10.10.16
Críticas _ Teatro

Antes de que abras los ojos

La antesala de los sueños

En el universo dramático de Pablo Bellocchio la incomunicación va de la mano con las oportunidades perdidas y con la urgencia por mirar hacía el pasado para comprender las causas de un presente que se desmorona.

Un heterogéneo grupo se reúne en un cumpleaños sorpresa para festejar el natalicio de un profesor universitario en la casa que el docente comparte con su novia. Los invitados no se conocen entre ellos,  lo que les llama la atención a todos,  pero esperan a la misma persona a la vez que sienten que algo extraño está ocurriendo sin poder determinar qué es lo que los agobia. Entre conversaciones incómodas y comentarios casuales,  que indican la relación de cada uno con el homenajeado,  la historia transcurre inquietante.

Cuando el homenajeado finalmente aparece la incomodidad se transforma en desconcierto y lo extraordinario irrumpe como un relámpago que estremece la dimensión de lo real en la que los personajes creen habitar. Los extraños caminos de la vida o algún omnipotente demiurgo le otorgan al protagonista una última oportunidad para encarar a las personas y las situaciones que dejó atrás y que regresan para interpelarlo por sus decisiones y sus indecisiones.

La obra escrita y dirigida por Pablo Bellocchio indaga en el inconsciente de un hombre arrepentido de su vida que,  tras enterarse que tiene un hijo,  se replantea todo en un segundo. En ese momento la vida se le precipita hacia un abismo del que solo podrá salir confrontándose a sí mismo y a todos los que ha lastimado. Antes de que abras los ojos sondea este abismo para presentar una gran obra sobre las situaciones que superan a las personas, las heridas que las mismas abren, los intricados laberintos del inconsciente y la imposibilidad de volver el tiempo atrás.

La puesta en escena recrea un living con una gran tela que hace las veces de ventana en la que se proyecta una escena agreste. Afuera diluvia y los personajes aparecen empapados en un escenario exiguamente iluminado durante los preparativos del festejo sorpresa,  que en realidad será una pesadilla orientada por los caminos desconocidos del inconsciente. Las actuaciones son maravillosas y apremiantes, dando cuenta que el tiempo se acaba como en la vida real y que la única forma de encontrarse es superar la parálisis en la que el mundo se sumerge.

Antes de que abras los ojos encara los miedos de cada ser humano a perder la oportunidad de amar y ser feliz en un mundo en el cual las decisiones se toman en base a una racionalidad instrumental (termino definido por el filósofo alemán Max Horkheimer para indicar un razonamiento pragmático que solo se centra en los medios para los fines). La obra, que se desarrolla en una especie de limbo del inconsciente donde las leyes de la vida y la muerte se mantienen en suspenso, es una de las mejores producciones de Bellocchio y del Colectivo Lascia, que en cada puesta en escena sube la apuesta para llevar al teatro independiente hacía los cuestionamientos existenciales de los grandes pensadores.

Teatro: El Método Kairos Teatro Bar – El Salvador 4530

Funciones: Viernes 23:15 hs

Entrada: 150 $

calificacion_5

Martín Chiavarino

Dramaturgia y Dirección: Pablo Bellocchio. Elenco: Juana Conzi, Matías Dinardo. Jorge Gentile. Jorge Fernández Román, Gimena Romano Larroca. Asistencia de Dirección: Mariví Yanno. Asistencia de Escena: Josefina Rotman. Realización Escenográfica: A&M Realizaciones. Diseño y Realización Audiovisual: La Pianola. Diseño Gráfico: Rodrigo Bianco. Fotografía: Christian Inglize. Prensa: Colectivo Lascia.

 

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