12.11.18
Críticas _ Teatro

Crítica: Boite, por Jonathan Sassón

“Tres jóvenes y un proyecto en común. Fines de los ’60.
La necesidad de cambiar el mundo. Y la urgencia del amor que los enreda y los trasciende, como una canción interminable. Un deseo que aún hoy no se hizo realidad.”

Es fines de los ´60 y vemos cuatro personajes dentro de las cuatro paredes de un local. Específicamente serían tres jóvenes y un ente que el resto no puede oír ni ver. El local sería la “Boîte”, una “wat”, que en francés quiere decir caja, pero por estos lados, en ese entonces, también se usaba para hacer alusión a una discoteca.

Allí es donde transcurre la acción de la obra y a la vez el ámbito donde confluían quienes tomaron el centro de la acción histórica a partir de dicha década, justamente quienes buscaron salir de “la caja”, la juventud fue la protagonista de los cambios de época, de movimientos contraculturales, revolucionarios.

A través de la música, el vestuario, la escenografía, el lenguaje y el tono de la actuación se representa el ambiente del período histórico al que se hace referencia. Se van describiendo los proyectos en común, los proyectos personales, sus deseos y lo que desean de la otra persona.

A medida que cada uno avanza sobre su objetivo, se va tensionando la relación entre los personajes, teñidos por las luces y las sombras del afuera, lo intimo que en algún momento necesita hacerse notar y lo público que en algún punto interfiere con lo personal. El foco está puesto en el local bailable, pero así como a veces la música se escucha desde afuera de un lugar también lo que sucede por fuera llega adentro de alguna forma.

Por su parte los acontecimientos sociales influyen en lo que se vive adentro de cuatro paredes y a la vez lo que pasa puertas adentro puede confluir en un hecho social.

Con respecto a la narrativa,  la obra juega con lo que vemos y oímos, con lo que no vemos pero escuchamos de lejos, al mismo tiempo con lo que se dice y lo que no, lo que se insinúa y lo que se oculta.

Dentro de los personajes hay una que maneja todos esos planos posibles, una especie de pitonisa que intima con los espectadores y  de forma poética interpreta los hechos. Dirigiendo la mirada, interpelando lo sucedido, poniendo en jaque si lo acontecido es cuestión de destino o pura decisión de los personajes.

A grandes rasgos podría verse entonces la vida como una partida de ajedrez, en este caso puntualmente, la pista de baile como un tablero, cada movimiento que allí ocurra será causa del próximo movimiento de quien está enfrente. Toda la secuencia ira dando lugar al resultado de la partida y una vez puesto el corolario se decidirá si se da revancha o no, si se vuelven a poner las fichas sobre el tablero, si vuelve a sonar otra canción para seguir moviendo o si se guarda el tablero, si se apaga la música.

 

Teatro: Machado Teatro – Antonio Machado 617

Funciones: Sábados 20:00 hs.

Entrada: $200 

 

©Jonathan Sassón , 2018 

Permitida su reproducción total o parcial, citando la fuente.

Dramaturgia: Mercedes Jacobo Dirección: Mercedes Jacobo  Actúan: Cristian Aguirre, Daniela Godoy, Agustín Meneses, Nayla Noya Vestuario: Julia Moretti Escenografía: Julia Moretti Iluminación: José Binetti Realización de escenografía: Pablo Archetti Musicalización: Silvio Cattáneo Diseño gráfico: Andrea Lanus Asistencia general: Gaston Ferrari Coreografía: Yasmin Jacobo

 

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2 respuestas a “Crítica: Boite, por Jonathan Sassón”

  1. Mercedes Jacobo dice:

    Gracias Jonathan por tu ctitica, por tu presencia en Boite y tus hermosas palabras. Gracias A Sala Llena por su apoyo.

  2. Mercedes Jacobo dice:

    Gracias Jonathan. Gracias A SALA LLENA.

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