógrafo Antonio Gades. Luego vinieron Sevillanas, Fados y Flamenco y su secuela. Se trata de musicales puros, y si bien no hay una trama, poseen dramatismo y fuerza. Una visión única, influida por su tarea como fotógrafo de los festivales de música y danza españoles.

A los 83 años, el cineasta español vuelve a la Argentina (filmó El Sur y Tango) para una obra de aquel estilo: Zonda: Folclore Argentino. Tal como indica su título, esta vez pone el foco en los ritmos autóctonos de este país. Desde la zamba hasta la chacarera, pasando por el gato, el bailecito y la baguala, entre otros ritmos del género musical folclórico, interpretado por artistas consagrados en la materia (Jaime Torres, El Chaqueño Palavecino, Soledad Pastorutti, Jairo, Peteco Carabajal, etc.) y a intérpretes que no vienen de esos terrenos, como Lito Vitale, Horacio Lavandera y Pedro Aznar. Cada número, con la puesta en escena de telas, contraluces y, en algunos casos, coreografías a cargo de los hermanos Coki y Pajarín Saavedra. La película también incluye homenajes necesarios y muy emotivos a Mercedes Sosa y a Atahualpa Yupanqui.

Sin importar que conocimiento que se tenga de la música y de los músicos que aparecen en la pantalla, Zonda: Folclore Argentino nunca deja de ser cautivante. Sin duda, Saura continúa en forma, siempre dispuesto a asombrar al espectador.

calificacion_4

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