01.11.19
Columna _ Laura

Este no es el Joker

Hace un par de noches, y después de tomar carrera por semanas, con el Chuchi nos mandamos a ver Joker. Debí prepararme porque sabía que la película me iba a pegar fuerte y no tenía ganas de hacer esa clase de despliegue emocional que me deja agotada. Sin embargo, en un arrebato de coraje, sacamos las entradas en la mañana del lunes y fuimos a la función de las 21:30 del cine antes conocido como Village Recoleta. No les voy a mentir, a eso de las ocho, cuando faltaba poco para tener que salir de la casa, me arrepentí. Pero como ya habíamos pagado las entradas, al diablo, fuimos igual.

Nos sentamos en las dos butacas que dan al pasillo, de la última fila a la derecha de la pantalla y llevamos unos nachos con queso, de esos que ahuyentan al más pintado con la baranda, así que estábamos solos en nuestro sector. Casi completamente. 

De la película se han dicho muchas cosas ya, así que trataré de enfocarme en el encare de este Joker que crearon a la medida de Phoenix. Porque, no se engañen, si hay algo que queda muy claro es que este personaje está diseñado como un traje de bodas, para el cuerpo de su protagonista. Por supuesto algunos comentarios sobre la película me serán imposibles de guardar, así que la cosa será, o se volverá, medio sui generis.

Es un buen film, sin lugar a dudas, aunque para nada original. Ya vimos Taxi Driver y ya vimos El rey de la comedia, para no meternos de lleno con Psicosis y para no irnos al carajo con El club de la pelea, o con Cisne negro. El proceso de caída en la locura lo hemos visto una, y otra, y otra vez en el cine. Pero Joker retrata este proceso y siembra una semilla de malignidad, creo yo que involuntaria, maquillándolo de revolución y revancha. Acercándose con la lente a Arthur, dándole orden a su caos, armándole una justificación y un proceso, convierten al Joker, un personaje que debió ser el caos encarnado, la sinrazón en acción, en un enfermo mental que enraíza su comportamiento en la enfermedad, el desamor y el resentimiento.

La película alfabetiza, pone lenguaje donde no lo había. Fundamentando un camino que no debió tener fundamento. Y en ese proceso, con la enorme capacidad interpretativa de su protagonista, pone la trampa más feroz. A la larga uno no puede evitar quedarse con la idea de que el personaje no se enoja con el sistema, si no con el hecho de que no pertenece a él, de que queda fuera. Y eso achica su capacidad de mal, su intelecto y su condición de villano inmerso en un universo mucho más grande que él y para el que debe dar la talla. Este personaje vive en la tierra en la que coexisten Batman, Superman, The Flash, La Mujer Maravilla… ¿Donde está el tipo que debe combatir a esa gente? A este Guasón, Batman lo exterminará como a una cucaracha. Su amenaza está tan reducida, que no se puede más que pensar en que este camino de humanización solo nos deja una película sobre un hombre y no sobre un villano. Si estuviéramos hablando de alguien real, ese sería el camino hacia la verdad. Pero en este caso, ese proceso enraizado en el desconocimiento y tal vez el prejuicio sobre el mundo del cómic, daña al personaje y a la película.  Y queriendo hacer una buena película, olvidaron sobre quién era la película, de quién se trataba. Me pregunto por qué los fanáticos la alabaron tanto.

Los levantamientos en Ciudad Gótica le dan algo de visibilidad y de poder, pero sabemos que esa es la misma gente que acabará llamando a Batman a los gritos y el hecho de que él se identifique con ellos, que tenga compasión por ellos, que se sienta reivindicado por esa masa social, lo convierte realmente en otra cosa. Lo convierte en un hombre común.

El Joker de Heath queda lejano ahora, intocable.

El hombre que quería ver al mundo arder, con Nolan, con Ledger, queda ahora reducido con Phoenix y con Phillips a un pobre enfermo que será crucificado más adelante. Un hombre que, empastillado, tal vez pueda ser encausado, reducido, adaptado. Hasta ahí llega su peligro. Un hombre que quería ser hijo de alguien, amigo de alguien, novio de alguien. Reproducir a un hombre de carne, en un universo de fantasía, con un sentido de la justicia que valida al vigilante súper poderoso es, como mínimo, inmoral. Un pobre diablo que, encima, pronto, será aniquilado por el súper héroe más perfecto de todos los tiempos: Batman. El súper humano que sangra en rojo. Está película no solo no entiende a su villano protagonista, tampoco a su héroe antagonista. No me hagan ni hablar de la caricatura meritocrática de Thomas Wayne porque prendo fuego todo. ¡Por Dios, es el padre de Batman, idiotas!

Más escribo más me indigno.

¿Dónde está la inteligencia superdotada del Joker? ¿Dónde está su voluntad? El Joker jamás hubiera fracasado en un escenario de comedia. Jamás. Hubiera sido levantado en andas, cargado hasta la calle sin tocar el piso. Este personaje es un despliegue de hechos fortuitos, de temor, de impotencia y miseria. Una pasarela de acciones para que su protagonista haga lo que mejor hace: sufrir.  Claro que la rompe haciendo esto, por supuesto. Pero, a la larga, ¿qué nos deja esta interpretación si no es el estigma subrepticio sobre la enfermedad mental? Es una película de súper héroes que termina refrendando que hay que temer al enfermo y hay que aniquilar al loco. Y de la forma más horrible que es disfrazando todo de la revolución de los marginados. De la revancha del impotente. Todas acciones que nos distraen de un tipo que se ofrece a si mismo en holocausto total.  Nada quiere más este Joker que pertenecer al sistema, no lo critica, solo lo castiga, como un hijo que choca el auto del padre pidiendo atención. Nada más lejano al Joker, nada más ajeno. Es una reducción maliciosa, enferma y complaciente. Pero también involuntaria.

El peligro del Joker de Ledger, su ferocidad, tenía asidero en su voluntad de caos. Y en su locura sin justificativo: en cada escena narraba una cosa diferente, un trauma distinto, falseándolo todo, dejando en evidencia que no había orden posible para él. La locura real, no la enfermedad. El mal real, no el brote. No había narrativa lineal que nos dejara en paz, que nos tranquilizara. Está película ordena el caos del Joker, lo debilita, le da una razón, un origen organizado. Lo destroza.

Phoenix usa el cuerpo de The Master, fuma como Mick Jagger, baila como Elaine Benes, mata como Norman Bates y termina por llegar al programa de Tv embebido en Michael Jackson. La voz, los gestos, absolutamente todo, son de Michael Jackson. Una imitación salvaje y efectiva que termina electrizándonos a todos. De Niro no cuenta para nada, su rol podría haber sido interpretado por cualquiera, no hay duelo, ni provocación allí que no haya podido ser traída a la palestra por cualquier otro intérprete, confirmando así  que la película es absoluta y redondamente de y para Phoenix.

Y él lo logra, es enorme e inolvidable en su papel: pero no es el Joker.

© Laura Dariomerlo, 2019 | @lauradariomerlo

Permitida su reproducción total o parcial, citando la fuente.

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15 respuestas a “Este no es el Joker”

  1. Pablo dice:

    Laura, fuí a ver Joker con una sensación contradictoria. Me gustó todo menos algo que era esencial y no sabía explicarme qué. Una película prepotente en todo sentido, con una perfomance actoral de Phoenix abrumadora, pero…
    Lo escribiste y lo dijiste en forma brillante. Eso es también la crítica. Aclarar la mente. Abrazo

  2. any dice:

    GENIAL!!!! Us usual!!!!

  3. Sebastian dice:

    Tenes mucha razón, no es como tendría qe ser la película, se tiene qe retratar como es el cómic, pero si vamos al muy buena película se mandaron

  4. Maxi dice:

    Jajaja buena crítica, pero tan cerrada como la de alguien que solo leyó dos comics de Batman y ya cree que conoce todo el universo DC, joker no solo habla de un paciente mental, sino de la locura en si, no como algo lejano sino al pie de cada uno de nosotros, hasta podría verse toda la película como una propia fantasía del mismo joker, con el nada está completamente escrito, te recomendaría leer the red hood, no todo tiene que ser kapows y batarangs, a veces ver las cosas diferentes revelan más de lo que podemos analizar, más si hablamos de personajes tan complicados como el.

  5. Mariano dice:

    Hola cómo estás? No estoy de acuerdo en que lo deja vulnerable al personaje, en el momento que él asesina, descubre la seguridad que le faltaba y allí el personaje muta a lo que sería el guason que describís interpretado por Ledger.
    Si alguien sale del cine pensando estigmatizar una enfermedad mental con esta película, es porque no entendió nada, es un cómic!!
    Por último me parece que la película le da la oscuridad que le corresponde a Batman, ya Nolan le había devuelto esta característica, y Philips aporta a esta gran característica.
    Saludos.

  6. Jaime Adrián Arch dice:

    The jocker es Ledger, no solo el guión, fue el contenido de esa locura de la mano de una performance exçelente.. Lo anterior y posterior no existe. Estoy de acuerdo con tu crítica por otra parte.

  7. Busto Fabrizio dice:

    Después de tanto esperar, después de tanto sufrir que la “critica especializada” le chupara las medias a Phillips y a Phoenix, después de la infame catarata de halagos inmerecidos y piropos redundantes, por fin se hizo justicia. Muchas gracias Laura, en serio, de verdad, gracias por este soplo de aire fresco, por esta reivindicación al mundo de los cómics y por intentar frenar esta avalancha de prejuicios y desconocimiento de los héroes con los que tanto hemos disfrutado. No podría estar más de acuerdo con esta reseña, es, sin lugar a dudas la mejor de todas las que he oído. Quiero que sepas, que ahora y siempre, te ganaste un nuevo seguidor.

  8. Ger dice:

    La película es un panfleto marxista y cómo no, para adolescentes.

  9. Selenna dice:

    Que triste y pobre columna. Sin más que decir.

  10. Rocío Rocha dice:

    Hola Laura!
    Buenísima tu crítica. Me gustó muchísimo y es muy clara. Súper diferente a lo que se viene diciendo y concuerdo con lo que decís aunque me parece muy buena la película y cómo juega con la humanización del personaje. Entiendo que hay un subtexto claro que es el que enuncias respecto a qué tan buena está esa humanización, como un doble discurso. Creo que es una película que un poco tenía que llevar el debate por el lado donde lo encaraste pero que de la cual solo se terminó mirando y/o poniendo en foco la actuación de Phoenix y lo “anárquico*.
    Gracias por la crítica y por generar un nuevo punto de debate.
    Abrazo 🙂

  11. Marian dice:

    No soy critica de cine y estoy muy lejos de serlo, ni tampoco leí un cómic de Batman (que supongo muchos críticos tendrían que haber leído para poder entender ciertas cosas de la película), pero yo sí veo algo del cómic: veo un origen, el origen que nos quieren mostrar porque, como dijeron personas que sí leen cómics, el origen del Joker no está definido en ningún lado y pueden variarlo a su antojo…porque así es su mundo.
    Según la película (y solo interpretando lo que muestran), Joker no coexiste con Batman, porque bien muestran que Batman todavía no existe (hasta sería una punta de su origen también).
    La “inteligente super dotada” que pedís, exigís, no está porque es el comienzo, todavía le queda mucho camino por recorrer…seguramente, para llegar al Joker de Ledger (estoy convencida que Ledger es el Joker que le sigue, en cuanto a linealidad de películas…y ni interesa si uno es más viejo que otro: es ficción).
    Creo que es una película que se la puede analizar desde diferentes frentes: los fanáticos podrán (y así lo hicieron) ver muchas referencias de cómics que tienen larga data, sociólogos y psicólogos podrán analizarla también…y así…todos pueden tener su análisis de este personaje que tanto llama la atención.

    Solo una última cuestión: no está bueno ir al cine cuando no tenes ganas, más si luego vas a escribir un artículo (sobre todo una crítica), creo que tu estado de ´ánimo también condiciona tu relato

  12. Cesar dice:

    La mejor critica sobre el jocker

  13. Cristian dice:

    Desde que me enteré que se empezaba a firmar esta película con Joaquín Phoenix y desde que vi las primeras imágenes, sobre todo del personaje, su vestuario y maquillaje pensé:- no veo al Joker, no creo que está película trate del Joker, fui a verla al cine pensando que la película se llamana Joker pero que no lo iba a ver a el. Y fue así, lo que vi fue una excelente película, con unas interpretación excelentes, es una película que te aplasta emocionalmente, Joker es el pretexto para poder contar está historia, es un medio, lo que vemos no es un Joker que pueda pertenecer a un universo de películas de DC, este Joker no podría enfrentarse a Batman, es incompatible en todo sentido al universo de los cómics y así y todo es una interpretación brillante, y creo que la película no lo oculta, lo deja bien claro, al menos para mí y no me molestó para nada, la película es muy buena y podría llamarse de cualquier manera y lo seguiría siendo, quizá lo que molesta a algunos es que hayan usado el nombre Joker para esta película, para mí, está bien, tiene su atractivo, incluso podríamos pensar que es una mera referencia bajada a la realidad, algo icónico plasmado en una realidad muy cruda. La película es muy buena y no creo que sea justo decir que no lo es porque vemos a un Joker que no es el Joker, porque ese en si podría ser el gran chiste de la película. La broma que nos hace la película. No sé, da para pensar.

  14. Cristian dice:

    Se nota mucho q te gusta Marvel.

  15. Someone dice:

    Es una historia alterna. Y que se considere a alguien con una enfermedad mental como algo menos que sus otras versiones me parece el comentario más capacitista que leí sobre esta película

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