07.06.18
Críticas _ Teatro

Crítica: Gorila, por Florencia Fernandez Mora

La fuerza del Gorila

Más instrospectiva que Menea para mí, esta pieza se detiene a profundizar un poco más sobre las temáticas que Bustinza ya nos viene mostrando (recomiendo ver la obra anteriormente citada). La dramaturga y directora vuelve a reflexionar sobre la marginalidad, la  conciencia de clase (o la ausencia de ella), el amor, la cumbia como manifiesto, y lo importante es que sabe hacerlo sin repetir sus propios formatos.

Una escenografía austera, pero inteligente y funcional nos sitúan en un realismo que podría ser contexto de cualquier historia, pero lo interesante de esta puesta está en lo que desencaja, en lo que se desprende de ese realismo.

La historia es simple, sin pretensiones, con un giro fuerte y cruel. Pero los guiños inesperados son lo más atractivo en esta directora: sabe decir lo que quiere decir sin miedo a herir susceptibilidades, pero sabe cómo y cuándo mostrar que sus obras son más que lo cuenta el “cuentito”, que maneja diferentes planos teatrales con facilidad e inteligencia. Quizás por entender que su creatividad aflora en ese sentido, como espectador se comienza a necesitar más de esas escenas ricas en situación dramática, y más aún de esas imágenes y planos surrealistas que desde que entramos fisuran al hilo conductor con transiciones casi cinematográficas que resultan lo más atractivo de la puesta.

Las decisiones que se toman en la dirección de los actores son diversas. Como se ha dicho anteriormente, los conflictos de algunos personajes están bien trabajados desde la dirección (y desde la actuación), ciertas escenas son muy interesantes de ver, donde se destacan Victoria Raposo y Tomás Cutler, mientras que los personajes de la hija y la vecina (Catalina Boucau y Lia Bagnoli) se estancan en la mera caracterización, que además no defiende a sus respectivos personajes si no que los juzga rozando la caricaturización y limita la enorme potencialidad de las actrices y de la gran paleta de conflictos que podrían transitar.

Buenas elecciones escenográficas, luces y música, aunque Gorila es otra cachetada al espectador en muchos sentidos, está en nosotros animarnos al golpe.

 

 

© Florencia Fernández Mora, 2018

Permitida su reproducción total o parcial, citando la fuente.

Dramaturgia y dirección: Mariana Cumbi Bustinza. Actúan: Victoria Raposo, Catalina Boucau Tomás Cutler, Lia Bagnoli. Diseño: Addxsso. Escenografía: Agustin Adesso Asistente de escenografía: Emmanuel Graziano, Juan Lencina Luces: Damián Monzon.  Prensa: Simkin y Franco. Asistencia de dirección: Vanina Cavallito.

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