12.01.17
Entrevistas _ Teatro

Entrevista a Diego Faturos

Parte fundadora del Teatro Timbre 4, el ascendente Diego Faturos compartió sus experiencias en teatro y televisión al tiempo que destacó la importancia de los grupos humanos de trabajo.

Integraste los elencos de dos sucesos teatrales: La omisión de la familia Coleman y El amor es un bien. ¿Qué te dejaron estas experiencias?

La omisión…es una experiencia de vida más que una obra ya,  empezó cuando yo tenía 20 y ahora tengo 33. Claudio nos seguía filmando en la casa de él durante los ensayos en la génesis de la obra. Es muy loco pensar que después de 12 años uno siga hablando de eso. El otro día estaba haciendo una nota y me encontré pensando que hay algo muy fuerte, más allá de nosotros, porque es raro que te sigan preguntando cómo fue ensayar esa obra hace tanto tiempo. Es un gran grupo humano. Creo que si no fuera por eso no hubiera podido sostenerse tanto tiempo.

¿A qué crees que se debe que La omisión de la familia Coleman haya funcionado tan bien?

El grupo Coleman es humanamente muy fuerte y a la vez sabemos que la obra es super importante. Nunca estuvieron por delante nuestras cosas; siempre estuvo por delante la obra, sin dejar nosotros de ser importantes. Por eso pudimos girar tanto y estar ahora en el teatro comercial autogestionados, producidos por nosotros mismos, sin estar contratados por el Paseo La Plaza. Estamos ahí como una cooperativa, 70-30, como cualquier teatro. Nosotros invertimos plata en publicidad, en la radio; todo es nuestro. Somos una cooperativa independiente que desembarcó en el circuito comercial. La gente que viene al La Plaza no es la misma que va a Boedo. Es una obra que no tiene la parafernalia del teatro comercial. Pero funcionó. Y este año volvemos. Va a ser el cuarto año en La Plaza y el décimo tercero en total.

El amor es un bien es obra muy querida por la prensa y el público. ¿A qué crees que se debe?

Hay algo que dice José Escobar a lo que adhiero. Hay que dar todo de verdad y eso es una exigencia muy fuerte como actores. Y también es lo más lindo. Hacer que las cosas pasen en serio y no hacer como que nos pasen. Me parece que en teatro uno trabaja con muchos pactos, un pacto de verdad y un pacto de mentira. Un pacto de mentira es que yo hago que me enojo con vos, y lo hago muy bien. Pero el espectador siempre ve que eso es una actuación. Y hay otra forma que para mí es mucho más interesante de actuar y de ver que no siempre sale, y es que suceda en serio. Que de verdad te seduzca, te pelee, te pida perdón. Cuando eso sucede pasa algo mágico y uno deja de ver actuación y uno ve algo vivo, ve vida. El amor es un bien persigue eso; a veces hay funciones mejores y a veces hay funciones peores.  Ese es el objetivo. Es hermoso lo que Chéjov plantea. Y  Francisco Lumerman tomó muy bien la esencia de eso. De esta gente que está a la deriva, en las marginalidades del amor. Y es fácil reconocerse en esos lugares. Me llama la atención que después de tanto tiempo sigamos teniendo los mismos problemas que tenía la gente en Rusia, que uno se conmueva por las mismas cosas.

Tengo entendido que estás próximo a estrenar La fragilidad de los cuerpos, miniserie para Pol-ka y TNT. ¿Te movés con facilidad entre el circuito independiente y el más comercial?

Es la tercera vez que trabajo en Pol-ka, y es el mismo equipo de trabajo con el que yo había trabajado en El puntero. En ese momento no había tenido ninguna experiencia televisiva. Eso fue hace mucho tiempo, en el 2011, y a mí me sorprendió el nivel de trabajo. Sentía que estaba actuando con mis amigos, trabajando con mis pares. Me sentí muy cómodo. Nunca sentí lo de “la tele”. Gente laburando mucho, porque se labura mucho. Un equipo de trabajo maravilloso humana y profesionalmente. Creo que lo que cuesta cuando uno vuelve a trabajar en televisión es volver a adaptarse al registro, a los códigos, a cámaras, a las marcas, a la continuidad, repetir las mismas acciones. Una vez que uno entrena eso- que se va entrenando- es un placer hacerlo. Es un personaje super lindo. Que el proyecto esté basado en la novela de Sergio Olguín La fragilidad de los cuerpos me parece muy copado. Fueron dos meses y medio de filmación intensos. Mi personaje particularmente viene saliendo de una adicción a las drogas y está tratando de recuperar el vínculo con su hija, con su familia, su mujer. Trabaja en un club de barrio y empieza a descubrir a pesar de él un entramado mafioso en el que está bastante involucrado sin saberlo, y es terrible para el personaje descubrir todo eso.  Es un elenco muy teatrero también. Están Eva de Dominici, Germán Palacios, Marcelo Subiotto, Mónica Raiola, Paloma Contreras. Tres niños que son divinos para trabajar, un director, Miguel Cohan, que viene del cine. Director de Betibú. Estoy muy contento trabajando con él por cómo va llevando adelante el proyecto, cómo se mete con la actuación.

¿Cómo será tu 2017?

Uno como teatrista da clases, produce, escribe, dirige. Tiene varios “kioskos” abiertos, por así decir. El año pasado quise poner la energía en la actuación, porque uno escribe, dirige, da clases. Uno al hacer teatro hace muchas cosas a la vez. Yo venía de mucho tiempo de dirigir o escribir por encargo. Para el Cervantes escribí  una obra basada en una novela de Cervantes.  Dirigí Demasiado cortas las piernas para el Festival de dramaturgia en la primera edición. Todo me nutre, pero quedé medio quemado. En Timbre en quinto año hay algo que se llama Taller de montaje. Con los alumnos egresados se arma una obra que queda en cartel y se dirige. Es hermoso el proceso de ver gente que empezó formándose ahí y hoy defiende sus proyectos, pero a la vez es mucho trabajo. Hubo cosas muy nutritivas pero respondían al deseo de otro. Decidí poner la energía en la actuación y empezó a fluir: lo de la tele, las 3 obras (N. de la R.: además de La omisión de la familia Coleman y El amor es un bien, actuó en No daré hijos, daré versos). Se estrenó en Netflix lo que fue la película serie sobre el Papa protagonizada por de la Serna en la que trabajé. Se estrena como serie en 4 capítulos. Se filmó como película. En Italia tuvo estreno en cine.

¿Algún deseo respecto de cómo te gustaría que continúe tu carrera?

Que no deje de ser el deseo el que comanda la vida del actor, director o dramaturgo.

Paola Jarast

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