25.08.16
Críticas _ Teatro

Carne viva

Un rompecabezas absurdo concupiscente y sincronizado

Utilizando la información pública y la realidad cotidiana como argumento de contextualización para construir empatía y generar un nexo, Carne viva propone una obra dividida en tres salas que transcurre en una comisaría amenazada por los ajustes económicos y el aumento de las tarifas realizado por el gobierno actual. Debido a estas circunstancias, el comisario se ve obligado a subarrendar a una profesora de baile y a una hipnotista algunas salas de la comisaría que dirige para poder solventar los gastos que la política económica le impone.

Mientras que en la sala destinada al cumplimiento de la ley la discusión de los problemas económicos deviene de tragicomedia en emotivo encuentro familiar, en las otras salas un grupo de danza imita animales para distenderse con resultados dispares y una hipnotista rivaliza con un colega admirador en una disputa por la sala, la renta y los enfoques de la profesión.

La obra escrita por la dramaturga de origen uruguayo, Denise Despeyroux, está compuesta por tres historias paralelas en escenarios sincronizados. En este caso, el actor Agustín Bellusci, que interpretó en el papel del comisario en la puesta en escena original en el teatro La Pensión de las Pulgas en Madrid y vuelve a reincidir en La Casona con el mismo personaje, es el encargado de dirigir esta gran adaptación a la idiosincrasia porteña.

En la sala policial los oficiales Mónaco y Figueroa, el inspector Bermúdez y el comisario sufren los cortes de luz punitivos por la falta de pago entre sus improvisados escritorios en la oficina del comisario, debaten sobre el oficio policial, discuten entre ellos por el espacio y utilizan el lenguaje corporativo para jactarse de las capacitaciones sin sentido que las empresas realizan para sus empleados. En otra sala la profesora de baile, Bárbara, se queja de que ha desaparecido su disco compacto de música en un espacio abierto mientras espera junto a Hugo, el hijo del comisario y Mía, una alumna, que llegue el inspector Bermúdez a participar de la clase. En la tercera sala, la ex hipnotista del circo Rodas, Elvira, que espera un hijo, presuntamente de Bermúdez, hipnotiza por teléfono a sus clientes en una pequeña sala con una mesa y unas sillas mientras discute con Mario, otro hipnotista que utiliza sus conocimientos para la atención clínica.

Entre todos ellos surge una especie de vórtice del destino que transforma todo en una paradoja. Así la obra transcurre entre la comedia y el absurdo alrededor de performances del film Titanic, confrontaciones literarias entre la novela policial y la autoayuda, citas de Paulo Coelho, un cadáver que desaparece, querellas entre oficiales, teorías de la nueva era, cambios de roles, hipnotismo y descubrimientos personales en una acción en la que tanto los actores como los espectadores cambian de sala.

La puesta en escena aprovecha todo el espacio de las salas colocando a los espectadores contra la pared. Los cortes de luz trastocan la acción y dan pie a cambios importantes en la trama, que utiliza a todos los actores en constante movimientos entre sala y sala. Los espectadores también deben trasladarse entre las tres salas para comprender todo el relato y disfrutar de las hermosas habitaciones del teatro.

El texto de Despeyroux se burla de las expresiones corporativas y su ideología demostrando el sinsentido de la aplicación de la corrupta lógica empresarial al Estado, destruyendo así sus instituciones. Las convenciones sociales también desaparecen en esta comisaria subalquilada en la que todos los personajes le abren su corazón y sus pasiones más extremas a los otros en un ejercicio corporal tan cómico como complejo. Entre la vida, la muerte y las decisiones desesperadas el universo conspira en este rompecabezas en el que el espectador va hilvanando las historias de esta enmarañada obra de relojería para que los cuerpos queden en carne viva ante ellos mismos, los otros y la realidad que los rodea.

Teatro: La Casona –  Av. Corrientes 1979

Funciones: Viernes y Sábados, 21 hs

Entrada: 230 $

calificacion_5

Martín Chiavarino

Dramaturgia: Denise Despeyroux. Dirección: Agustín Bellusci. Asistente de Dirección y Producción: Julieta Ceolin. Asistencia de Producción: Mariana Luz Rodriguez. Vestuario: Producción Carne Viva. Espacio escénico: Arquitecto Coky Freydier. Espacio sonoro: Producción Carne Viva. Fotografía: Horacio Devitt. Casting: Lautaro Fernández. Elenco: Carolina Barbosa, Agustín Bellusci, Luciano Casaux, Miguel Angel Farías, María Hernández, Matías Palacio, Facundo Salomón, Eva Selva, Lucas Tavarozzi, Fabiana Uría, Marcelo Vacas.  Prensa: Tehagolaprensa

COMENTAR

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

COMPARTIR

© A SALA LLENA.