06.12.15
Festivales _ Semana del Festival de Cannes 2015

Semana del Festival de Cannes 2015: Dheepan

Si hay un director que no le escapa a los personajes ni a las situaciones más intensas, ese es el francés Jacques Audiard. Basta con chequear films como Lee mis Labios, El Latido de mi Corazón, Un Profeta y De Óxido y Hueso. Dheepan, ganadora de la Palma de Oro del 68º Festival de Cannes, no se aleja demasiado de esa impronta.

Dheepan (Jesuthasan Antonythasan), un soldado de Sri Lanka, huye a Francia junto a Yalini (Kalieaswari Srinivasan), una joven mujer, y a Illayaal (Claudine Vinasithamby), una niña. Los tres no tienen ninguna relación previa y vienen de perder a sus respectivas familias en la guerra civil, pero una vez en París, deberán hacerse pasar por padre, madre e hija. En tanto, son ubicados en un vecindario de las afueras de la capital francesa, una zona con gente de otras etnias, pero también un sector marginal y peligroso. Dheepan comienza a trabajar como encargado de un edificio, mientras que Yalini atiende a un discapacitado e Illayaal asiste a la escuela. Son duros días de adaptación, en un mundo con idioma y costumbres diferentes, pero también la oportunidad de permanecer lejos de un infierno bélico. Sin embargo, la violencia dice presente en los alrededores de su nuevo hogar, ya que predominan las pandillas y los narcotraficantes. Eso, más la creciente tensión racial por parte de un grupo de individuos, harán que Dheepan vuelva a caer es la oscuridad que parecía haber dejado en el pasado.

Una vez más tenemos personajes tratando de salir adelante en un entorno que parece arrojarle toda clase de amenazas y miserias. De a poco, el trío de protagonistas se va conociendo y convenciendo a sí mismo de que realmente constituyen una familia, y deberán protegerse a sí mismos en otro mundo de caos y locura. Pero no todo es depresión, ya que el director logra intercalar momentos de humor, de humanidad, que permiten entablar un cariño genuino por ellos. Cuando llegan las secuencias más crudas y oscuras, el director se vale de un enfoque seco y vívido, como en sus opus anteriores. La búsqueda de realismo -con algún que otro minisegmento onírico- es conseguida gracias al tratamiento visual y a la elección de actores no sólo desconocidos sino con poca experiencia en cine.

Aunque los estallidos de la parte final bordean el límite que la puede convertir en algo similar a Rambo (en el peor sentido), Dheepan no pierde el eje y sigue siendo una historia de supervivencia, de nuevas oportunidades, de esperanza y de cómo es preciso luchar, luchar siempre, a pesar de los horrores circundantes.

calificacion_4

Matías Orta

orta@asalallena.com.ar

 

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