22.09.18
Festivales

#smartfilms Oliver Stone: Cine y política, por Jose Luis De Lorenzo

Cobertura exclusiva desde Bogotá (Colombia).

En el marco de la cuarta edición del Festival de cine hecho con celulares Smartfilms, radicado en Bogotá, el director norteamericano Oliver Stone fue invitado para participar como único jurado de la selección integrada por cortometrajes ya ganadores en ediciones previas. Así, antes de la premiación, Stone participó de una masterclass de dos horas en la que contó acerca de su infancia, sus estudios, su paso por Vietnam y su comienzo como director de cine. Luego, en presencia de un teatro colmado de realizadores, estudiantes y periodistas, realizó una devolución a cada uno de los directores de los cortos seleccionados.

Entrevistado por Mauricio Navas Talero (guionista, productor y director colombiano), Stone habló acerca de su desarraigo familiar, del haber asistido a clases junto a George W. Bush y de su odio hacia las elites de toda estirpe. También relató que su enrolamiento como voluntario en la guerra de Vietnam fue el punto inicial para convertirse en guionista y director, pues sentía la imperiosa necesidad de contar su propia historia.

En relación a la ganadora del Oscar Pelotón, film en gran parte autobiográfico, Stone se detuvo a analizar en vivo páginas del guión original y su eventual traslado a la pantalla. Indicó rasgos característicos del elenco, integrado casi en su totalidad por jóvenes a los que describió como “plagados de odio”; característica gracias a la cual, según él, pudo extraer grandes actuaciones. Sobre el proceso de guion, que le llevó más de seis años y cuantiosas revisiones, destacó no haber podido escribir una sola oración en plena guerra debido a que en Vietnam llovía todo el tiempo, e hizo un comentario jocoso respecto de lo inverosímil que le resultó la performance de Hanks y su paso por la misma guerra en Forrest Gump.

Por cierto, varias de las frases que Stone esbozó en las casi dos horas de esta clase magistral parecen exhibir las características de un slogan, por ejemplo: “Hice una veintena de películas aunque en mi mente tengo pensadas al menos unas cuarenta”.

Luego, el homenajeado hizo un descargo hacia la industria cinematográfica diciendo que “impone” lindos rostros y por ello se filman tantas películas malas. Sobre la producción, señaló que actualmente desconoce quién es la persona física que produce sus films, que se trata más bien de corporaciones y que cada vez que va de visita a alguna de ellas le dicen que el jefe “es el que está un piso más arriba” (al llegar a ese piso, por supuesto, le vuelven a decir lo mismo). Stone bromeó acerca de esta situación, como si quien produjera films hoy en día fuese una especie de dios: “Hoy no se sabe quien dirige el juego”.

Stone ha sido el guionista de dos obras que no dirigió (Expreso de medianoche y Scarface) pero que lo llevaron a un status que le permitió convertirse en director. A propósito de dicho oficio, describió su excéntrico modus operandi, como internarse en lugares por demás peligrosos e interactuar con ladrones, drogadictos y traficantes. Nuevamente recurrió al humor afirmando haber sido lo suficientemente astuto como para consumir las drogas que, sabía, no lo iban a matar. Entre otras anécdotas, recordó que para Asesinos por naturaleza originalmente contaba con tres editores pero dos de ellos renunciaron apenas comenzaron a filmar ya que no entendían el proyecto ni su visión, en tanto el que quedó captó todo por completo. Sobre Un domingo cualquiera expresó que consideraba a Al Pacino (con quien ya había trabajado en Scarface) uno de los mejores actores vivos. En la edición tuvo que emplear cinco editores, “una locura” que, según Stone, la historia requería para funcionar con la agilidad en pantalla que él deseaba.

Para concluir sobre lo que supone el proceso de toda edición, Stone se refirió a este como una reescritura (“editar es reescribir”), etapa en la que todo puede modificarse; un nuevo mundo (un nuevo film) cuyo creador se asemeja a un dios, al menos durante ese lapso determinado.

Sobre sus influencias, mencionó tan solo a Sergio Leone y su Érase una vez en el Oeste, y lo que significó para él ver a Charles Bronson y Henry Fonda.

Atinó a manifestar su enfado hacia documentales que no muestran la realidad ni situaciones o hechos desagradables. Al referirse a la “trilogía de la guerra” integrada por Pelotón, Nacido el 4 de Julio y Entre el cielo y la tierra, mencionó que este último fue el film que más dificultades le trajo durante la realización en toda su carrera, aun contando con un enorme presupuesto.

El día previo a la masterclass Stone había brindado una charla exclusiva para la prensa internacional a la que A SALA LLENA tuvo el privilegio de asistir. Este evento mostró a un Stone un poco más serio y controversial, ya que se lo interrogó sin concesiones sobre temas de relevancia. Entre sus respuestas dijo no tener por qué realizar un film sobre Trump, al menos por ahora, ya que es un presidente cuya historia política se está escribiendo en este preciso momento.

La rueda de prensa continuó con preguntas relacionadas a la situación actual de Colombia, momento en el que aclaró no ser un experto sobre las Farc, si bien le resultaba interesante el hecho de que a estas no les hubiese ido bien en las elecciones, lo que no necesariamente implicaba su fin. Afirmó que los partidos progresistas tienen hoy un gran rol que jugar frente a estas fuerzas diabólicas, destructoras y propulsoras de ignorancia.

Al ser consultado acerca de la inmigración venezolana masiva en Colombia, el cineasta, un tanto molesto, se refirió a las intervenciones de Estados Unidos en naciones de todo el mundo, especialmente Venezuela. A su vez opinó que “Colombia ha interferido sobre asuntos de Venezuela, y eso está mal. Venezuela no lo ha hecho sobre asuntos de Colombia. (…) En la actualidad Colombia se está moviendo hacia una dirección errónea, hacia atrás, reprimiendo a sus pares con violencia y muerte. He leído alarmantes reportes de varios lugares sobre las fuerzas paramilitares en Colombia que han vuelto al viejo negocio de matar personas; y matan maestros y líderes sindicales, gente importante a la que si se mata a razón de cien cada año es un enorme número. Siempre escucho sobre los asesinatos en Venezuela y nunca sobre los asesinatos en Colombia; eso es un doble estándar, un estándar hipócrita. Los asesinatos aquí son muy peligrosos, continúan y nadie hace nada al respecto. Los partidos políticos como el de Uribe parecen apoyar a estos paramilitares. Y esta es una cosa muy peligrosa. De las más peligrosas que puedo imaginar. Una persona que hoy hable del tema como yo puede ser asesinada en Colombia, no en Venezuela”.

Stone continuó ampliando su punto de vista: “La crisis en Venezuela es una tragedia, la administración desde que Chávez se fue es de una economía pobre, pero eso no quiere decir que se esté matando gente como aquí, gran diferencia. La crisis es económica y los refugiados son un problema derivado de la economía. La inflación en Venezuela es impensada, una locura, y espero que el gobierno actual haga cambios, de hecho parece que los está haciendo. Hay que ser flexible en el mercado, más aun cuando el mercado ha cambiado”. En definitiva, dejó en claro que según su perspectiva se mataba gente tanto en Colombia como en Venezuela, y que en el segundo caso la crisis actual provenía exclusivamente de un problema económico y una falla en la continuación de las políticas del ex-presidente Chávez.

En ese momento afloró un clima tenso y el mediador de la charla sugirió preguntar “sobre cine”. Pero Stone es un director precisamente político, que realizó films sobre presidentes como JFK, Nixon, W. Bush, Chávez y Putin. ¿Cómo alguien no habría de preguntarle al respecto? A continuación explicó las diferencias entre hacer un documental como The Putin Interviews y un largometraje como W., donde se basó específicamente en el período de su mandato contemporáneo a la invasión a Irak.

Sobre hacer un festival de películas hechas con celulares como lo es Smartfilms, consideró que era una propuesta muy interesante aunque personalmente no haya trabajado con ellos: “No importa el medio, es inteligente utilizarlos. (…) Hacer un cortometraje es como caminar antes de correr”. Destacó la importancia que tiene para un realizador el hecho de ser elegido para mostrar sus trabajos, tal como él lo hizo en su juventud, incluso mientras estudiaba, cuando presentó cortometrajes en Chicago y en Karlovy Vary.

Al ser A SALA LLENA un sitio argentino, le preguntamos sobre cuál había sido la razón real de su desvinculación del proyecto sobre el musical de Broadway Evita, luego dirigido por Alan Parker pero que conservó parte del guion de Stone, a lo que nos respondió: “Decliné la dirección de Evita debido a que el entonces presidente Menem era un terrible mentiroso”.

© Jose Luis De Lorenzo, 2018 | @josedelo

Permitida su reproducción total o parcial, citando la fuente.

Agradecimientos a Magdalena Sánchez Steffens, Santiago Andrade, Laura Rodriguez y al grupo conformado junto a Stephie Gomez y Alejandro Aleman.

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