26.10.18
Críticas _ Teatro

Crítica: Olvidémonos de ser turistas, por Sofía Gómez Pisa

Existe algo que parece caracterizar la dramaturgia de Josep María Miró y esto es sin dudas su capacidad para provocar en una misma escena o plano teatral emociones encontradas y un suspenso difícilmente olvidable.

Los pasados jueves 4, viernes 5 y sábado 6 de Octubre Olvidémonos de Ser turistas, obra dirigida por Gabriela Izcovich, se presentó en el Centro Cultural 25 de Mayo con gran convocatoria. Pocas veces se es testigo de dramas tan perfectamente estructurados y personajes multiformes y complejos.

De hecho una de las características de la obra es la forma en que los actores: Eugenia Alonso, Lina Lambert, Esteban Meloni y Pablo Viña interpretan distintos personajes sin siquiera salir de escena, con un simple cambio de vestuario que los transforma y convierte en actores de categoría fácilmente adaptables a cualquier situación que la escena requiera.

Otra de las particularidades del elenco es estar formado por un elenco binacional: Esteban Meloni y Eugenia Alonso son Argentinos, mientras que Lina Lambert y Pablo Viña son españoles.

Alejados de su Barcelona de origen, esta pareja de turistas, un matrimonio que lleva juntos más de 30 años, se alojará en un hotel de la triple frontera, lugar metafórico por ser quizás, donde convergen tres países. Uno de ellos veremos, prohibido para la pareja y por ser también un lugar donde los vectores de la conmoción, el desasosiego y la aventura se unirán para ser activados.

Como propuesta dramática la obra va bien, quizás se le podría criticar la forma en que ciertos estereotipos que se mantiene con respecto a la idiosincrasia argentina, aunque sean utilizados de forma irónica podrían haber sido más originales: el hombre de campo,  el cura avistador de ovnis, el tomador serial de mate, la mujer solitaria o el peronista de provincia.

Olvidémonos de ser turistas puede además ser pensada como un relato iniciático, a través de un viaje que promete no solo modificar geográficamente la vida de estos nuevos turistas sino modificarlos internamente. Sus tópicos son más bien conservadores: el amor, la familia y la necesidad de que una pareja se mantenga unida ante las adversidades.

Como un laberinto de escenas que se suceden sin saber nosotros o ellos exactamente lo que está pasando la madeja de nudos narrativos se va deshilachando para culminar con un oscuro secreto que conmueve e invita a aplaudir de pie a todo el elenco.

La obra se presentó también en Mar del Plata y Montevideo, luego de una temporada en Barcelona y en Madrid.

Teatro: Centro Cultural 25 de Mayo – Av. Triunvirato 444

Funciones: 4, 5 y 6 de Octubre.  Actualmente de Gira.

 

 

©Sofía Gómez Pisa, 2018  |@sofiagomezpisa

Permitida su reproducción total o parcial, citando la fuente.

Dramaturgia: Josep Maria Miró. Dirección: Gabriela Izcovich. Reparto: Eugenia Alonso, Lina Lambert, Esteban Meloni y Pablo Viña. Escenografía: Enric Planas. Música original: Lucas Fridman. Iluminación: Maria Doménech. Vestuario: Albert Pascual. Caracterización: Coral Peña. Fotografía y audiovisuales: Mercé Rodríguez. Fotografía promocional: Kiku Piñol. Video promocional: Raquel Barrera. Ayudante de dirección: Daniela Feixas. Productora ejecutiva en Argentina: Silvina Silbergleit. Ayudante de escenografía (alumna en prácticas de ELISAVA): Marta Georgia. Auxiliar de dirección (alumna en prácticas de la UPF): Catalina Camp. Técnico de gira: José Ángel Nieto. Prensa: SimkinyFranco.

COMENTAR

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

COMPARTIR

Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Google+0Pin on Pinterest0
tlc-300

© A SALA LLENA.